Lunes, 26 de Agosto de 2019
Última actualización: 06:18 CEST
Béisbol

El béisbol cubano toca fondo y es bueno que así sea

Miembro del equipo cubano de béisbol. (VANGUARDIA)

Más que un juego de beisbol, lo ocurrido este sábado en Lima fue una representación a estadio lleno de la crisis de la sociedad cubana, y una prueba innegable del colapso trepidante de las estructuras que sostienen el movimiento deportivo, estremecidas desde hace buen tiempo por múltiples aldabonazos.

La onda expansiva que genera la debacle del deporte nacional ha golpeado en la cara del sistema social que lo alimenta, incapaz de proporcionarle los nutrientes necesarios para su desarrollo y fortalecimiento en un entorno donde todos sus rivales crecen y se hacen cada día más competitivos.

La bandera ha caído al suelo después de esta derrota humillante, por primera vez en la historia de los Juegos Panamericanos el pasatiempo favorito de los cubanos ha sido relegado a una sexta plaza, dejando al desnudo la incapacidad de un Estado empecinado en subvencionarlo todo a pesar de tener las arcas vacías.

El martillazo, más allá de sacar a flote las malas prácticas de los que mueven los hilos del béisbol en la Isla, ineptos corruptos que se aferran a sus cargos en contra de la voluntad popular, parece dar la razón a quienes abogan por la instauración del deporte profesional y por la separación de la Federación Cubana de Béisbol (FCB) del Estado como una verdadera institución no gubernamental.

Esa falta de independencia fue una piedra que impidió la concreción del acuerdo con la Mayor League Baseball (MLB) que habría podido dar una bocanada de oxígeno al moribundo deporte de las bolas y los strikes en Cuba.

Por estas razones, muchos cubanos de adentro y fuera de la Isla, a pesar del dolor que representa una derrota y el consiguiente arañazo al orgullo nacional, han visto con optimismo este desastre en el terreno.

La fecha marcada en el destino como inicio de los cambios que anhelan las grandes mayorías, podría haberse adelantado en el calendario inevitablemente. Ahora solo queda esperar.

4 comentarios

Imagen de Pamela Landy

No soy la más ducha en esto del béisbol, pero algo en positivo se ha visto esta vez: El director Rey Vicente Anglada ha reconocido su responsabilidad en alta voz. Esperemos que el Sr. Antonio Castro se exprese en los propios términos.

Imagen de andrespascual1

No solo toca, sino que no regresará más nunca al plano previo a 1962, desbarataron la cantera por la promoción impuesta del balompié

Imagen de Capitan Nemo

Gracias virgencita.  Se les acabo el chovinismo tonto con el team Cuba. Recuerdo cuando los profesionales de Casanova, Munoz, Mesa, PJ Rodriguez, etc, vapuleaban a novenas de barrio en los centroamericanos, y panamericanos. Nunca se enfrentaron a trabucos serios.  Lo mas que hicieron fue enfrentarse a equipos universitarios yankees, los cuales los ponian a parir la mar de las veces.  Ahora, cuando se enfrentan a equipos formados por profesionales (hablo del clasico) ganan y pierden como todo el mundo.  Y a los peloteros cubanos que llegan a MLB se les ve que tienen talento, pero estan faltos de disciplina y de una buena dieta.

Imagen de Balsero

Mientras la pelota cubana siga siendo la finca de Tony Castro, difícil que deje de caer a niveles tan bajos. Todo lo que toca esa familia, lo arruina o lo roba.

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