Jueves, 14 de Diciembre de 2017
11:37 CET.
Economía

El problema de las inversiones en Cuba

En julio de 2012 una funcionaria del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera avisó que el Gobierno estaba trabajando en una modificación de la Ley Nº 77 de Inversiones Extranjeras.

Recientemente, el empresario cubanoamericano Carlos Saladrigas expresó, en un evento organizado por la Fundación Konrad Adenauer y en una posterior entrevista, que en los próximos 24 meses debería aprobarse en Cuba una ley de inversiones, sin el calificativo de "extranjera".  Para el cofundador del Cuba Study Group: "la tasa de inversión es muy baja, no se puede sostener un crecimiento económico sin inversión".

Aunque provengan de personas seguramente con distintas motivaciones, estas declaraciones reflejan la imperiosa necesidad de inversiones que tiene la maltrecha economía cubana. Una economía que hoy recibe importantes subsidios desde Venezuela, pero sin un marco general atractivo al capital extranjero ni un tejido empresarial nacional libre, eficiente y competitivo. Con la bondad bolivariana o sin ella, la economía cubana siempre estará en vilo por ser ineficiente. Y es que entre recibir dinero y crear riqueza existen sustanciales diferencias.  

En un contexto como el actual debemos preguntarnos si en realidad la economía cubana necesita una nueva ley de inversiones extranjeras o si debería intentarse otro camino para fomentar las inversiones.

En los años 80 y 90 varios estados iberoamericanos promulgaron leyes de inversiones extranjeras, entre otras razones para emitir una imagen de apertura y seguridad jurídica al capital foráneo, tan temeroso de la larga trayectoria latinoamericana en el campo de las expropiaciones, nacionalizaciones y confiscaciones, pero a la vez para establecer un manto restrictivo o de reserva nacional sobre algunas actividades que no serían susceptibles de recibir capital extranjero. En la actualidad, la tendencia de los estados normales que mantienen estas leyes es a dejarlas lo más ligeras posible, reduciendo las restricciones internas a la entrada de capitales, cumpliendo así, con la amplia gama de convenios internacionales que en esta materia han firmado. Otros las han derogado, dejando para otras normas específicas la regulación de cuestiones como: incentivos fiscales, criterios cambiarios, repatriación de dividendos, licitaciones y contrataciones públicas, permisos de extranjería para los técnicos, entre otras.

El Gobierno cubano ha firmado importantes convenios internacionales en materia de inversiones. Por ejemplo, Cuba ha suscrito Acuerdos de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) con 62 estados. Pero el principal problema no pareciera estar en la ausencia de normas o de garantías sobre el papel, sino en otros asuntos, a saber: la percepción de inseguridad jurídica, la presencia o control estatal en la estructura accionarial de las empresas, la opacidad sobre los indicadores económicos nacionales, las dificultades de los inversores para repatriar las ganancias por la falta de liquidez en divisas y el pobre desempeño de la economía en general. Es un problema de credibilidad, competitividad, productividad y dinamismo del mercado. A lo que podríamos agregar que a muchos empresarios extranjeros no les agrada, por razones éticas o por lo que ello podría representar ante un eventual cambio político, invertir en un país donde no se le respeta ese y otros derechos económicos a los nacionales.

En beneficio de todos

Puede que Cuba necesite una nueva ley de inversiones, inclusive una que no tenga el apelativo de "extranjera" que incluye la actual, pero no podemos negar el contrasentido y la tomadura de pelo desde el punto de vista político, que encierra el hecho de que se proclame el derecho de los extranjeros o de los cubanos (todavía por ver) a invertir, si antes no se aprueba el derecho pleno de los ciudadanos a la propiedad privada. Este es un derecho de partida, por así decirlo.

Podríamos simplificarlo todo y plantearnos lo verdaderamente importante y urgente para fomentar las inversiones: el pleno derecho a la propiedad privada y a la libre iniciativa económica.

Lejos del mercado cautivo actual, el mejor escenario para los inversores extranjeros y para los cubanos es el precedido por la instauración de la propiedad privada y la libre iniciativa económica en igualdad para todos. Un marco que permita a las personas naturales y jurídicas tener la propiedad sobre bienes muebles e inmuebles, con las consecuencias que de este derecho se desprenden, principalmente, la libre disposición del bien, que posibilita, según sea el caso, derecho a consumirlo, utilizarlo para generar ingresos, alquilarlo, venderlo, hipotecarlo, donarlo o dejarlo en herencia.

Lejos también del efectismo actual, las reformas jurídicas y económicas pro-inversiones podrían comenzar por aquí:

  • reformar la Constitución para introducir el derecho pleno a la propiedad privada.
  • modificar o elaborar nuevos códigos mercantil y civil, que recojan y regulen en estos dos ámbitos las consecuencias de esa nueva realidad económica y constitucional. Por ejemplo, que ofrezcan un marco amplio, moderno y respetuoso de la libre voluntad de las partes en la esfera de obligaciones y contratos civiles y mercantiles (compraventas, hipotecas, joint ventures, etc).
  • promulgar una ley de sociedades mercantiles, que posibilite la creación y funcionamiento, así como la venta, fusión o disolución de sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, entre otras.
  • crear o modernizar, según sea el caso, los registros mercantiles y de la propiedad (se ha avanzado significativamente en el ámbito registral de patentes y marcas). Modernizar y reforzar la red de notarios públicos.
  • establecer un marco legal para la existencia de un sistema bancario libre que pueda prestar a privados y empresas para sus proyectos de inversiones.
  • permitir la existencia de un mercado de valores que posibilite la financiación de las empresas mediante la venta de acciones o la emisión de bonos.
  • reformar el sistema de derecho administrativo que regule de manera efectiva y siguiendo los principios de publicidad, no discriminación por razón de nacionalidad, libre concurrencia y transparencia, todos los procesos de licitaciones, concesiones y contrataciones públicas.
  • ampliar más la red de convenios bilaterales suscritos por Cuba en materia de inversiones, alcanzando a un mayor número de países desarrollados.

Estas no son las únicas, pero son algunas de las medidas que el Gobierno —si tuviera voluntad política— podría tomar en el campo de las inversiones.  Este y no el camino de ocurrencias (hay quien habla de barreras a inversores extranjeros para "dar tiempo a los cubanos") que con frecuencia escuchamos, incluso en ambientes democráticos, es el único viable para mitigar el desequilibrio de los ciudadanos cubanos con respecto a los inversores foráneos y a la clase empresarial que se va configurando en la actualidad bajo el manto del Estado.

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Comentarios [ 10 ]

Imagen de Anónimo

despues de mas de 50 años de muertes, prisiones, venganzas, invasiones armadas, militarismo, cierre y desfalco de iglesias, escuelas privadas, confiscación de comercios y negocios "brillantes", destrucción y abandono de la agricultura, etc, etc.....Ahora donde dijo diego dice digo y le tienden la mano al capitalismo sanguinario y brutal "como nos enseñaron a llamarle".......Cuantas personas salieron huyendo de ese pais; que tenían ya su inversión y sus negocios.....otros tenían bares y restaurantes pequeños (fondas) y no era el paraiso, pero tampoco era lo que es ahora....Se me olvidaban las prostitutas.....que existían en una calle o dos de las ciudades (en el mundo entero era así)  Ahora las prostitutas cubanas vivimos en el extranjero y estamos en toda cuba y somos las madres y hermanas e hijas de todos los cubanos.....unas publicamente y otras como yo que vine a parar aquí porque me "compró" un vejete español de 72 años cuando yo tenía 23........ Ya se murió, pero a ese le agradezco yo mas que a la revolucion esa que tiene a mi familia y amigos comiendo candela y con miedo de hasta decir que "la candela quema"........Me hicieron lo mismo que a la foca del circo...aprendí a aplaudir ...sin yo saber por que........pero fue enseñanza gratuita......Que según ellos ates de fidel no había y en el capitalismo tampoco la hay........Ahora la bisexual presidenta de ella misma planea prostituir a las... 

Imagen de Ernesto Gutiérrez Tamargo

Excelente análisis, Yaxys. Acertado y bien explicado en el esquema económico-jurídico de 8 puntos que debería asumir una Cuba democrática, o al menos una Cuba en ciernes para llegar a ser moderna, competitiva y eficaz para salir del subdesarrollo, de las trabas legales que le impiden desarrollarse y de la necesidad imperiosa de potenciar una sociedad civil y una clase empresarial auténticamente cubanas que fomente lo más importante: el resurgimiento de la clase media que cimente el progreso junto con la pequeña y  mediana empresa en un entorno politico plural y respetuoso de los derechos humanos. Vaya por delante mi felicitación por abordar un tema tan necesario y vital.

Imagen de Anónimo

Muy bien Yaxys, me parece oportuno y clarificador, sin esa premisa de la propiedad legal es como perder el tiempo. Claro que a los gobernantes lo que les hace falta es eso, tener a los demas entretenidos esperando las reformas y vivir mientras tanto la buena vida, sin limitaciones como dueños de la finca que son ahora mismo.

Imagen de Anónimo

Excelente artículo de Yaxys. Sin duda una figura en ascenso que, por su formación especializada en un área tan sensible como el Derecho Mercantil, nos hará mucha falta en la Cuba futura. Futuro que a él le tocará ver y vivir de manera más directa que a los que le doblamos la edad con creces. Mi apuesta es por los jóvenes brillantes que están despuntando con nuevas tesis y proyectos, aunque a veces les dé mi regaño de viejo profe gruñón. Gracias a DDC por esta entrega. NIC

Imagen de Anónimo

Muy bien por Yaxis !.Desde el punto de vista de tu ideologia democratacristiana  seria bueno que nos escribieras sobre temas asociados: la responsabilidad social de los empresarios/inversionistas, tambien sobre  la relacion capital/trabajadores y de la doctrina social de la iglesia al respecto.Saludos y adelante !Eduardo Perez Bengochea

Imagen de Anónimo

muy buen artículo, uno de los pocos que al menos lanza una propuesta de lo que debe ser la verdadera política de inversión en la Cuba que queremos( el verdadero bloqueo, el del régimen),.. solo faltaría la aprobación de los partidos políticos que en un debate abierto y preciso puedan determinar el definitivo sistema tributario que permita la inversión privada con propiedad de tantos cubanos y después de completadas las opciones nacionales, la de los extranjeros;... este es un artículo que se relaciona con las propuestas del movimiento liberal en la isla, Maceda,  Palacios, y Fariñas pudieran opinar con mas profundidad.

Imagen de Anónimo

Si mal no recuerdo cuando estudiaba en cuba economia politica, dialectica materialista, socialismo utopico, etc, se definia a los sistemas en dependencia de quien ejercia el control sobre los medios de produccion:Capitalismo: La propiedad privada sobre los medios de produccionComunismo: La propiedad social sobre los medios de produccionResulta que ahora me llama la atencion y me recuerda el libro de 'Rebelion en la granja', como estas definiciones van cambiando con los intereses de los que tienen el poder, ahora definiran:Comunismo: La propiedad social sobre LOS PRINCIPALES medios de produccion.Basta ya de tanto polvorete y llamese las cosas por su nombre!, lo que hay que implantar en cuba es un capitalismo democratico regido mas o menos por economia de  mercado y con la minima intervencion del estado!, hasta ahora es lo que mejor a funcionado aunque no es perfecto.

Imagen de Anónimo

Si permiten la Propiedad Privada en Cuba los vendedores de Jayalia se van a dar baquete en La Habana vendiendo coquitos y tamales.El Mongo

Imagen de Anónimo

Estimado Yaxis,Un tema que no ha tratado es el de la Percepción de la Corrupción el cual genrea recelos a la inversión privada extranjera. Sin las leyes adecuadas no hay garantías para los inversores que temerán o, de hecho, se verán sujetos al chantaje de cara a un permiso, autorización o prebenda.Todo lo que comentas es correcto y lo comparto pero creo que, aparte de las medidas económico-financieras y fiscales hay que incidir en las cuestiones éticas y morales que no están garantizadas.

Imagen de Anónimo

Muy buen artículo. Su tesis es fundamental: sin propiedad privada, no es posible reordenar las estructuras de la economía castrista para situarla en una dinámica comparativa internacional que atraiga las inversiones. Se acabó vivir del cuento. Ya no es posible mantener un estado derrochador con las ayudas y gratuidades del exterior (llámese URSS o Chavismo). Cada vez existe un mayor consenso entre todos los sectores sobre la necesidad urgente de este tipo de cambios reales y dejarse del parcheo de los Lineamientos. La economía tiene que sentar las bases para ser competitiva, generar recursos, ser eficiente y obtener ingresos, y eso solo lo podrá hacer devolviendo a los cubanos el stock de capital productivo, las tierras, las fábricas, los activos... Esa es una transformación económica necesaria, viable y eficiente. La única que puede traer consigo libertad, autonomía y capacidad para construir un nuevo modelo de sociedad, separado y no controlado ni ordenado por el poder político. Si los Castro no reaccionan se llevarán por delante lo poco que queda, mostrando al mundo lo poco que le importa Cuba y los cubanos. Es bueno que artículos como éste se publiquen en Diario de Cuba