Back to top
Béisbol

Béisbol en Cuba: un circo sin pan

Mantener respirando el deporte nacional de los cubanos es un reto para los que llevan las riendas del país, una cuestión de seguridad nacional.

La Habana
Un partido de béisbol en Cuba.
Un partido de béisbol en Cuba. Jit

El béisbol en Cuba es prioridad para un Gobierno que se sostiene por la inercia de los tiempos y su capacidad de control. Una especie de Isla (nunca oasis) dentro de una más grande que anda a la deriva con sus pilotes carcomidos por una profunda crisis que rebasa el tema económico.

Mantener respirando el deporte nacional de los cubanos es un reto para los que llevan las riendas del país, una cuestión de seguridad nacional y una acción necesaria para tratar de ocultar, a los ojos del mundo, el caos que se vive dentro.

Por eso, en medio de la actual y casi eterna crisis con el combustible, han continuado efectuándose varios campeonatos beisboleros y para colmo, un grupo de directivos de la Comisión Nacional se da el lujo de comenzar un periplo por todas las provincias.

El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) no tuvo más remedio que suspender o posponer todos los eventos deportivos a lo largo y ancho del territorio nacional. Pero el béisbol, a costa de maratones de apagones que afectan a los ciudadanos, se sigue jugando.

Nadie sabe de dónde salen el petróleo y los recursos, pero esta semana concluyó el torneo de Clubes Campeones, se disputaron los cuartos de final del evento de las Pequeñas Ligas y los 16 equipos provinciales siguen preparándose para la Serie Nacional.

No hay pan, pero el circo sigue con su carpa desplegada atrayendo a cientos de aficionados, que por unas horas olvidan el martirio que están sufriendo y dejan de pensar en las distintas vías de escape.

Las concurrencias en estos torneos serían la envidia de la pasada Liga Elite del Béisbol Cubano En el Estadio 16 de abril de Unión de Reyes, donde se jugó la final de Clubes que ganó Trinidad, se rompieron todos los récords de asistencia y en los beisbolitos de las Pequeñas Ligas no cabía nadie más.

Todo esto pudiera enmascararse como "un esfuerzo" de las autoridades para complacer al pueblo. Pero ya sabemos que el "sacrificio" es para mantener la imagen, porque una suspensión de los torneos de béisbol sería una derrota del sistema.

Lo que sí sobrepasa los límites de la falta de lógica es el recorrido por el país de los directivos, con sus respectivos gastos en transportación, alimentación y hospedaje en las distintos territorios.

Todo para chequear estadios, debatir temas relacionados con la próxima campaña nacional, discutir reglamentos y oficializar nóminas de los equipos, cosas que pueden hacer las comisiones provinciales o analizarse de manera virtual.

El derroche y la irresponsabilidad son algo común en este país. Al final, los prolongados apagones, la escasez, los bajos salarios y la inflación, son consecuencias del embargo estadounidense, según el discurso de los dirigentes.

Más información

Sin comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.