Domingo, 19 de Noviembre de 2017
21:53 CET.
Economía

Precios de taxi: andan mal las reformas raulistas

Cuando una sociedad logra liberalizar los precios, es decir, que se fijen de acuerdo con la relación oferta-demanda, estamos en presencia de una de las señales que muestran la buena salud de esa economía.

Ello es así porque un precio libremente formado se relaciona con el gusto de los consumidores, el estado de la competencia, los niveles de producción necesarios, así como la acertada asignación de recursos hacia determinados sectores de la economía.

En ese sentido sobresalen las apreciaciones de economistas tan destacados como Ludwig von Mises y Friedrich von Hayes, prominentes miembros de la Escuela de Austria, quienes insistían en la inviabilidad del socialismo debido a la no existencia en ese sistema social de precios de mercado. De esa manera, argumentaban, no había información veraz sobre lo que sucedía en la economía.

En las economías estatizadas que aplican reformas de mercado, la liberalización de precios oficia generalmente como uno de los momentos culminantes de ese proceso. Ahí tenemos los casos de las naciones europeas que pertenecían al antiguo bloque soviético, y también las reformas económicas llevadas a cabo en China y Vietnam.

Por supuesto, no siempre existen las condiciones para ejecutar la liberalización de precios desde un primer momento. Si se parte de niveles productivos muy deprimidos, una prematura liberalización de precios podría interpretarse como una especie de "terapia de choque" que afectaría a la población de menores ingresos. No obstante, la tendencia en los casos de reformas exitosas es ir hacia el establecimiento de precios de mercado formados al vaivén de la oferta y la demanda.

Lo contrario es lo que sucede actualmente con las reformas económicas implementadas por el gobernante Raúl Castro. A casi una década de iniciada la  "actualización del modelo económico", la tendencia que se observa es a la inversa: varios precios de mercado se han transformado en precios establecidos por la burocracia gubernamental.

Primero lo apreciamos en la comercialización de productos agropecuarios, con el cierre de varios mercados de oferta-demanda y la proliferación de mercados estatales que funcionan con precios topados.

Y ahora sobreviene la intervención gubernamental en las tarifas que aplican los transportistas privados. El pasado jueves el diario Granma publicó una nota del Consejo de la Administración Provincial de La Habana que fija las tarifas que deben aplicar los taxis operados por los trabajadores por cuenta propia. En casi todos los casos se trata de tarifas inferiores a las vigentes antes de la interferencia estatal.

Por ejemplo, hay recorridos que en lo adelante se fijan en cinco pesos, la mitad de lo que cobraban antes esos cuentapropistas. Y otros itinerarios más extensos, que eran valorados en 20 pesos, ahora se establecen en 15. Además, se recalca que "las violaciones, ya sea por denuncias que se reciban de la población o por resultado de las acciones de control, conllevan a la cancelación de la Licencia de Operación del Transporte o según sea el caso la denuncia y el procesamiento como corresponda, que puede incluir el decomiso del medio de transporte".

De más está decir que, tanto en el caso de los productos del agro como en los taxistas privados, el tope de precios y tarifas por parte del Gobierno provoca la desmotivación de productores, comercializadores y prestadores de servicios. Por lo tanto, la supuesta protección a la población que el discurso oficial esgrime como pretexto de su accionar, pronto deviene en perjuicio para el ciudadano de a pie. Al desabastecimiento de las placitas estatales podría agregarse ahora la disminución de almendrones —como se les llama a los taxis privados— en las calles habaneras.

De todas formas, la situación que ha llevado a las autoridades a inmiscuirse en la reformulación de unos precios y tarifas que antaño se formaban libremente es vista por muchos como la punta del iceberg de los graves problemas que afronta la economía cubana.   

'La cuenta no da', responden 'boteros' a las nuevas regulaciones del Gobierno

'Haremos lo mismo que hace el Estado: lo que nos dé la gana', dice tras la imposición de precios máximos para las rutas que cubren. (CUBANET)

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

El problema de Cuba no son los precios. Cualquier empresario sabe que al quedar fijado el precio a un determinado nivel, su capacidad para emprender e innovar ganando productividad, le permite ganar dinero y ser rentable. El problema de Cuba es que los boteros, en particular, no pueden hacer gran cosa porque el estado, que es el único responsable del bloqueo y del embargo, les impide actuar de ese modo. No pueden comprar la gasolina más barata, ni se pueden aprovisionar de piezas más baratas y de aceite o lubricantes. Están en manos del estado, y por eso, el precio tasado es un cuchillo mortal. Otro gallo cantaría si esos boteros pudieran actuar como empresarios libres. En Cuba eso es impensable

Imagen de Anónimo

Los precios del transporte son definidos en NY, Paris, Miami,Toronto, Berlin, Madrid,no es verdad que rige la oferta y la demandam para  buses , taxis,  trenes ( excepcion  los aviones ), es un error del articulista la aseveracion de que el mercado impera. Lo que se debe hacer en Cuba es buscar precios justos, que sean atractivos para el botero y accesibles a una buena parte de la poblacion. En Cuba tambien se sobrepasan los taxistas, recuerdo que en una noche un botero me pedia 20 CUC por llevarme del 23 y O hasta el parque de la Fraternidad, asi tampoco.

Imagen de Anónimo

El transporte publico en Cuba es malisimo. Lo peor es que se incendie la guagua como ya ha sucedido.

Imagen de Anónimo

La solución es fácil: Antes que pagar esos precios abusivos. tanto los turistas como los nacionales deben dejar de desplazarse en taxis y boteros y sólo usar el magnífico y eficiente sistema de transportación urbana creado por la Revolución con su moderno Metro y sus ómnibus confortables, numerosos y puntuales.

Imagen de Anónimo

En Cuba se roba y se estafa abiertamente a los turistas, y a todos, unos contra otros. Si te subes en un taxi amarillo CUBATAXI del estado en el aeropuerto tambien te estafan, y si encienden el taximetro cuando llegas al destino te piden $$$ abiertamente o dicen que ese precio no es correcto. Vaya que estan en manos de delincuentes y estafadores. Me refiero a los taxista del estado. Y no hay a quien reclamar. Asi que no queda otra alternativa que "morder".

Imagen de Anónimo

Deben poner taxis con taximetros en Cuba. Eso es un asunto ya de urgencia. Hasta los boteros deberian tenerlos tambien. Seria una manera de fiscalizar bien los taxis. Porque aunque no estoy de acuerdo con las medidas hacia los taxis particulares, de todos es sabido que muchos son muy estafadores.Mirando el sitio y comentarios de AirBnB Cuba veo que cobran 30.00 cuc por las carreras al aeropuerto hacia el Vedado, algo que no pasaria de 15.00 cuc. Lo que estan haciendo es acabando y estafando a los turistas, que al final salen de Cuba quejandose de lo caro, y reciben servicios pesimos del 5to mundo.Eso alli no hay quien lo arregle porque a nadie le interesa nada, eso es salvese quien pueda, Cuba es un pais ridiculo. 

Imagen de Anónimo

esto no es lo que vi la ultima vez en el aeropuerto de la habana donde cobraban 24 pesos para recorridos de hasta 30km con lo que me tuve que desplazar de la terminal 3 a la 1 y me querian cobrar los 24 cuando he pagado desde hoteles como el triton 15 cuc hasta el aeropuerto, algo vale que no todos cumplen las normas y uno se digno a llevarme por 8 cuc. Estais crazys o keeeeeeeeeee