Jueves, 23 de Noviembre de 2017
07:48 CET.
Opinión

Pena de muerte, patria perdida

Lo primero que hizo la Revolución cubana fue restablecer la pena de muerte. Y la aplicaron de inmediato masivamente, tras juicios sumarísimos o incluso sin ningún juicio para quien era acusado sin remedio a morir. De hecho, el Ejército Rebelde de Fidel Castro, así como el movimiento terrorista urbano de la clandestinidad, comenzaron a "ajusticiar" a cubanos varios años antes del 1 de enero de 1959. Esa es la tradición del castrismo y ese será su legado: tiratiros a traición.

Durante el período republicano (1902-1958) de nuestra historia nacional, la pena de muerte casi fue abolida desde el inicio mismo por la Asamblea Constituyente de 1901. Pero la votación se perdió por un solo voto en contra, especificando que nunca se aplicase "la pena de muerte por delitos de carácter político" (Artículo 14).

La Constitución de 1940, de carácter casi socialista gracias al pacto entre el nacionalista Fulgencio Batista y la elite intelectual de izquierda, por fin pudo abolir el asesinato legal por parte del Estado: "No podrá imponerse la pena de muerte. Se exceptúan los miembros de las Fuerzas Armadas por delitos de carácter militar y las personas culpables de traición o de espionaje en favor del enemigo en tiempo de guerra con nación extranjera" (Artículo 25).

Pero a la vuelta de una década llegó el comandante y mandó a matar.

La fiesta de los fusilamientos comenzó apenas se supo de la fuga de Fulgencio Batista. El 7 de febrero de 1959 se impuso al país una Ley Fundamental que derogaba sin ninguna fundamentación legal a la Constitución de 1940. De manera que la pena de muerte ya podía aplicarse en paz en "los casos de los miembros de las Fuerzas Armadas, de los cuerpos represivos de la tiranía, de los grupos auxiliares organizados por ésta, de los grupos armados privadamente organizados para defenderla y de los confidentes, por delitos cometidos en pro de la instauración o defensa de la tiranía derrocada el 31 de diciembre de 1958", así como a "las personas culpables de traición o subversión del orden institucional o de espionaje en favor del enemigo en tiempo de guerra con nación extranjera" (Artículo 25).

Lo cierto es que ya desde el Reglamento 1 del Ejército Rebelde se aplicaba a diestra y siniestra la pena de muerte en los territorios "liberados" por la guerrilla castrista, sin necesidad de demasiadas pruebas más allá de la convicción de los caudillos de verde oliva, sobre todo en los supuestos casos de asesinato, traición, sedición, fuga, desobediencia, espionaje, malversación, violación o rapto, homicidio, asalto a mano armada, robo, saqueo, bandolerismo, deserción y otros relacionados con la disciplina militar. Y, por supuesto, en dependencia de la sed de sangre del caudillo como castigo ejemplar.

Ernesto "Che" Guevara en persona relata en sus diarios y cartas cómo tuvo que matar a sangre fría a varios de los condenados. Y también es conocido que en la Sierra Maestra se empleaba la falsa ejecución como mecanismo de tortura de los prisioneros, además de para aterrorizar lo mismo al ejército enemigo que a la población.

Unos pocos años atrás, el general Raúl Castro todavía justificaba la plena vigencia de la pena de muerte en Cuba durante una visita a Chile para la Cumbre de la CELAC 2013: "Nuestras leyes permiten la pena de muerte. Está suspendida, pero ahí está de reserva, porque una vez la suspendimos y lo único que hicimos con ello fue estimular las agresiones y los sabotajes". De reserva quiere decir: Cuba tiene que saber que no nos iremos del poder sin antes masacrar cubanos.

Cada cubano y cubana es de máximo interés biopolítico para el Estado totalitario cubano. El castrismo no puede permitirse otro tipo de poder que el poder de Dios: arrebatarnos la vida, sea de manera legal o, de ser conveniente, disfrazada como accidente o enfermedad.

Un ciudadano libre y moderno ha de estar siempre en contra del asesinato de Estado, sin excepción. Por eso los cubanos deberíamos de estar participando de un debate nacional para su absoluta abolición. Ni a las mujeres (a las que por paternalismo no se les aplica la pena máxima), ni a los hombres (que han caído por miles ante los pelotones y el paredón).

Matar por ley, nunca más. Matar por ley, basta ya.

Ningún Estado posee derecho sobre la vida de un ser humano. Ningún Estado es fuente de vida ni ha de ser causa de su exterminación a la fuerza. Los países más desarrollados del mundo han abolido la muerte como castigo desde hace bastante: Canadá (1998), Bélgica (1996), Suiza (1992), Alemania (1987), Australia (1985), Noruega (1979), Dinamarca (1978), Finlandia (1972), Suecia (1972), Austria (1968), Islandia (1928), etc. Y también la mayoría de los países latinoamericanos ya han decidido abolirla, como Colombia, Costa Rica, Ecuador, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, República Dominicana, y hasta la dictatorial Venezuela.

Pero la Cuba de Castro, igualita a los gobiernos más retrógrados (incluidos varios dentro de EEUU), temen perder ese poder necropatriótico a perpetuidad: el poder de matar a sus subordinados a mansalva, a la vez que perdonan perversamente a sus hembras, para que así engendren más hombres a eliminar cuando convenga, y también más hembras para reproducir el ciclo castrista de nuestra muerte estatal.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 25 ]

Imagen de Anónimo

 Vivo en EEUU y estoy en contra de la pena de muerte desde que me enteré que nos cuesta más a los contribuyentes ajusticiarlos que mantenerlos vivos. Dicho esto, alguien que evidentemente no sabe vivir en sociedad pues asesina a otros miembros de dicha sociedad, no merece vivir en ella. Si no los quieren eliminar, pues moverlos a una isla desierta y ahí dejarlos a que se las arreglen como puedan. En otro tema: echarle la culpa de la trayectoria de Fidel Castro a Batista resulta infantil y estúpido. Nadie obligó a Batista ni a Fidel Castro a ser el par de hijos de putas que fueron. Ambos decidieron hacer el mal (cada uno en su medida) y no el bien. Nadie les puso a ninguno de los dos un revolver en la nuca. Acaben de aterrizar y de estarle dando justificaciones a Fidel Castro porque no las tiene. 

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

Es cierto que es es un tema delicado en medio de la barbarie que estamos viviendo a nivel mundial. Necesitamos leyes fuertes, incluidas leyes migratorias fuertes. Necesitamos valores y una cultura civil y moral. Pero no necesitamos que unos mediocres burócratas que no producen nada (el mal necesario llamado Estado) sea capaz de mandar a matar a nadie, obligando a otros hombres a convertirse en asesinos en serie asalariados. No hay derecho a que nadie trabaje como verdugo. Los pienso a todos. Gracias por sus comentarios. Nos vemos pronto en la TV de una Miami sin Castros. Y en mis videos en vivo en Facebook, cuando recupere mi cuenta, bloqueada hasta fin de mes gracias a una delación del conductor de MegaTV Ernesto Morales.

Imagen de Anónimo

ENTONCES QUE ES LO CORRECTO PARA USTEDES? POR EJEMPLO EN EL 2011 UN HOMBRE EN NORUEGA ASESINO A 77 PERSONAS CASI TODOS ADOLECENTES Y LE DIERON LA PENA MAXIMA ALLI, 20 AÑOS DE PRISION POR ASESINAR A 77 PERSONAS, ESO ES JUSTICIA PARA USTEDES?, AHORA CUMPLE SANCION EN UNA PRISION NORUEGA QUE DEBE SER UN HOTEL 5 ESTRELLAS, MANTENIDO POR LOS IMPUESTOS DE LOS NORUEGOS, POR ESO SOY FIEL DEFENSOR DE LA LEY DEL TALION, OJO POR OJO Y DIENTE POR DIENTE.

Imagen de Anónimo

Luchemos todos los hombres y mujeres del Mundo por quitar ese lastre de la sociedades que es la Pena de Muerte un hecho bárbaro que no es  ni educador ni persuasivo como ha quedado demostrado.La justicia no es venganza y las sociedades mas avanzadas y con mejores niveles de vida tanto educativo como material son las que no practican esta aberracion de la justicia.NO A LA PENA DE MUERTE

Imagen de Anónimo

Lamentablemente creo que la pena de muerte tiene su lugar al administrar justicia, se menciono a USA; la pena de muerte es un asunto que varía de Estado en Estado, se aplica en casos de asesinatos cruentos y toma incontables apelaciones y años aplicarla. Nunca se aplica en casos políticos y aun es difícil de aplicar por terrorismo, uno de los pocos casos en que se uso fue el de Timothy McVeigh por el atentado de Oklahoma City. Tratar de equiparar la pena de muerte en Cuba con el modelo Americano es una inocentada, al triunfo de la Revolución hubo ejecuciones masivas sin ningún proceso jurídico y en muchos casos fueron el resultado de odios y rencillas y no delitos reales.

Imagen de Anónimo

Para el que abusa de un niño, los terroristas que asesinan civiles, sin importarles si son mujeres, niños, ancianos u hombres inocentes, para todo ese tipo de lacra (en Cuba, por supuesto, no he oído que por violar a un niño fusilen a alguien, allá se consideran candidatos al fusilamiento los que se atreven a contradecir a los señores feudales, pero todo lo demás es perdonable, muy aberrante, por cierto),  la solución es  pena de muerte sin mucha consideración para con este tipo de criminales y se sentiría lo mismo que si se aplastara una cucaracha. No debe haber segundas oportunidades para un abusador de niños. 

Imagen de Anónimo

A veces es necesario ejecutar a los que aberradamente ejecutan. 

Imagen de Juan

15:12 Si eres un anciano y fuiste guerrero una vez en tu vida y acusas a Batista de ser peor que Fidel entonces tú participaste en el Escambray quizás fusilaste allí y si no lo hiciste te enteraste porque fuiste militar, no de Batista pero de Fidel. Porque lo se? Porque tu sabes bien a tu edad y bastante mentiroso eres que los crímenes de los Castro y sus lamebotas como tu son mas grande que lo de Batista. Viejo mentiroso.

Imagen de Anónimo

Solo dios da vida solo el puede quitarla .todos reponderemos por nuestros actos el diA del juicio final.y ese es el verdadero juicio.el q importa.asi q a tratar de hacer el bien para q nuestras buenas acciones pesen  mas q nuestros errores.

Imagen de Anónimo

Precisamente porque NADIE es dueño de la vida de otro ser humano, si alguien toma una, debe retribuir con la suya propia. Sí estoy muy de acuerdo con la pena de muerte para asesinos reincidentes (más de uno) y para violadores, porque su crimen destruye no sólo una vida sino de toda una familia. Las frutas podridas se sacan del saco. Además, mantener a esos monstruos en la cárcel cuesta demaisado dinero a los contribuyentes, que podrìa dedicarse a hospitales y escuelas. No es el "Estado" el que castiga, sino la Sociedad, que delega en el Estado para su protección. Y además, preferiría las ejecuciones públicas, con propósito educativo. Justicia pronta, ejemplar y expedita.