Sábado, 20 de Enero de 2018
12:02 CET.
Poesía

Dark Horse Café

En la calle, a pocas pulgadas de las ventanas
de cristal, donde el sol apenas subsiste
entre alas y nubes que nunca escapan
del hastío y la ciudad,
donde el corazón late tan despacio
que es mascullado por la música de ambiente
(a veces Dylan, a veces Chapman, a veces
simplemente "Break on through to the other side!"
pero siempre algo de Byron),
un señor alucinado, de nariz aguileña,
de ojos como esferas de metal
y cabellos que rechinan con el viento,
se inclina
—en el mismo instante en que un muchacho,
a toda marcha sobre los patines de Mercurio,
como un mensajero arrebatado,
mira de soslayo, siempre de soslayo
y muy de prisa, la fluidez de una chica
envuelta en tatuajes—
para recoger una colilla de cigarro.

Le sonríe a su hallazgo y continúa su paso
tambaleante entre ladrillos y escupitajos,
entre el humo y los perros que no ladran,
deteniéndose en cada vidriera,
irradiando reflejos y miserias,
como si el asfalto y los tranvías rojos
no fuesen ya suficientes peligros
para morir de tedio y frialdad
en este invierno que nos mata.


Sergio de los Reyes nació en La Habana, en 1978. Ha publicado Elsewhere (Silueta, Miami, 2013).

Otro poema suyo: Torre de letras.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 1 ]

Imagen de Anónimo

Muy bueno, muy bueno, vertiginoso e instantáneo como un rayo láser.