Martes, 21 de Noviembre de 2017
23:50 CET.
Economía

Raúl se va y el vaso de leche se aleja

El general Castro ha asegurado que en el 2018 dejará la jefatura de los Consejos de Estado y de Ministros. Hace diez años, el 26 de julio de 2007, dijo en Camagüey: "estamos hablando fundamentalmente de alimentos de niños y de enfermos, con eso no se puede jugar…hay que borrarse de la mente eso de los siete años, llevamos 50 años con eso…hay que producir leche para que todo el que quiera se tome un vaso de leche y hay tierra para producirlo".

Raúl se va y el vaso de leche no llega.

¿Por qué una década después, no ha sido posible cumplir aquel deseo?

La explicación es sencilla. Lo que el general tenía que hacer para lograr ese propósito nunca fue, si quiera, concebido, pues nunca  pensó enmendar el error garrafal primario: la estatalización de la propiedad, la economía y el mercado. Solo pretendió "reformas" demasiado limitadas y de muy lenta aplicación, que no afectaran las esencias del "modelo" y sus garantías para el control del poder económico y político por el castrismo.

¿Y qué pasos concretos hubiera tenido que dar? Básicamente, eliminar los controles y prohibiciones absurdas que mantiene sobre la masa ganadera privada, liberar la venta de leche, sus derivados  y de carne de res; permitir y dar garantías legales al desarrollo de las empresas privadas y cooperativas productoras, recolectoras  y distribuidoras de leche y sus derivados; eliminar el monopolio estatal del mercado de productos lácteos; repartir la tierra ociosa en propiedad y no en usufructo, con garantías legales de que no sería intervenida de nuevo por el Estado y apoyar con créditos reales ese movimiento.

Además,  posibilitar la  inversión directa de cubanos emigrados en el sector y considerar algún arreglo, aceptable para ambas partes, con los ganaderos que sufrieron intervenciones estatales cuando la Primera y Segunda Leyes de Reforma Agraria, que les permitiera volver a participar en la explotación del sector y aportar masivamente, capitales, tecnologías y experiencias.

Pero no. Los simulacros de reformas raulistas en el tema agropecuario no pasaron de repartir parte de la tierra ociosa, con muchas limitaciones, sin quitar los controles sobre  producción y precios y sin cambiar todas las prohibiciones y privilegios del monopolio estatal sobre la comercialización de leche, sus derivados y la carne de res. ¿Invitar a los emigrados a invertir? ¡Primero muerto!

Desde una postura no mercantil, sino mercantiloide,  porque no respondía a los intereses del mercado sino a su control, en 2013, seis años después del memorable discurso del vaso de leche, el Estado recolector subió el precio de acopio del litro de leche fresca de vaca  de 2.40 pesos/litro,  a 4.50 pesos, y a 5.00 la de cabra y búfala.

En 2015, ocho años después de aquel discurso, el monopolio de acopio estatal le subió el precio de la carne de res en pie, de 6.50 pesos/kilogramo, a 12 pesos como promedio.

Así, los deseos del general Castro chocaron con sus maneras de concebir el socialismo al estilo fracasado del estalinismo, desde el control del Estado y sus monopolios de producción y distribución. Sus "muchachos" en el Buró Político compartían esos prejuicios "burgueses".

Hoy, luego del huracán Irma que devastó buena parte de la zona norte del país, los mandantes cubanos siguen "plantados en sus trece" y mantienen todas las retrancas que pusieron a las principales medidas de la Actualización y a los Lineamientos del PCC (trabajo privado, cooperativismo e inversión extranjera), que hicieron aprobar este año en la Asamblea Nacional del Poder Popular, cargados de contradicciones e indefiniciones, sin respaldo legal alguno. El vaso de leche "para todo el que quiera tomárselo", se sigue alejando.

El pánico a perder el control estatal de la economía ha cundido porque la práctica ha demostrado que el trabajo libre privado o asociado, junto a la iniciativa privada, en las áreas que han permitido limitadamente, compiten exitosamente con las empresas estatales a pesar de sus privilegios y monopolios.

Todos los que saben algo de economía, en Cuba y en el mundo, al referirse a las reformas raulistas criticaron su filosofía de "sin pausa, pero sin prisa", lentitud que ha llegado a convertirse en una nueva fase de estancamiento.

En estos dias rueda una noticia por las redes sociales: según Juan Juan Almeida, el hijo del fallecido comandante Juan Almeida Bosque, el excoronel Marino Murillo, principal impulsor de las reformas, fue destituido el  del cargo de ministro de Economía y Planificación porque durante una reunión del Gobierno que analizaba la Conceptualización del Modelo Económico y Social y el Plan de Desarrollo hasta el 2030, ridiculizó abierta, pero respetuosamente, la política "sin pausa pero sin prisa" e instó al primer secretario del PCC a agilizar los cambios necesarios y descentralizar las decisiones, sobre todo aquellas concernientes a la inversión extranjera.

En la intervención, que luego reprodujo y envió a todos los presentes para dejar constancia escrita, Murillo exhortaba a reconocer el mercado, a darle más libertad al sector cuentapropista e insistía en la necesidad de autorizar nuevas categorías autónomas que ofrecieran mayor cualificación y productividad. Explicaba, además, que las reformas, tal y como se les conocían, eran limitadas y no ofrecían garantías, porque no tenían ningún respaldo en regulaciones jurídicas.

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Comentarios [ 23 ]

Imagen de Anónimo

Despues de ver la foto del encabezamiento me he convencidode que toda la apertura de obama y su subsidio a los castro no fue mas que un intercambio de favores...... obama le manda turista a castro y castro le da un trabajito de chofer suyo al hijo de obama que aparece en la foto.

Imagen de Anónimo

Esta foto es muy romántica, conmovedora, se nota que ella lo adora, si, con su  corazoncito de anciana perdidamente enamorada muestra pura idolatría. Que bonito! 

Imagen de Joshua Ramir

el puro de Elian es el que le maneja a Irma Pamela???

Imagen de Zoyla Bárbara Pérez Sosa

Loretta, mi amiga, ni me había fijado, pero tienes razón!!!! Es que yo veo a esta rata y es como ver un alien y me dan deseos de cambiar la vista. Pero es cierto!!!! Saludos mi amiga!!!

Imagen de Anónimo

 Cada día se parece más a una cotorra vieja. 

Imagen de Anónimo

Se fijó usted Zoyla Bárbara que Shakira va casi encima del chofer? Ni cinturón de seguridad tiene puesto, por que se pega tanto al chofer joven? Que poses más extrañas. Jajaja! Del vasito de leche de los cubanos ni hablo pues la verdad es q nunca les creí que lo iban a lograr. Yo de muy jovencita les creía sus mentiras, pero aún de jovencita deje de creerles, y así espero morir, contra pero ojalá que después de ellos! Saludos, Loretta.

Imagen de Anónimo

Los que estamos acá, Allende el mar, pudiéramos ayudar a nuestro pueblo, pero el gobierno de los castros siempre se roba la ayuda y la vende, entonces lo más fácil es mandar nada y que se rasquen como puedan. Tengan valor y exijan sus derechos, yo reclame y como nunca me oyeron y algunos solo decían, "te van a meter 20 años, opte por largarme y dejarle ahí a los castros y a Mariela que son los salvadores de la patria". Bueno ..... eso esta cabron.

Imagen de Anónimo

El gran logro de la revolución ha sido acabar con aquello que decía Ferrara... "de que Cuba era una república de café con leche". Eso, eso no volverá jamás. He dicho.

Imagen de Zoyla Bárbara Pérez Sosa

Dios mío, que cara de papaya mal usada tiene Shakira!!!! 

Imagen de Pedro Benitez

  Las “reformas” se acercan más a permisos para operar que expiran en cualquier momento.  Los inspectores pueden fácilmente cerrar las puertas de los negocios cuando a la tiranía le venga en ganas, porque estos “cuentapropistas” gestionan la materia prima robada de los almacenes del estado y se encuentran bajo el chantaje permanente del mismo.  No hay reformas ni independencia comercial sin mercado mayorista.  Desde el carajo del barco se divisa que Alejandro Castro asume el mando de un país en quiebra y el tremendo desafío de gobernar a Cuba por detrás de la fachada; precisamente cuando al pueblo se le agota la paciencia.