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Arquitectura

Los muchos cines que tuvo La Habana I

'Si hay un edificio identificativo del siglo XX, ese es el cine, y si hay una ciudad que lo adoró esa fue La Habana.'

Madrid
Cine América, La Habana.
Cine América, La Habana. Up&Up

Si hay un edificio identificativo del siglo XX, ese es el cine, y si hay una ciudad que lo adoró esa fue La Habana. Cines y cinéfilos pulularon por sus calles, estableciendo una rutina colectiva que hoy se recuerda con mucha añoranza. En 1955, La Habana llegó a tener 138 salas cinematográficas, siendo la segunda capital del continente americano, después de Buenos Aires, con mayor número de cines; y la cuarta en relación con la cantidad de habitantes por sala, después de Ciudad México, Buenos Aires y Washington.

Esto resulta muy llamativo si se tiene en cuenta que, a excepción de Cuba, estos tres países eran grandes productores cinematográficos. La Habana, sin una industria nacional que respaldara su afición por el séptimo arte, fue su mejor receptora y desarrolló un amplio circuito de salas donde se estrenaban anualmente unas 520 películas. Casi el 80% de ellas eran norteamericanas y el resto entre mexicanas, argentinas y europeas.

Ir al cine era una actividad de ocio muy popular. Todavía se recuerdan las tandas corridas que muchos aprovechaban para disfrutar del mismo filme una y otra vez, así como la secuencia de cortometrajes, noticieros, animados, pequeños conciertos y variedades que podían acompañar la película. Según Enrique Colina, "el cine era un refugio contra el calor entre otras cosas…", era también el asilo de los amantes, el mejor plan entre amigos, el paseo de la familia. Esto generó la multiplicación de grandes salas en las principales avenidas y un número considerable de cines de barrio que permitieron que el cine formara parte de cada entorno habitado y de la práctica cultural de todo ciudadano, también gracias a su reducido precio.

Su historia habanera comenzó en 1897 con la primera proyección de cine en la ciudad, celebrada en un local contiguo al antiguo Teatro Tacón (luego Gran Teatro de La Habana). En ese mismo año se realizó la primera filmación: un pequeño corto de un minuto que recreaba un simulacro de incendio. A partir de entonces la magia del cine comenzó a ocupar progresivamente la cartelera de las salas de teatro.  

Hacia 1925 La Habana contaba con 50 salas de cine. Esta cifra incluía los teatros que funcionaban como tal, varias casas reconvertidas en salas de proyección, y los nuevos inmuebles construidos con este propósito. Entre los primeros teatros del siglo XIX en incorporar cinematógrafo estuvieron el Irijoa (Martí), el Alhambra, el Albisu, el Payret y el Principal de Marianao. En ellos se alternaba la programación y también se ofrecían variedades teatrales y musicales de conjunto con la proyección de películas, modalidad que en décadas posteriores se utilizó en algunos cines modernos para apoyar a distintas compañías y artistas, y ofrecer varias atracciones dentro de un mismo servicio.

Muchas de las casas transformadas en cines estuvieron en las inmediaciones del Paseo del Prado, como el Lira, el Montecarlo y el Lara. Este era entonces el eje cultural más importante de la ciudad. Algunas tenían capacidad para 500 espectadores, y se reconocían por la colocación en planta baja de los afiches promocionales de su cartelera.

El primer edificio construido como cine documentado en la capital fue el Actualidades (1906). Aunque en desuso, aún se conserva con sus elementos más identificativos en Monserrate entre Neptuno y Ánimas. Algunos investigadores en cambio consideran que el primero fue el Floredora (luego Alaska), que estuvo en Calzada del Cerro y Palatino.

Varios de los primeros cines construidos como tal, también se ubicaron en el eje de Prado (Fausto, Maxim, Galatea, Margot, Niza). Otros se incluyeron en complejos recreativos y comerciales, como fue el caso de las salas que existieron en la planta alta de la Manzana de Gómez y en el Parque de Palatino. Muy interesante fue el caso de los cines al aire libre Sevilla Garden y Miramar Garden, que formaron parte de los hoteles Sevilla y Miramar. El Miramar Garden, construido en 1909, donde hoy está el hotel Paseo del Prado, fue el primero de su tipo en Cuba y abrió el rico abanico de posibilidades que caracterizó los cines habaneros.

Algunos cines de la ciudad también nacieron como cines descubiertos. En este caso están el antiguo Trianón en Línea y Paseo, y el Olimpic en Línea y B, ambos construidos en 1920. Sin embargo, en 1937 se estrenó el cine sonoro en Cuba, lo que requirió que los cines urbanos incorporasen mejores condiciones de aislamiento para el disfrute de las películas sin interferencias sonoras externas. En 1938, el Olimpic se remodeló con este propósito. Su nueva fachada marcó el diseño compositivo que predominó a continuación y que dotó al cine de identidad propia, reconocible y diferenciable de otros inmuebles análogos como el teatro.

Al interior también se incorporaron importantes reformas gracias al uso de estructuras de acero y hormigón que permitieron liberar de elementos verticales la platea y los balcones. Técnicamente se invirtió en la modernización del equipamiento. El Trianón fue de los primeros en utilizar el cinemascope; el Fausto y el América en instalar aire acondicionado; el Rex-Duplex en usar asientos reclinables; el Radiocine (Jigüe) en proyectar filmes en tercera dimensión, y el Radiocentro en emplear el cinerama (tecnología precursora del IMAX).

El típico cuerpo vertical que distingue la fachada de los cines del segundo cuarto del siglo, salva el alto puntal de la sala, y usualmente está cortado por una marquesina en planta baja que protege el acceso al vestíbulo. Esta composición tan recurrente fue asumida por las corrientes estéticas de moda de este período. Puede decirse que entre todas, primaron el neocolonial, el art déco y el racionalismo, fundamentalmente estos últimos. Según el excelente catálogo desarrollado por las arquitectas María Victoria Zardoya y Marisol Marrero en su libro Los cines de La Habana, La Habana tuvo 35 salas art déco y 48 racionalistas.

El primer cine art déco fue el Moderno (1930). Inaugurado en Calzada de 10 de octubre y Luyanó,  hoy se encuentra en ruinas, aunque debe considerarse inspiración de múltiples diseños de gran belleza que tuvieron su culmen en el Fausto (1938), el América y el Arenal (1941). De entre todos los estilos empleados en el diseño de fachada de los cines, el art déco identificó de manera más clara y evidente la función de estos inmuebles, sirviendo más allá del rótulo para anunciar su presencia en las calles habaneras.

La historia de los cines de La Habana da para mucho y, lo mismo que en ciertas películas que seriaban episodios, continuará la próxima semana.

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9 comentarios

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Interesante y bien escrito. Gracias!

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

Agradable artículo.

Solo le señalo al autor lo siguiente: cuando dice "La Habana llegó a tener 138 salas [...] siendo la segunda [...]con mayor número de cines; y la cuarta en relación con la cantidad de habitantes por sala". La primera estadística es positiva; la segunda, negativa (lo que me imagino que no era su intención). Debió poner salas por habitantes y no habitantes por sala.

Profile picture for user Weston

Los artículos de Yaneli Leal adornan esta página, nos ilustran y nos traen recuerdos que se han borrado tanto como las mismas obras arquitectónicas de las que ella escribe.
Lo bueno es que mantienen en nuestras mentes no sólo a la Cuba que fue, sino la que creemos que volverá a ser.
Casi todo puede ser rescatado, excepto el tiempo perdido.

El cine era el sitio preferido de los enamorados. Preferían el balcon, y como entonces las muchachas usaban saya y no pantalón como ahora, al joven le era fácil acariciarle los muslos durante toda la función sin que nadie, o casi nadie, se diera cuenta

Hola contrarrevolucionario. En la parte de arriba del Astral, que estaba oculta de la entrada de arriba, y casi no se usaba, yo hice varias veces un poco mas que acariciar (cuando las condiciones lo propiciaban). Todavia acaricio esas memorias de finales de los 80 y principios de los 90.
Saludos (contra)revolucionarios.
🤣🤣🤣🙄

Profile picture for user EM

Gracias Yaneli, otra excelente cronica, la informacion de los cines Art Deco muy valiosa, estan tan en ruina que no logro recordar los detalles, no se podran rescatar lamentablemente. En fin...

Y llegó el "coma-andante" y mandó a parar... el progreso y el desarrollo.

Profile picture for user Ana J. Faya

Sí que la historia de los cines en Cuba da para mucho. Gracias a Yaneli y esperamos su próxima entrega.

Y llegó el "Cenizas" y apenas quedan unos cuantos....