Martes, 19 de Marzo de 2019
Última actualización: 01:55 CET
ARTES VISUALES

Bajo la sombra del Decreto 349, las autoridades revelan al programa de la Bienal de La Habana

Muestra en la Bienal de La Habana. (BBC)

La Bienal de La Habana, el mayor evento de las artes visuales de Cuba, mostrará en su XIII edición el próximo mes una selección de piezas de unos 300 artistas de la Isla y de 52 países invitados con la apuesta de promover la obra de jóvenes creadores y múltiples propuestas de alto valor estético.

Desde el 12 de abril próximo y durante un mes, parques, museos, galerías, teatros, centros educacionales y diversas instituciones de la capital cubana serán el escenario de la Bienal, que por primera vez convertirá a varias provincias en un escaparate de obras artísticas.

En principio, esta edición de la Bienal estaba programada para el último trimestre de 2018, pero se aplazó hasta ahora debido al huracán Irma, que en septiembre de 2017 causó graves daños en buena parte del territorio cubano.

En su versión de 2019, la Bienal de La Habana gravitará en torno al tema "La construcción de lo posible" y contará en su nómina de curadores con los reconocidos artistas cubanos Manuel Mendive, Roberto Fabelo, René Francisco Rodríguez, José Manuel Fors, José Villa Soberón, Pedro de Oraá, Pedro Pablo Oliva, Eduardo Ponjuán y José A. Toirac, todos premios nacionales de Artes Plásticas.

Los organizadores de la Bienal resaltaron que en esta edición habrá una "fuerte" presencia de Latinoamérica, al igual que de Europa y el Caribe, lo que demuestra su crecimiento como espacio de intercambio y promoción del arte contemporáneo a nivel internacional.

Entre las muestras figuran "La posibilidad Infinita", que se instalará en el Museo Nacional de Bellas Artes con seis grandes ejes temáticos; "Intersección" con sede en la galería Factoría Habana y "Detrás del Muro", que como ya es habitual, traslada la creación artística a la emblemática avenida Malecón.

Tras sus versiones de 2012 y 2015, "Detrás del Muro" se propone este año abarcar un espacio público de unos seis kilómetros de calle, donde instalarán piezas con el fin de "hacer del arte un acto cotidiano".

La Bienal también se insertará en instituciones habaneras como los centros de Arte Contemporáneo Wifredo Lan, el de Desarrollo de las Artes Visuales y Hispanoamericano de Cultura, la Fototeca de Cuba, la Biblioteca Nacional José Martí, la Casa Simón Bolívar, el céntrico Pabellón Cuba y el Estudio taller Chullima, entre otros.

La Universidad de las Artes (ISA) acogerá las jornadas teóricas, en las que habrá exposiciones y talleres impartidos por profesores y recién graduados de esa institución y por intelectuales extranjeros, como el paraguayo Ticio Escobar, el portugués Boaventura de Souza Santos y el colombiano Carlos Jáuregui.

El evento trascenderá los límites de La Habana, su sede habitual desde 1984, y otras sedes presentarán el proyecto Farmacia, en la ciudad occidental Pinar del Río; la iniciativa "Ríos intermitentes", de la artista Magdalena Campos, en Matanzas; la muestra colectiva "Mar adentro", en la ciudad central de Cienfuegos; y el Festival de Videoarte, en la oriental Camagüey.

Esta Bienal sucede bajo la sombra del Decreto 349, acerca del cual un grupo de artistas cubanos dirigió una Carta abierta a los creadores invitados al encuentro, pidiendo su solidaridad y apoyo ante la disposición gubernamental que criminaliza el arte independiente.

La carta solicitó manifestar la solidaridad hacia creadores vulnerables a la censura y sugiere varias maneras de manifestar el apoyo: "puede invitar a uno de los artistas afectados por el Decreto 349 a trabajar con usted durante su presentación en la Bienal de La Habana; o puede compartir parte de su espacio o escenario de exhibición si participa en un evento público."

También sugiere usar "camisetas de 'No al Decreto 349' mientras se encuentra en Cuba para mostrar su apoyo a nuestra causa. Puede visitarnos en nuestros estudios para obtener más información sobre nuestros esfuerzos."

"Todo lo que pedimos es que encuentre formas de incluir a los artistas que serán marginados debido al Decreto en su experiencia de la Bienal (...) Pedimos que los artistas se solidaricen con nosotros, para hacer de Cuba un lugar en el que toda expresión cultural pueda prosperar", dicen.