Jueves, 29 de Septiembre de 2016
20:43 CEST.
Cine

Saturno revisitado

Con su documental Los amagos de Saturno, la joven cineasta Rosario Alfonso Parodi ha vuelto a traer a colación un  episodio político que algunos de sus protagonistas preferían sepultado: la masacre perpetrada en Humbold 7, en 1957.

La inquisitiva realizadora se aparta del trillado tono apologético y se lanza en pos de la inquietante verdad histórica. Para ello, ha dispuesto de documentos precisos, como las cintas grabadas del proceso que se siguió contra el acusado Marcos Rodríguez en 1964, siete años después del trágico suceso, y recortes de la prensa de la época, que afortunadamente no se parecía al diario Granma.

Incluso dispuso de documentos privados de suma importancia, como la extensa carta manuscrita dirigida al dirigente del Partido Socialista Popular (PSP) Joaquín Ordoqui, que el acusado pudo redactar y sacar de su hermética celda en el cuartel general del Departamento de Seguridad del Estado (DSE).

A esta documentación fidedigna, la realizadora une las incisivas entrevistas realizadas a los veteranos del Directorio Revolucionario y a algunos de los oficiales del G2 que participaron en los dilatados interrogatorios, a lo largo de mucho más de un año, sin que el detenido pudiese contar con asesoría jurídica y, muchísimo menos con recurso de habeas corpus.

Sin embargo, entre los  entrevistados se echan en falta el comandante Faure Chomón y el  también comandante Ramiro Valdés Menéndez, en aquel momento ministro del Interior. 

Tampoco hay referencias a la versión de los hechos ofrecida por el coronel Esteban Ventura Novo en sus memorias publicadas en Miami.

Se incluyen fragmentos de una entrevista realizada en Miami al legendario Jorge Valls Arango, fundador del Directorio en la década del 50 y posteriormente preso político  durante 20 años. Valls fue, si la memoria no me engaña, el único testigo favorable a Marquitos.

La realizadora no cuestiona el veredicto dictado contra este, y concentra su pesquisa en la motivación que llevó al joven a la infamante delación. Apenas se detiene en atribuirla a problemas personales con las víctimas, mucho menos ligados a la presunta homosexualidad de Marcos.

Descartados también por sus entrevistados los móviles personales, se agiganta la causal política y, con ella, vuelve a levantarse la terrible sospecha contra el PSP  y sus dirigentes, el matrimonio de Joaquín Ordoqui y Edith García Buchaca.

Sobre esta interrogante, nunca del todo aclarada, despliega su inquietante discurso fílmico Rosario Alfonso Parodi.

Durante el juicio, quedó  establecido que el delator, amigo de la pareja, les había confesado su deplorable acción en México, no así que la hubiese hecho por orden específica del PSP, interesado en aprovechar la violenta represión policial para suprimir del horizonte político a figuras connotadas por su anticomunismo.

Para explicar este proceder por parte del PSP, el ya desaparecido comandante Eloy Gutiérrez Menoyo me expuso su teoría de la venganza: en el atentado del cabaret Montmatre, perpetrado por Rolando Cubelas, Juan Pedro Carbó Serviá y Machadito, el Directorio había matado al coronel Antonio Blanco Rico, quien simultaneaba su responsabilidad al frente del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) con sus deberes como militante clandestino del PSP. Entonces, mediante la delación de Marquitos, el PSP le habría cobrado la cuenta a los del Directorio.

Por último, la cineasta reproduce imágenes del discurso pronunciado ante el tribunal por el entonces primer ministro del Gobierno Revolucionario, Fidel Castro, quien visiblemente inquieto, sudoroso y hasta despeinado, defiende la siempre imprescindible "unidad de los revolucionarios", entonces peligrosamente agrietada.

Al terminar la proyección, el público premió al documental con un prolongado y muy merecido aplauso, seguido por el bullicio de la conversación colectiva, mientras íbamos retirándonos. 

Yo eché de menos la presencia del amigo Héctor Pedreira, quien tanto la hubiese disfrutado y discutido. La gente iba saliendo del cine, pero se quedaban parados afuera, comentando la cinta, aún excitados, confundiéndose con la cola para la próxima tanda, integrando ese peculiar molote que, en la acera de 23 y 10,  provoca siempre el contacto cercano, a quemarropa casi, con el buen cine y la apasionante verdad.

Si, 58 años atrás, el periodista venezolano Segundo Cazalis, "Siquitrilla", con un incisivo comentario de prensa que le costó como mínimo la expulsión de Cuba, provocó que el juicio por los sucesos de Humbold 7 saliese a la luz pública, ahora Rosario Alfonso Parodi nos lo devuelve, íntegro y palpitante. Gracias a ella y a sus colaboradores por creer, con Gramsci, que "solo la verdad es revolucionaria".

Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

Excelente crónica. Más que un documental al uso, esta trágica historia, donde son asesinados cuatro jóvenes (que hoy llamarían técnicamente terroristas) tiene elementos suficientes para construir un thriller. No deja de ser una obra maestra política, que un joven formado en los claustros jesuitas, utilizara a los viejos militantes comunistas para organizar su nuevo Estado, mientras los diezmaba, con los recursos financieros de Moscú. Conocí a la señora García Buchaca, pero nunca le mencioné este tema. Hoy lamento mi discresión. Gracias a Rogelio Fabio Hurtado y a DDC por abordar estos oscuros temas.

Imagen de Anónimo

¿Por que no leen este enlace y se aclaran de una vez?

https://www.maryferrell.org/mffweb/archive/viewer/showDoc.do?docId=26947&relPageId=1

Tiene 4 pags y explica en detalle lo de Ordoqui

Imagen de Anónimo

Vamos a deslindar bien. Ventura mintió al descaro. Dijo que los delatores fueron Chomón y Díaz Argülles, sólo que salió enseguida para Miami tras el asalto a Palacio y los demás del Directorio saben el intinerario exacto de Chomón en esos días. A Marquitos iban a arrancársela por la delación desde que se exilió en Costa Rica y la cosa de demoró por falta de testigos. Y su carta a Ordoqui fue la clásica salida de repartir la mierda para que tocara a menos.  Delató porque los escondidos en Humboldt 7 lo tachaban de maricón y pendejo. Fin de la historia.

Imagen de Zoraida Marrero

En este enlace pueden leer un fragmento de un excelente libro sobre el tema:

http://www.megustaleer.com/libros/un-asunto-sensible/GM21895/fragmento/

Imagen de Anónimo

La teoría más viable sobre este caso se expuso en un libro publicado en los 60 bajo el título de Utiles después de muertos, cuyo autor fue Carlos Manuel Pellicer. El libro afirma que Marcos Rodríguez sólo vigilaba a los revolucionarios aquellos por cuenta del PSP, a cuya organización juvenil pertenecía, además de la Sociedad Nuestro Tiempo. Era, asimismo, amigo de Joe Westbrook. Aparentemente, los datos que él pasaba al PSP sirvieron para que ese partido los usara para entregar a los revolucionarios (anticomunistas todos) a cambio de algún favor del régimen batistiano (no olvidemos que para el PSP Batista era un viejo amigo).  A fin de dejar zanjado el espinoso asunto, Castro resolvió cargarle toda culpa a Rodríguez. De ahí la enigmática frase de Castro en su entrevista final con Rodríguez (parte de cuyo contenido publicó la prensa del régimen), diciendo que éste podía, aun muerto, ser útil a la revolución.

Imagen de Anónimo

Vuelven a dar vueltas por gusto en un asunto aclarado hasta la saciedad: Marquitos delator y Ordoqui absolutamente inocente, pues fue defenestrado por efecto de una medida activa de la CIA que nada tiene que ver con la causa de Marquito, abierta en 1959 y sobreseída provisionalmente por haber sido fusilados los sicarios de Ventura que podían identificarlo. Y Ventura mintió descaradamente al respecto.

Imagen de Anónimo

Me gustó tu reseña, Rogelio. Y me agradó saber q se haya hecho un documental sobre H-7. Nada menos que con el título de Los amagos de Saturno, una deidad que, como las revoluciones, devora a sus propios hijos. Creo recordar que FC citó la conocida frase en su actuación como fiscal en jefe durante la 2ª parte del juicio.... La teoría conspirativa de Menoyo sobre la venganza del PSP la hallo descabellada. No creo que Blanco Rico fuera miembro clandestino del Partido.... En cuanto a Segundo Cazalis, era hijo de un pelotari famoso y nació en Cuba de casualidad como hijo de padres españoles. Al terminar la Guerra Civil española su padrino cubano lo trajo a Cuba siendo un adolecente. Estudió Ingeniería en La Habana, pero la dejó por el periodismo. Se fue para Venezuela y volvió a Cuba en 1959. Después de suprimirle su muy leída columna, Siquitrilla, se fue a París como corresponsal de PL y luego se trasladó a Venezuela, donde llegó a ser director del periódico El Mundo. NIC

Imagen de Anónimo

Solamente una nota; a mi me hablo de HUMBOLTD 7 , el mismo Ventura para el cual trabaje como guardia de seguridad varios anos y siempre me dijo que fue FAURE CHOMON , el delator . Ventura escribio un libro en el cual afirma lo antes expresado , sobre quien fue el chivato, Faure Chomon , ese fue el chivaton. RENE LIBERTARIO.

Imagen de Anónimo

Muy buena tu crónica, amigo Rogelio Fabio Hurtado.  !Y mira que acordarte de Héctor Pedreira!  Sí, hubiera sido formidable esa conversación con el amigo, ahora en la eternidad. 

Imagen de Anónimo

Juan, el supuesto es que leyeras si no sabes sobre Humbolt 7 y el chanchuyo posterior, para que hubieras podido etender, eso amigo, googlea cuando no sepas. Todo esta a tiro de piedra en el red.

Por mi parte me acuerdo muy bien Juan Pedro Carbo Servia, original, de Remedios en Villa Clara, estudie en el mismo Pre Universitario que el. En su epoca se llamaba, instituto de segunda ensenanza, en la mia, llevaba su nombre.

A la entrada del pre, a mano izquierda, se exhibian en una vitrina, documentos personales de su paso por aquella escuela. El viejo Raul Mujica, que estuvo todo una vida en aquel lugar, como secretartio,  lo recordaba como un mulato divertido, jodedor y revoltoso y contaba esta anecdota: ..." debido a un incidente de indisciplina,el director de la escuela lo saco de la escuela y le dijo que no se le ocurriera poner un pies otra vez en la escuela. A los pocos dias Juan Pedro se aparecio en un burro, entro al patio central y le dijo al director: "No he puesto un pie aqui, pero estoy adentro otra vez"

Dicen que el director, a quien ya se le habia pasado el encabronamiento, no hizo otra cosa que reirse y dejarlo continuar.

Fue un tipo muy valiente, pero entrego su vida por una causa que fue pisoteda por la bestia al poco tiempo.

Creo que Marcos Rodriguez fue vitima tambien de los entretelones de traiciones y ajustes de cuentas.

Ojala pudiera ver el documental