Sábado, 18 de Noviembre de 2017
17:44 CET.
Opinión

La mentira 'buena' de la doctora Pogolotti

La doctora Graziella Pogolotti, vicepresidenta de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC),  se ha convertido en uno de los "tanques pensantes" de la cultura oficialista cubana. Su columna dominical del periódico Juventud Rebelde es reproducida cada lunes por el periódico Granma, una acción que el órgano oficial del Partido Comunista (PCC) no había llevado a la práctica con ningún otro escritor o intelectual.

Los artículos de la también presidenta de la Fundación Alejo Carpentier tratan con frecuencia sobre temas moralizantes, muy a tono con el fenómeno de pérdida de valores que muchos especialistas creen observar en la sociedad.

El pasado 16 de abril Juventud Rebelde publicó el artículo "Las narizotas de Pinocho", en el que la señora Pogolotti la emprende contra esa fea costumbre de ocultar la verdad, o decir lo que no es. Según sus  palabras "odié la mentira desde que tuve uso de conciencia propia, y la experiencia de la vida me fue enseñando más tarde que el ocultamiento de la verdad es fuente de conflictos de toda índole".

Sin embargo, la vicepresidenta de la UNEAC debe de haberse dado cuenta de que semejante inflexibilidad podría no complacer totalmente al alto mando de la nomenclatura raulista, y por tanto decidió mantener algún resquicio en sus apreciaciones. En este caso para darle cabida a una especie de mentira "buena".

Así escribió la doctora Pogolotti: "Claro está, ingenuo sería olvidar que hay cosas que han de andar ocultas para garantizar el éxito de estrategias de largo alcance. Son secretos que atañen al destino de una colectividad y descansan en los estadistas que son sus representantes".

Más claro ni el agua. La señora Pogolotti ha retratado de cuerpo entero —y por supuesto, apoyado—  la maniobra realizada por Fidel Castro tras su arribo al poder en 1959. Porque el máximo líder no solo mantuvo en secreto sus verdaderas intenciones, sino que mintió reiteradamente  cuando declaraba que no era comunista. Es decir, que el objetivo de establecer un régimen marxista-leninista en la Isla "justificó" la mentira que Castro le profirió no solo al pueblo, sino a todas aquellas fuerzas democráticas que lo ayudaron a conquistar el poder.

Una situación muy bien definida, entre otros, por el ensayista y filósofo Jorge Mañach, quien en junio de 1961, ya en su exilio puertorriqueño, escribió para la revista Bohemia Libre: "El establecimiento de una república socialista popular en Cuba es una doble traición. Primero, a la vocación histórica de Cuba, asociada a la de todos los países americanos bajo el signo de la libertad, consagrada en nuestra isla por medio siglo de luchas heroicas y el designio democrático de nuestros padres fundadores. Después, es una traición al mandato tácito que Fidel recibió cuando peleaba en la Sierra Maestra, y a los convenios explícitos que firmó con otros grupos de la oposición".

Ignoramos cuáles hayan sido los libros de cabecera de la doctora Pogolotti. Pero no dudamos que entre esos textos estuviesen El Príncipe, Sobre el arte de la guerra, y Las Historias Florentinas, todos de la autoría del historiador, filósofo y político italiano Nicolás Maquiavelo, nacido en 1469 y fallecido en 1527.

Los libros de Maquiavelo insisten en los medios de que debe valerse un gobernante con tal de mantener el poder. Medios que no necesariamente tenían que respetar normas éticas. De ahí la famosa frase de que "el fin justifica los medios".     

Si, como se supone, la doctora Pogolotti pretendió continuar con su saga moralizante por medio del artículo "Las narizotas de Pinocho", el maquiavelismo contenido en ese texto acabó por arruinarle su propósito.  Como se dice vulgarmente, "el tiro le salió por la culata".

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Comentarios [ 28 ]

Imagen de Plutarco Cuero

La Dra Pogolotti ... parece un bombero ciego ... que la lleven a ver a la Alonso .... a ver si se van juntas ...

Imagen de Anónimo

Este señor, además de perverso, está decrépito.

Imagen de Anónimo

@17:54, lo peor de todo es la negación de la ética que hace esta señora.

Imagen de Anónimo

No deja de ser paradójico que una persona que se ha dedicado a la Estética sea la negación de ella...

Imagen de Anónimo

Para 5:05, que firma como JPS, no veo que haya que leerse a la Pogolotti en extenso o conocerla personalmente o haber sido alumno suyo para opinar sobre un artículo tan empobrecedor como el que ella ha escrito justificando la mentira de los políticos.En cuanto al valor de la obra de la Pogolotti, ¿dónde está esa obra? ¿Puede usted citar un libro suyo de importancia? El aporte de esta señora a la cultura cubana ha sido más administrativo que otra cosa, de comisaria cultural. 

Imagen de Anónimo

La señora obvia un principio fundamental y es que un estadista o un gobierno no actúan correctamente si no lo hacen con justicia y por tanto, no tiene justificación ninguna que se oculte nada a los demás, porque esl gobernante es un servidor público, está para servir a los demás, no apra servirse de ellos; ese es un principio fundamental de la contemporaneidad. Los gobernantes cubanos desde 1959 nunca han sido justos, por tanto, sus actuaciones carecen de justificación, aunque esta mujer se nos baje con que sí con que la tienen, porque hay que creer en su dogma. Ella, claro está, defiende sus frijoles amaprada en la mentira, aunque los demás no tengan nada que llevarse a la boca o carezcan de libertad para expresar los piensan y quieren, no lo que crea Graziella Pogolotti o su mentor Raúl Castro. No pierdo más el tiempo, porque es lo que me provoca esta señora.

Imagen de Anónimo

A mí el artículo me parece bien escrito, especialmente si me pongo a pensar que está hecho desde la clandestinidad.Viendo la foto de Pogolotti, con sus libros detrás, y bajo el supuesto que haya sido una gran lectora..... ninguno de ellos mencionaba las palabras "libertad" o "democracia"? O es que además de Maquiavelo leía con admiración a Marx o Hitler?

Imagen de Anónimo

Esta señora prueba que SI o SI hay que renovarse, solo alguien como ella podia meterse a destripar a Carpetentier el escritor para ser leido por unos muy pocos.

Imagen de Anónimo

Estoy de acuerdo con otros amigos que opinan aquí: los intelectuales en Cuba son un desastre que no hacen otra cosa que legitimar al régimen. Esos comentarios tortuosos en los que atacan a la sociedad pero defienden al gobierno, son un calco en los diferentes personajes que ostentan u ostentaron cargos. Da lo mismo escuchar a un Silvio, Barnet o Pogolotti. La culpa es del bodeguero porque no le da comida a la población pero los Castro están más allá de los problemas terrenales y no deben ser molestados.No por nada RC eligió rodearse de octogenarios, gente que nunca cambiará de ideas porque prefiere la comodidad burguesa a la discusión política.

Imagen de Anónimo

Poco trabajo de edición del artículo, que incluye hasta fichas de wikipedia... ¿La Pogolotti para la cultura cubana es algo más que la hija de un pintor, además de saber francés y algo de narrativa francesa del siglo XIX? JPS