Jueves, 23 de Noviembre de 2017
18:48 CET.
Opinión

Víctor Fowler se sube al Flecha Roja

Víctor Fowler es un buen ensayista al que le interesan la actualidad, las relaciones entre arte y sociedad y política. Es capaz de incomodar a las autoridades cubanas y de incomodar también a quienes piensan que no deberían ser esas las autoridades. Integrante de Cuba Posible, al igual que otros miembros de ese "laboratorio de ideas" asume la condición de "oposición leal". Pero hasta ahora no lo conocía como practicante del realismo socialista.

Un artículo suyo en la última edición de La Jiribilla cuenta su viaje a Santiago de Cuba en el séquito del ministro Abel Prieto, en ocasión de la Feria del Libro. "Como parte de un grupo de escritores y artistas que, acompañando al ministro de Cultura, viajó al otro extremo de la Isla", explica. Tengo conmigo, en su edición neoyorquina de los años 30, la traducción al inglés del libro que Fowler podría estar siguiendo como modelo: Belomor: An Account of the Construction of the New Canal Between the White Sea and the Baltic Sea. En él una treintena de escritores soviéticos bajo la dirección de Máximo Gorki narra el viaje por los campos de trabajo del canal Belomor. Una efusividad como la siguiente cabría en sus páginas: "Santiago apareció ante mis ojos como el escenario de una batalla épica y simbólica, cósmica y trascendente, batalla de la ciudad y del país, de la nación y de la Historia".

En la primera mañana, la delegación liderada por el ministro Prieto visita el cementerio de Santa Ifigenia. "No pude sentir tristeza delante de la sólida piedra en cuyo interior está el nicho con ese simple nombre, Fidel. Aquí cada uno de los detalles es parte y fluye hacia un poderoso mensaje global", reconoce Fowler. Los redactores de La Jiribilla (y el ministro como verdadero destinatario del texto) se habrán sobresaltado por la atonía del autor, incapaz de tristeza precisamente allí. Aunque habrán tenido contentamiento enseguida, gracias a esa alusión a un global y poderoso mensaje.

Fowler entiende las relaciones entre CastroMartí como pura fluidez de transmisión, consecución y desarrollo. Uno es "seguidor, alumno, hijo" del otro. Alza la vista hacia las montañas, y los dos sepultados allí coinciden en haber subido a ellas. Cita de inmediato a Lezama Lima, una frase acerca del poderío del artista, lo cual inclina a pensar que comprende la relación Castro-Martí como si de dos autores literarios se tratara.

Concluida la visita al cementerio, le queda el encuentro con las autoridades provinciales. Pasearse por la calle Enramada con la presidenta del Poder Popular le parece un "regalo especial". En el Campo de Marte, un grupo de niños se abalanza hacia el primer secretario del PCC y casi lo tumba, lo cual hizo que me preguntara dónde había leído hace poco un episodio semejante. No en Belomor..., sino en estas declaraciones de Aleida Guevara: "Fue la primera vez en mi vida que sentí miedo, miedo de verdad, de morir ahogada porque en una escuela de 800 muchachos, más o menos 600 se me tiraron encima para besarme y aquello era un tumulto de muchachos encima".

A juzgar por este par de ejemplos, se impone un realismo socialista querendón, de asfixia por cariño. Con fotos, con selfies. Cuenta Fowler que los padres de los niños "tiraban con sus celulares fotos del divertido grupo", la gente pedía hacerse selfies con Abel Prieto. El resto del artículo se va en cursilerías de crónica social: "apoteósico" homenaje, "impresionante complejo monumentario", "conmovedor" documental, "magnífica sala de teatro", "hermosa galería del artista Alberto Lescay", Armando Hart como alguien "al que los santiagueros recuerdan con cariño especial"...

Igual que aquellos escritores que una mañana de 1933 subieron al Flecha Roja rumbo a Belomor, Fowler aprecia en Santiago de Cuba un futuro palpitante. Las dificultades existen, pero caben en algo menos que un párrafo: "Claro que nada de lo anterior implica que la existencia sea fácil o haya que olvidar deficiencias o necesidades, pero me alcanza para sentir el fluido de las cosas vivas en barrio, ciudad y país".

Meses antes de que el grupo de escritores soviéticos emprendiera aquel viaje en tren, Gorki había reunido a algunos de ellos con Stalin. "La producción de almas humanas es de suma importancia", declaró entonces el líder, y alzó su copa: "¡Brindo por ustedes, escritores, ingenieros del alma!". Ya sin fe (o con poca) en una ideología, sin lágrimas ante la tumba y reflejándose todo en la pantalla de los teléfonos, quedan aún ingenieros del alma. Eso es Fowler en su texto y eso procura el ministro de Cultura con sus giras propagandísticas.

"A lo largo de este cuarto de siglo he visto a la ciudad resistir y no destruirse, soportar el golpe severo de un huracán cuya fuerza y efectos los habitantes desconocían, luchar para recuperarse y, sobre todo, dar el ejemplo de ese acto bello que es perseguir la belleza", resume Fowler. Metido a ingeniero del alma, busca hacer un artista del difunto Fidel Castro, volver seductores a dirigentes provinciales y lograr de cada santiaguero un esteta. Descontados los efectos morales, lo malo de esta operación de estetización de lo político es cuánto menoscaba la literatura. La de Víctor Fowler, digo.

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Comentarios [ 51 ]

Imagen de Anónimo

Oiga Fowler, escríbale algo a Pancho Céspedes, para que se presenten como un dúo en La Habana; les sugiero adopten el nombre de "Los Pródigos del Granma" 

Imagen de Anónimo

A mí no se me parece a Soyinka, sino, por el peinado, al gordito loco de Corea del Norte: es una variante del coco afeitao del coreano pero en "afro".

Imagen de Anónimo

Si este pichón de Jamaiquino con alma de calecero es un literato, yo soy la reencarnación de James Joyce en el Caribe. 

Imagen de Anónimo

Los lamebotas del castrismo,mienten a favor de sus amos?quien dijo que los negros Antes del 59 morian de hambre,sera que el alardoso y paluchero kakandante  los importo de africa
El 60% de nuestra poblacion es negra,a otro con ese cuenta monina

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Por favor el parecido es físico, tengo sentido común. para hacer  comparaciones intelectuales. 

Imagen de Anónimo

Pero éste Fowler no es el mismo que hace poco se estaba quejando que se había sentido Descriminado al entrar a un Edificio con un grupo de personas y sólo a él le habían pedido revisarle la Mochila? Y el  Tipo estaba muy Indignado con esa actitud!!!. Creo que como buen camarada debería admitir esos pequeños percances raciales, Total por algo los Niches en Cuba Hoy tienen Educación y Sauld gratis y antes del 1959 todos ellos se morían de hambre. Qué jodida anda la Cultura Cubana con estos personajes.!!!

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Anonimo de las 13:53 que tiene que ver este con Soyinka? No tergiverses las cosas papi. Soyinka es un tremendisimo escritor y un hombre admirable, aunque con problemas como todo el mundo. Fowler, tiene de azucar y de sal. Siempre me ha parecido que escribe enrevesado y que le hace demasiadas gracias a los comunistas, pero al mismo tiempo en algunas oportunidades se les ha plantado tambien. 

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Completamente de acuerdo con @13:53, sigue así Fowler, sigue diciendo que Fidel es el heredero del Apóstol y sigue apoyando a quien te ayudará a seguir. Sigue perreándole a Abel Prieto y otros esbirros, y sigue escribiendo con esos adjetivos picúos. Vas muy bien.

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13:53, el parecido de Fowler con Soyinka será físico únicamente, porque Soyinka tuvo el honor de ir a la cárcel en Nigeria por sus ideas, mientras que Fowler no es más que un oportunista que se ha puesto al servicio de la dictadura castrista. De oposición leal Fowler no tiene nada de oposición, y mucho de leal, como un perro.

Imagen de Anónimo

Sigues así Fowler no te dejes manipular porque al final todos son  iguales unos por aquí y otros por allá. 
Ahora más que nunca defiendes tu identidad y apoya a quien te ayudará a seguir. Nunca renuncies a tu parecido al único premio Nobel de la africania.¿Como nadie le crítica por ser profesor en EEUU ?.