Jueves, 27 de Julio de 2017
01:49 CEST.
Cuba despúes de Fidel

Cuba después: una introducción

En el país domina la resaca del post. Se vive después de algo ―después de alguien, para decirlo mejor―, aunque todo parezca inmóvil. La Cuba post Fidel Castro se finge la misma de antes, pero realiza nuevas operaciones en el discurso y en el mercado. El proyecto personalista se recoloca en pos de un fin, la sobrevida del sistema, y tantea así, como un ciego en casa ajena, a ver ―ya se sabe que no puede ver― si topa al fin con la puerta de salida.

Domina la resaca del post porque Fidel, casi muerto durante la última década, era una esfinge vigilante en alguna atalaya de La Habana. Fidel, post de sí mismo, era un argumento simbólico de longevidad. Por eso hay resaca, porque ahora hay que reconstruir el repertorio. Eso explicará Martín Peláez en su artículo "Fidel está vivo y comestible", una divertida exploración de la sobrevida del líder que acaba motivando el menú de un restorán de provincia.   

La otra estrategia, reciclar la institucionalidad, ha llegado tarde. El Parlamento vuelve al Capitolio en una operación de legitimidad semejante a la que estimuló su salida del edificio. Se fue porque el empaque simbolizaba la República; regresa porque la República evoca la firmeza de las instituciones.

Los rumores de reformas electoral y parlamentaria no rebasan algunos círculos. La Cuba de potenciales migrantes y enajenados políticos aún no se apropia de la discusión. Lo va a demostrar Lianet Fleites en su reportaje "¿Qué Cuba necesitan los cubanos?" y además en el artículo "La nación imaginada y la nación del éxodo".

Una perspectiva complementaria traerá Carmen Hoyo en su indagación sobre las próximas elecciones municipales, única brecha que permitiría el acceso de otros actores políticos. A Carmen le ha interesado, además, la crisis económica del país en 2017. La conexión de estas vicisitudes financieras con el relevo generacional de la clase política será el tema de su segunda colaboración con este dossier.

En su comentario "Cuba, la nación sin rostro", Adonis Yunior Santos coloca al Parlamento cubano en el quirófano. El mismo escalpelo aplica a la vocación castrense del régimen en otro texto, titulado, en el mismo estilo apelativo, "Cuba, ¿eterna plaza militar?".

Adonis Yunior aportará además otro ingrediente: la crónica "El curioso caso de estar despierto".

Este dossier quiere adentrarse en la resaca con todos los recursos. Por eso Lianet Fleites también concurrirá con "Temblor", una crónica que relata peripecias en el mercado negro cubano.

La sensación del después, la modorra del post, es muy vaga. Cuba ha perdido solamente su metáfora más vital. Era, encima, una estampa ya desvaída. El "después de…" parece por momentos tan decisivo que la ausencia de Fidel se siente circunstancial. El post que llegó con la salida del líder incluye ―¿por azar?― la contracción económica, la llegada de Trump ―el enemigo necesario―, el inútil cebo de la Zona de Desarrollo del Mariel para capitales extranjeros, la sucesión apremiante de una generación. El dossier, como el país, se adentrará en el cansancio categórico de esta resaca.

Cuba ha llegado al después. Todavía no hay principio.

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Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

El problema de Venezuela y Cuba es que ambas naciones desgraciadamente comparten un ADN comun (aborigen y español) el cual tuvo su desmarque por el tipo de dinamica socioeconomica emprendido - con todo sus respectivos aspectos negativos - antes de la llegada de sus megademoledores mesias. Es la historia de la garrapata y el perro sucio callejero, que solo se librara de aquella con un buen baño, fungicidas, pero sobre todo un buen dueño que le cuide y atienda. De la garrapata? No creo que tenga sentido como especie. 

Imagen de Joshua Ramir

Anonimo 11:36 las manos y antebrazos parecen de tipo, las unas cortas tambien ahora la coba de flores esta floja, a lo mejor es un chardo en un desfile de mariela

Imagen de Anónimo

La Cuba de hoy es un signo de "discapacidad democrática", como también lo es Venezuela. No funcionan las instituciones, sino que se sigue lo que dice tal o cual, como en toda dictadura.

Imagen de Anónimo

Señores, no tendrá mucha importancia pero aunque no se muestre la cara de la persona que lleva el papel higiénico en la mano da la impresión de que es una mujer, lleva un bolso y la prenda de vestir tiene toda la pinta de ser un traje corto de señora.

Imagen de Anónimo

Hay una tendencia - entre aquellos que somos cubanos y los que les interesa el futuro de la isla - a ensayar una futura salida post revolución. O post RC.Para mí es inevitable, si bien termino "hablando boberías" porque no conozco las sinuosidades del poder actual, pese a que está claro que son las Fuerzas Armadas las destinatarias de los principales beneficios que el Estado pueda brindar.He estado siguiendo las noticias de los últimos acontecimientos de Venezuela, y de manera sistemática, los periodistas le preguntan a los analistas que pasará con los militares. Y siempre termino pensando que en ambos países el fiel de la balanza se terminará inclinando por algún tipo de gobierno transicional militar de días, semanas o meses, previo a unas elecciones libres.Espero no ser demasiado optimista. En el caso cubano, está claro que no se ve un delfín, un sucesor que pueda manejar ese manicomio. Quien pudiera salir de las filas del comunismo y encarar una reforma integral del sistema, obsoleto y represivo?