Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 15:01 CET
Béisbol de Grandes Ligas: La tanda cubana

Dodgers y Cerveceros, campeones del Oeste y del Centro de la Liga Nacional

Yasiel Puig. (MLB)

Hicieron falta 163 juegos, pero ya está. En Chavez Ravine ganaron los Dodgers y en Wrigley Field los Cerveceros, y de ese modo se coronaron, los primeros en el Oeste, los segundos en el Centro de la Liga Nacional.

Agua pa ti, agua pa mí.

Por los de Los Ángeles, un Puig (de 4-1, 2B, K, .267) eufórico al disparar un doblete y un Grandal (de 4-0, 2K, .241) estoico al liquidar al insolente que intentó birlarle la intermedia, silenciaron a los Rockies de Nolan Arenado (de 4-1, HR, RBI, R, .297), que abajo cinco a cero, apenas pudieron marcar un par de carreras a última hora, una de ellas, cómo no, por jonrón de el del guaso. 

Demasiado tarde, demasiado poco. Ahora, a los de Colorado solo les queda disputar el partido de comodines contra los Cachorros de Albert Almora (de 1-0, .286), sorprendidos 3 a 1 por los Cerveceros de don Gio González, que anoche no calzó spikes.

Eso, el duelo Rockies/Cachorros, acontecerá en unas horas, mientras en la Liga Americana Yankees y Atléticos se verán las caras el miércoles para acabar de cerrar los cuadros y adentrarnos en el otoño. 

A partir de aquí

Eufórico, en medio de la fiesta, Puig le prometió a la fanaticada de Los Ángeles que los Dodgers conseguirán el título mundial, aunque la verdad es que aún les falta mucho para eso. Los suyos deberán enfrentarse primero a los Bravos, a partir del jueves en una serie al mejor de cinco enfrentamientos, mientras los Cerveceros harán lo mismo con quien gane entre Rockies y Cachorros.

En la Liga Americana, por otra parte, los Astros del Yuli Gurriel recibirán a los Indios de Yandy Díaz, Yonder Alonso y Dan Otero a partir del viernes, y las Medias Rojas J. D. Martínez deberán despejar el camino cuando, también a partir de ese día, comiencen a batirse con quien haya ganado entre los Yankees de Chapman y Hechavarría, y los Atléticos. 

Kudos pues para los que se coronaron, y suerte para los que, hoy y en la jornada siguiente, se jugarán su destino en un solo partido, a todo o nada.

Nos vimos ayer, nos veremos mañana.