Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Política

El mito mejor vendido por Fidel

La educación y la salud pública gratuitas como "obra genuina de la revolución" es en mi opinión el mejor y más sofisticado mito (doble) que Fidel Castro vendió a los cubanos y al mundo, entre los tantos que tejió en su andar como dictador, el más largo  de  la historia moderna.

Ambos servicios sociales, sin costo alguno para educandos y pacientes, conformaron juntos la joya de la corona de la propaganda castrista, por su sensibilidad en lo humano, y su gran alcance proselitista.

Digo que es el mejor vendido porque aún hoy sigue vivo, pese a que ya no existe. Y es el más sofisticado porque no es algo propiamente falso. Ciertamente desde los años 60 hasta 1991 los servicios de educación y de salud pública se expandieron por todo el país.

La falsedad radica en dos falacias:  

1)  Fidel Castro hizo creer a todos que ello se debía al sistema comunista implantado por él y el Che Guevara; aseguraba que era superior a los modelos socioeconómicos "burgueses" de Latinoamérica y todo Occidente.

2) Desde hace 25 años la educación y la salud pública en Cuba son un desastre.

Esos dos servicios clave alcanzaron notable nivel  gracias a los subsidios de la Unión Soviética y al manejo irresponsable y caprichoso de dichos recursos financieros. En eso consiste el mito. 

Por su narcisismo, y con propósito de propaganda política-ideológica, Fidel usó gran parte del dinero soviético para gastos sociales desproporcionados para la economía y el grado de desarrollo del país, en vez de precisamente dedicarlo al desarrollo de la nación, elevar el nivel de vida de los cubanos y garantizar los servicios de educación y salud masivos de forma autóctona, permanente y no postiza. 

Fue un gran embuste asegurar que los avances sociales en Cuba eran producto de la economía estatal centralmente planificada. Nunca se habría podido lograr nada si hubiese dependido de la más improductiva y descapitalizada economía de las Américas. O sea, Fidel se acreditaba los honores y el tío Sacha  pagaba la cuenta, con regalos entre 4.000 y 6.000 millones de dólares anuales.  

Obviamente, al desaparecer la URSS todo se vino abajo. Brotó la mentira de la vitrina social de que tanto presumía el  comandante. Hoy el régimen no habla de educación ni de salud pública. No puede.

Disparates y despilfarro

Fueron incontables las barbaridades cometidas por el difunto faraón cubano. En uno de sus arranques de locura se le ocurrió un plan "único en el mundo" que denominó Escuela en el Campo. Ordenó la construcción de 535 gigantescas  escuelas de tres y cuatro pisos en los campos (40 de ellas para becados del Tercer Mundo), con una gravísima afectación para la economía nacional y la vida de los cubanos.

El comandante gastó miles de millones de dólares en los 20 años que duró su disparatado experimento, hasta 1991. Se emplearon diez millones de toneladas de cemento, se ensamblaron 2.000 ómnibus rusos (Girón) para transportar a los estudiantes.  Se consumieron 16 millones de toneladas de alimentos y 15 millones de toneladas de combustible. Eso sin contar el equipamiento técnico y docente, uniformes, y todo el cuantioso avituallamiento necesario en general.

Con tan fabulosos recursos financieros se pudo desarrollar más la economía nacional y satisfacer las más agobiantes necesidades de la población. 

La inmensa mayoría  de los estudiantes secundarios y preuniversitarios fueron trasladados a vivir en aquellas escuelas y trabajar como peones agrícolas de media jornada. Los estudiantes de las ciudades eran llevados a trabajar en la agricultura por períodos entre 45 días y tres meses. 

Al cesar los subsidios de Moscú aquellos enormes inmuebles campestres fueron abandonados. Algunos fueron convertidos en cárceles y otros en viviendas, que siguen vacías por falta de trabajadores que quieran laborar en terrenos llenos de marabú. 

El daño social causado fue grande. Marcaron negativamente a cientos de miles de adolescentes en lo psicológico,  familiar,  moral, sexual, académico, educativo, y en las buenas maneras para comportarse socialmente.

A propósito, conviene  recordar que en Cuba se institucionalizó el lavado de cerebro de niños, adolescentes y jóvenes. Se  les inculca  una visión distorsionada  de la historia de Cuba y del mundo, se cultiva el antimperialismo, el "internacionalismo proletario", el desprecio a los valores democráticos y las libertades  individuales. Se venera a Fidel Castro y su idiotez de que "el futuro pertenece por entero al socialismo", o la más tonta consigna de "Pioneros por el comunismo, seremos como el Che".

¿Escasez de escuelas antes de 1959?

Otro pilar del mito es la afirmación de que en Cuba antes de 1959 apenas había escuelas públicas y maestros, y que la enseñanza universitaria era tan cara que resultaba inalcanzable para los hijos de los trabajadores.

Falso. En 1958, según el Anuario Estadístico de Cuba, había en la Isla 7.567 escuelas primarias públicas (gratuitas) y 869 privadas, o sea, 8.436 en total. De las escuelas públicas, 1.206 estaban en el campo. A mediados de los años 50 la educación pública contaba con 25.000 maestros, y la educación privada con 3.500.

También  el sistema educacional público contaba con institutos de segunda enseñanza (bachillerato), escuelas normales para maestros, escuelas del hogar, escuelas normales de kindergarten, escuelas de comercio, escuelas de bellas artes, escuelas de agrimensura, escuelas de artes y oficios, escuela de periodismo, escuela profesional de publicidad y las escuelas tecnológicas, entre otras. Con más de 150 instituciones de ese tipo, en el curso 1955-56  la matrícula fue de 70.029 alumnos.

Hoy en día casi nadie en Cuba sabe que en la Universidad de La Habana la matrícula anual costaba solo 60 pesos —equivalían entonces a 60 dólares—, a pagar en tres plazos. Un joven podía graduarse de médico, ingeniero, abogado, arquitecto, contador público, o de doctor  en Ciencias Sociales, en Filosofía y Letras, o en Pedagogía, con cinco pesos mensuales.

En la práctica eran gratis las clases, las prácticas de laboratorio, los deportes, el formidable Balneario Universitario en Miramar, con su piscina olímpica y la playa. Me consta que en el balneario por 50 centavos se podía almorzar bistec de palomilla, arroz, papas fritas, ensalada  y un postre. También era gratuita la asistencia médica en la Clínica del Estudiante, que ocupaba el séptimo piso del actual Hospital Fajardo.

Claro, los estudiantes tenían que comprar libros y  cosas para sus clases. En la librería universitaria ("Alma Mater") tenían bajos precios. A los estudiantes procedentes del interior del país sus familias debían costearles el hospedaje en alguna casa de huéspedes cercana a  la universidad, que costaba como promedio 50 pesos mensuales, incluyendo  desayuno, almuerzo y comida.

En 1958 Cuba contaba con un sistema de asistencia médica de alto nivel profesional y tecnológico. Había 35.000 camas de hospitales. Con una población de 6,6 millones de habitantes, había una cama por cada 190 habitantes, cifra superior a la de una cama cada 200 habitantes en países desarrollados. Estados Unidos tenía 109 camas por habitante. En 2013, hace tres años, había 38.642 camas, una por cada 289 habitantes.

A fines de los 50 Cuba registraba la tasa de mortalidad infantil más baja de América Latina,  seguida  por Argentina y Uruguay,  según la Organización Mundial de la Salud. En médicos por habitantes en 1958 la Isla era solo superada por Argentina y Uruguay.

Derrumbe al cesar los subsidios

Al desaparecer la URSS, el dinero venezolano pudo solventar parte de los gastos sociales. Pero, dado el deterioro imparable  de la economía castrista, la demanda de cash creció y los subsidios de Caracas resultaron insuficientes. Para colmo, el precio del petróleo se desplomó.

Hoy el sistema de educación en Cuba es una calamidad. Faltan libros de texto, libretas, lápices, uniformes, materiales y equipamiento tecnológico para las clases y para las prácticas de laboratorios. Tampoco hay suficientes maestros y profesores calificados, ni acceso a internet, ni programas de estudio modernos, propios del siglo XXI.

Los edificios y muebles de las escuelas  sueltan los pedazos, en ruinas. Los fraudes y la corrupción campean entre el profesorado y el alumnado. Con "regalitos" al maestro, los alumnos son aprobados fraudulentamente. El presupuesto para la educación ha sido reducido drásticamente.

Mientras, en el sector de la salud lejos de aumentar el número de camas y de hospitales, son clausurados los existentes. Dese 2010 han sido cerrados 60 hospitales. Ya se perdió el 25% de la capacidad de hospitalización del país. La escasez de medicamentos es alarmante.

En 2010 fueron despedidos 47.000 empleados del sector de la salud. Los consultorios del médico de la familia se redujeron de 14.007 en 2006 a 11.506 en 2013, y siguen disminuyendo por falta de médicos, pues son exportados  como esclavos de bata blanca para confiscarles el 75% de sus salarios en el extranjero. En pleno siglo XXI.

Casi la mitad de los 82.000 médicos cubanos graduados en la Isla (también se gradúan extranjeros) no están en la Isla. Prestan servicio en 67 países, fundamentalmente en Venezuela y Brasil. Por ello ha caído peligrosamente la atención médica primaria, y aún más  la especializada.

Es triste el estado de los hospitales: falta de higiene elemental, pululan cucarachas y  mosquitos, los pacientes tienen que llevar sus propias sábanas, almohadas, jeringuillas, y a veces hasta el yodo y el mercurocromo. Muchas intervenciones quirúrgicas  no se realizan por falta de cirujanos, de puntos para suturas, o de algo tan  simple como gasa para absorber  la sangre. La poca comida para los hospitalizados es intragable.

Conclusión, Fidel engañó a todos  con tal maestría que todavía dentro y fuera de la Isla siguen creyendo que la educación y la salud públicas son un estupendo "logro de la Revolución". A esos creyentes yo los invito a que vayan a Cuba. Visiten hospitales y escuelas, pero fuera del circuito reservado para los turistas.

Al no haber ya suficiente dinero extranjero regalado, y como expresión de la crisis económico-social que devasta la Isla,  la educación y la salud pública hoy dan pena. Son una vergüenza nacional.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 39 ]

Imagen de Anónimo

Es cierto, la mentira mas grande y exitosa del castrismo fue el cuento de la salud y la educacion como un "logro de la revolución".  Fue tan grande que todavia mucha gente desinformada en el mundo se la sigue cryendo

Imagen de Anónimo

todos ustedes estan locos, jeje

Imagen de Anónimo

Al ANONIMO De las 19:42No vale la pena con quien nunca va a ceder em nada pues esta obligado a defender lo indefendible, el fascismo castrista. Su metodo de cuestionar estadisticas publicadas hace tiempo en la internet, para atacar una columna cririca de la dictadura tiene costuras ya muy conocidas

Imagen de Anónimo

AL ANÓNIMO DE LAS 13:46Dése cuenta usted de 2 cosas: (1) que no he insultado a nadie en ningún momento por cuestionar un artículo que hace un uso, como mínimo, dudoso de los datos; y (2) no he recibido ningún argumento que debata lo que planteo. Lo único que leo es un constante descrédito y descalificación hacia mi persona por intentar discutir civilizadamente un asunto que, entiendo, no es fácil de discutir.Siempre doy la bienvenida a la crítica, y este espacio da la oportunidad para ello. Pero deseo que me rebatan lo que planteo con lo mismo que yo ofrezco: argumentos. Por tanto, nuevamente lanzo la pregunta: ¿hay alguien que me pueda contestar de dónde ha sacado el autor de esta nota los datos estadísticos que usa para defender su postura? Dialoguemos civilizadamente.Pero si las únicas respuestas que recibo son insultos y ofensas, entiendo que no hay contraargumentos y que implíticamente me están dando la razón. 

Imagen de Anónimo

AL ANONIMO DE LAS 13:46Ya se acaba de quitar la careta y se presenta como un oficial de la seguridad castrista o funcionario del PCC apostado en alguna embajada cubana,  cuya misión es monitorear, insultar y calumniar a los analistas criticos de la dictadura. No tiene sentido un dialogo con alguien que defiende al fascismo castrista. 

Imagen de Anónimo

A LOS ANÓNIMOS 05:40 Y 05:49Que se entienda una cosa: mi crítica fundamental es sobre el mensaje con su uso de datos estadísticos. Y el responsable del mensaje es el mensajero. Si quien escribe un artículo no le da la oportunidad al lector de verificar los datos que está usando para sostener su argumento, se está convirtiendo precisamente en lo que está criticando: en manipulación. Esto no es una práctica sólo de las revistas científicas, sino de cualquier periodismo profesional, transparente y de calidad. En definitiva, una práctica de cualquier comunicación de ideas. Usted dice que el autor basa sus datos en anuarios estadísticos y que todo está verificado. Me alegro, pero quiero verlo, quiero verificarlo para saber si lo que está diciendo no es mentira.No pretendo faltarle el respeto a nadie, sólo busco rigurosidad en las ideas vertidas en este artículo. Y las estadísticas que producen las entidades internacionales (ONU, OMS, OIT, etc.) indican que en materia de educación y sanidad, Cuba es de los mejores países de la región, y posiblemente del mundo. Que a usted no le guste es ya otra cosa. Puede no estar de acuerdo con el régimen, pero al menos respecto a estos dos puntos, los hechos y registros demuestran que las cosas no van tan mal como dice el autor. Están lejos de ser una vergüenza para Cuba; más bien debería ser motivo de orgullo que les vaya mejor que a muchos países ricos.

Imagen de Anónimo

El forista de las 00:54  sangra por la herida. Le duelen demasiado las estadisticas reales y nos las inventadeas por la satrapía mafiosa castrista. Y confunde una columna de opinion con un articulo de una revista cientifica o especializada. Es una falta de respeto  cuestionar estas cifras, que son reales y no inventadas por la maquinaria goebbeliana tropical 

Imagen de Anónimo

AL ANONIMO 00:54;Usted miente y cree que todos mienten como usted cuanod se atreve a defender a la tiranía peor que ha sufrido america Latina.Estas cifras que dio el autor estan en varios auarios estadisticos, incluso en uno del regimen de 1989, en que el que revela que en Cuiba habia casi 8,000 escuelas gratuitas. Quien manipula las estadisticas es el regimen comunista. Este escritor RAQ es de lo mas seriko y profesionalmente capaz que escribe aquí y no punlioca una sola cifra que no sea debidamente verificada. Hagalo con honestidad y no falte el respeto a quines irritan a la dictadura con la aplastante verdad de las estad♂sticas.Su ataque encaja con ell viejo truco comunista de atacar al mensajero y no el mensaje. El mensaje aqui es que la educacion y la salud publica son una verguenza cubanaen estos momentos y nunca fue un logro de la revoucion. 

Imagen de Anónimo

AL ANÓNIMO DE LAS 21:32Aunque sea una opinión, si está usando datos estadísticos para sostener su argumento, tiene que dar las fuentes. De lo contrario, todo puede ser inventado y dar a lugar distorciones y falsedades. Como en todo el texto hay solo 2 fuentes citadas, las busqué y me doy cuenta que el autor distorciona los datos a su favor. Según el Anuario Estadístico de Cuba (http://www.one.cu/publicaciones/50aniversario/educacion%20en%20la%20revo...), entre 1958 y 1959, había 7.679 escuelas...que luego subieron 10.623 el año siguiente, y a 12.640 el año siguiente, una tendencia que creció y luego bajó hasta las 12.175 escueas en 2008-2009. Si aumentaron la cantidad de escuelas, será porque faltaban. Por tanto, señor autor, muestre la foto entera y no sólo la parte que le conviene a usted enseñar.Según el anuario de la CEPAL (http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/35864/1/S2013688_mu.pdf), entre 2010 y 2015, Cuba tenía una mortalidad infantil de 5 niños por cada 1000 nacidos vivos (la más baja de Latinoamérica); en 2012, tenía 138 médicos por habitante (la más alta de Latinoamérica); en 2012, tenía 5.3 camas por cada 1000 habitantes (la segunda más alta de Latinoamérica).Como yo sí he consultado las estadísticas, puedo desmentir los datos usados aquí como argumentos.

Imagen de Anónimo

Esos ninos en medio de la calle ya de por sí son una verguenza nacional producto de la dictadura comunista