Lunes, 26 de Septiembre de 2016
22:33 CEST.
Poesía

Los Venegas

 

Los Venegas se extinguieron
como el oso mexicano,
los delfines del río Chino
o el ciervo de Schomburgk.
Las mujeres perdieron
la memoria y las ganas de vivir,
los hombres resultaron
tener un corazón de cristal.
Sus nombres, muy raros
y siempre compuestos,
no alcanzaron a mi generación.
La elegancia rural de su apellido
quedará suprimida
cuando nuestras hijas den a luz.

Fueron mambises,
carreteros,
bodegueros,
desmochadores de palmas,
guerrilleros,
maquinistas de la marina mercante
y,
por encima de todas las cosas,
borrachos empedernidos.
Conservo una foto donde los varones
posan junto al viejo Lázaro.
Más que un padre
junto a sus hijos,
parecen una manada.
Paulino, Serafín y Cipriano
miran a la cámara con arrogancia,
convencidos de que Cuba
era el lugar perfecto
para perpetuar su especie.

Los Venegas se extinguieron
como el oso mexicano,
los delfines del río Chino
o el ciervo de Schomburgk.
Ninguno pudo intuir
la desaparición de su hábitat.
Todo sucedió de golpe:
Un día el último de ellos
salió a su portal
y ya no reconoció a La Habana.
Ni siquiera es posible localizar sus tumbas.
Se borraron como se borra todo
lo que la humedad inhabitable de la Isla
hiere mortalmente, ahoga o derriba.

 


Camilo Venegas nació en el Paradero de Camarones, en 1967. Sus últimos libros publicados son Pequeño inventario de cosas que nunca existieron (1998), Itinerario (2003) y Afuera (2007). Este poema pertenece a un libro en preparación: Necesidades territoriales.

Otros poemas suyos: Dolores en la espalda, La voz del guerrero, Algunos paisajes de Bolivia y For Jaco.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Anónimo

Realmente resulta admirable la energía que tienen los 'admiradores y los aduladores' de la dictadura de Cuba para seguir, perseguir y atacar la reputación de todos los cubanos libres. Miren a este "anónimo" como cita un comentario de Camilo en Facebook para criticar su poema. Hace unos días, cuando el régimen de La Habana impidió la entrada en su propio país del artista Aldo Menéndez, Camilo dijo: "Quisiera que uno, uno solo de los adoradores (y aduladores) del régimen de Cuba me diga una razón, una sola razón que justifique este acto atroz. Ningún gobierno que deporta a sus ciudadanos puede llamarse democrático y mucho menos revolucionario. Un estado que es incapaz de admitir en su territorio a un individuo, a un solo individuo por el solo hecho de que piensa diferente, es una dictadura, una cobarde dictadura". Como pueden ver, la cobardía es tan persistente como la memoria de Dalí.

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Cuántos tópicos y lugares comunes. El poema no es bueno aunque lo digan todos los adoradores y aduladores de Diario de Cuba.

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Muy bueno y es una metáfora de la familia cubana en general.

Imagen de Anónimo

Excelente poema. Y muuuy Venegas, valga la redundancia.

Imagen de Anónimo

Muy bueno esto...en esa forma que logras cautivar a quienes le siguen.