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Economía

Nueve razones que demuestran que el Gobierno cubano alimenta la inflación

Subida de impuestos, recortes de subsidios, enroque en el monopolio del comercio exterior, políticas de inversiones y más, detrás de la tendencia inflacionaria en Cuba.

Madrid
Una instalación gastronómica en La Habana completamente vacía.
Una instalación gastronómica en La Habana completamente vacía. Diario de Cuba

Acabar con la inflación no es una prioridad para el régimen cubano como pregona la propaganda oficial. Al contrario, el Gobierno exacerba la inflación como otro mecanismo para mantener el poder y lucrar, de acuerdo con la analista de DIARIO DE CUBA Rafaela Cruz. Estas son nueve razones expuestas por la experta que lo demuestran y que explicamos a continuación.

—Suben impuestos cuando la actividad económica es casi inexistente

Si hasta 2023 solo se abonaban impuestos sobre ventas minoristas, promoviéndose así la especialización de los agentes, la ampliación del mercado y niveles de producción basados en insumos relativamente baratos, en este 2024 deben pagarse, además, impuestos sobre las ventas mayoristas entre empresas. Esto multiplicará exponencialmente la inflación pues, desde que una mercancía es importada o producida hasta que es consumida, debe pasar por varios intermediarios, y cada uno de ellos ahora debe pagar un 10% de impuestos.

—Disminuyen los "subsidios" (sistema de reparto directo) justo cuando los alimentos son más caros y escasos

En el plan de choque económico para 2024 anunciado por las autoridades en la Asamblea Nacional en diciembre, además de las subidas en el precio de servicios básicos, contempla el fin del subsidio universal a los alimentos y otros productos incluidos en la libreta de racionamiento.

El primer ministro, Manuel Marrero Cruz, dijo que el objetivo es pasar a "subsidiar a personas y no a productos" para lograr "un esquema más justo y eficiente".

Aunque autoridades del régimen lo han negado, se acaba la libreta de racionamiento para todos tal y como ha estado concebida hasta ahora.

—Se retiran incentivos fiscales a la creación de MIPYMES, aunque su número es ridículamente bajo

En medio de una crisis total de producción y falta de inversión, el Gobierno decidió eliminar las mínimas ayudas fiscales que otorgaba a las MIPYMES durante su primer año, periodo crítico durante el que prácticamente se define la supervivencia de todo proyecto empresarial.

Además, aunque de momento no se sabe a cuánto, pronto se concretará el ya anunciado aumento de los aranceles para la importación de bienes terminados —incluyendo alimentos—, que es la actividad principal de estas empresas dadas las deformaciones económicas provocadas por 65 años de socialismo.

—Enroque en el monopolio del comercio exterior, causando cuellos de botella que encarecen las importaciones

Pese a la aprobación, el pasado año, de un alto número de actividades en el sector privado cubano, el comercio exterior seguirá siendo monopolio del Estado, ratificó recientemente el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.  El sector privado que quiera "importar cosas (...) puede hacerlo a través de las empresas especializadas que son estatales", dijo Malmierca en una entrevista con el semanario oficial Bohemia.

Malmierca puso en duda que las empresas privadas estén listas para importar y exportar "eficientemente" y recordó que durante el VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), en abril de 2021, Raúl Castro reiteró que el comercio exterior seguirá bajo control del Estado.

—Suben salarios de unos trabajadores a costa de licuar los del resto

Aunque Díaz-Canel volvió a mostrarse contrario a subir salarios y pensiones en octubre, en un giro inesperado de los acontecimientos en diciembre anunció un incremento salarial para los sectores de la Salud y la Educación valorado en 25.000 millones de pesos, mientras pensionistas y jubilados siguen muriéndose de hambre. Ahora el Gobierno pagará más salarios sin equilibrar otros gastos y aumentando el déficit fiscal hasta un inaudito 18%, el mayor del mundo después de Ucrania.

La independencia económica de los adultos mayores en Cuba y las exiguas ayudas del Estado cubano a los más vulnerables se esfumaron tras el "ordenamiento monetario". Este grupo poblacional ha sido condenado a la miseria con pensiones que no alcanzan precisamente por la inflación que padece la Isla. En febrero de 2022, Cuba tenía alrededor de un 1.600.000 jubilados, y de ellos, más de la mitad cobraba el mínimo de esas pensiones. 

Con un reciente cambio en el cálculo de las pensiones decretado por el régimen un grupo de jubilados sufrió un nuevo golpe a sus ingresos. A fin de "atenuar los gastos del presupuesto de la seguridad social", sin importar el esfuerzo, el derecho al trabajo, ni los ingresos acumulados de los trabajadores, ahora solo recibirán el 100% del cálculo de la pensión aquellos que no excedan los 9.510 pesos.

—Aumenta el gasto público con la impresión de cantidades ingentes de dinero

El Gobierno anunció un déficit fiscal equivalente a 18,5% del Producto Interno Bruto (PIB), que conlleva generar más dinero líquido. Como han alertado varios economistas, incluso dentro de las propias instituciones académicas cubanas, esto, lejos de estimular la economía, azuza la inflación.

—Suben los precios de bienes y servicios básicos en el consumo y la producción

Las autoridades anunciaron la subida de tarifas de electricidad y gas. También la de los ómnibus interprovinciales, trenes, aviones y lanchas de pasajeros a la Isla de la Juventud en hasta un 600%. Igualmente, anunciaron la enésima modificación de los precios de los boteros o taxistas privados desde el 1 de febrero. Esta última medida va, aunque ha quedado postergada junto a otras más conflictivas del paquetazo económico, como la del incremento del precio de la gasolina y el diésel, así como la dolarización del mercado de los combustibles.

"Lo que se observa desde el principio es que, a pesar de recortes de subsidios y aumentos de precios que acentúan el empobrecimiento, lejos de resolverse, se agudizaría un proceso inflacionario asentado en un déficit presupuestario descomunal", advirtió el economista Pedro Monreal.

—El peso se mantiene sobrevaluado, lo que incentiva las importaciones

Si se tiene en cuenta que desde el 1 de enero de 2024 el cálculo fiscal del dólar ha pasado de 24 a 120x1, detrás del 50% de reducción en el impuesto a las importaciones de insumos lo que se esconde es un alza real de más del 100% del arancel, según explica la analista Rafaela Cruz en su artículo "El cóctel hiperinflacionario que está mezclando el castrismo para Cuba".

—Se invierte poco y mal, en sectores alejados del consumo interno

En 2023 la inversión pegó un salto de casi 10.000 millones de pesos en Cuba, pero no fue para mejorar la Salud Pública, tampoco para impulsar la producción agropecuaria y aliviar el hambre.

La inversión en Hoteles y Restaurantes creció casi un 120% mientras que Salud Pública disminuyó en un 30%.

Servicios Empresariales, Actividades Inmobiliarias y de Alquiler (que incluye la infraestructura para el turismo) sigue siendo el sector del presupuesto estatal al que más inversión dedica el Gobierno, al que asignó el 25% de todos los recursos. 

Lo empleado en Hoteles y Restaurantes se duplicó en 2023, cuando se gastó en ello más del doble de lo que se dedica a Agricultura, Ganadería y Silvicultura (solo 1.855 millones de pesos) en un país sin comida y cuyos precios son los que fundamentalmente jalan la inflación. 

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