Viernes, 20 de Julio de 2018
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Televisión

En blanco y negro

Interior de una casa en Cuba.

A mediados de los cincuenta, un televisor Zenith era todo un lujo en las salas de los hogares cubanos. Aquí estaban Unión Radio, captable por el canal 4, CMQ por el canal 6, Telemundo por el canal 2 y el primer intento de televisión a color se gestaba en canal 12, conocido como Escuela de Televisión. Cuba, junto a México y Brasil, inauguraba la era de la televisión en Latinoamérica.

En mayo de 1962, la caricatura de un gorila verde olivo con barba, posesionado del edificio CMQ, circuló en forma de volante. La radio y la televisión pasaban a ser propiedad del régimen. El tenebroso C.O.R (Centro de Orientación Revolucionaria) trazaría con mano de hierro la política de transmisiones. Los medios de difusión masiva serían, a partir de ese momento, herramienta ideológica del naciente PURSC (Partido Unido de la Revolución Socialista).

Hay quien recuerda la primera aparición de Los Zafiros en el programa Música y Estrellas. Otros más chicos, miraban la larga saga de Los Vikingos o Los Mambises en el espacio Aventuras. En aquella época eran dos series, una a las 7pm y otra a las 7y 30pm.

En algún momento entre los 60 y los 70 llegaron de la lejana URSS los televisores Ogoniock. Escaseaban las piezas de repuesto para los televisores americanos, que se iban extinguiendo. Detrás de los Ogoniock arribaron los modelos Rubín y Electrón. Los dos últimos, llegaban a manos de la población con el selector de canales para alta frecuencia (UHF) extirpado. Aquellos televisores rusos, "de bombillos", soportaron estoicos el calor y la humedad. Cuando se desestabilizaban, los contundentes golpes sobre su cubierta de madera los regresaban a la normalidad.

En 1978, los cubanos de Miami regresaron de visita. Las tiendas Cubalse se abrieron a su disposición y los televisores japoneses a color formaron parte de la oferta. La Televisión Cubana había transmitido en colores el desfile militar ocurrido en la Plaza Roja de Moscú, por el 60 Aniversario del octubre rojo. La entonces flamante estación terrena Caribe captaba la señal satelital.

Un año antes, en el verano, la TV se sacudía un poco la monotonía en pantalla y ampliaba las horas de transmisión. El video tape de factura extranjera llegaba por fin.  La mayoría de los programas de factura nacional, incluidas las series dramáticas, eran en vivo.

El indigesto realismo socialista permeaba los seriales: La peña del león, El viejo espigón, Oro verde. Una aventura titulada Los incapturables, terminaba su ultimo capitulo con los protagonistas parados en firme frente a cámara, cantando el himno de La internacional. Mientras tanto, en disolvencia rodaban imágenes, en telecine, de la "victoriosa y pujante URSS". EN esos años, Carlos Gili protagonizaba una vez más la versión televisiva de la novela de aventuras El corsario negro, de Salgari. Enrique Almirante reinventaba al personaje de Robín Hood. El director estrella de aquellas series era un delirante Erick Kaupp.

También había debutado la actriz Susana Pérez, en una teleserie  titulada Primavera en Budapest. En 1979 Pérez protagonizó una adaptación televisiva de la novela de Cirilo Villaverde La joven de la flecha de oro. Luego se convirtió en el definitivo primer amor de muchos cubanos, al personificar a la hermosa pero infeliz Martine de Rosas a crédito, versión para la televisión del original de la escritora francesa de la segunda posguerra Elsa Triolet.

En el verano de 1978, a las 2 pm salió al aire el programa competitivo Para Bailar. En 1979, uno de los premios para la pareja ganadora del concurso anual fue un televisor Caribe. Ese televisor, en blanco y negro, era transistorizado. Ganó la pareja de Rebeca Martínez y Miguel Ángel Masjuan.

Esa tarde de domingo, el programa fue sacado del aire abruptamente casi diez minutos antes de lo habitual. Cuando anunciaron el premio, se notaba la atmosfera caldeada. La pareja ganadora del tercer puesto comenzó a protestar y varios amigos y familiares de estos invadieron el set. Lo que no se vio al aire fue la bronca que se armó. El televisor Caribe terminó reventado contra el piso del estudio 19 del FOCSA, en donde se hacía el programa.

Una noche del mes de abril de 1980, la TV nacional mostró en el noticiero el video tomado a un grupo de cubanos asaltando la Oficina Consular de Estados Unidos en La Habana. Aquella crisis fue vista por muchos en blanco y negro. Otros, desde la televisión, decidieron fugarse al mundo en colores. Se fueron diluyendo, desde entonces y a través de estos años, Evelio Taillac, Severino Puente, Salvador Blanco, Caridad Ravelo, Ana Lilian Rentería… 

A inicios de la década del noventa, las piezas de los televisores rusos comenzaron a escasear. Algunas piezas del Krim 218 y el Caribe se podían conseguir de trasmano en más de 200 pesos cubanos (de los de antes de la devaluación).

La mayoría de los cubanos vio el juicio contra Arnaldo Ochoa a través de un televisor en blanco y negro. Se cayó el muro de Berlín y la URSS se diluyó. La crisis aumentaba. El primer tema de conversación, frente a la pantalla del televisor ruso roto, era la fuga. En las noches, batía record de audiencia aquella telenovela titulada Pasión y Prejuicio. Mientras tanto, llegaron los apagones y, en agosto de 1994, "el maleconazo".

Los cubanos de la isla hemos recordado, vivido y soñado, encerrados en blanco y negro, mientras el mundo avanza en colores. Entre las largas peroratas de Fidel Castro y los dibujos animados rusos, se nos fue la vida frente a una TV analógica y monofónica. Ahora, tal parece que tendremos televisión digital con el uso de la norma tecnológica china. Cuba será el único país en toda el área que empleara esa norma. Con el "apagón analógico", el régimen quiere retardar su definitivo e inevitable apagón político. 

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16 comentarios

Imagen de Anónimo

jajajaja, yo veia Para bailar, pero estaba en primaria. Me acuerdo de REbeca y Masjuan pero no sabia lo de la bronca ni el televisor. Que despretigio, que pobreza material y que ripierismo. LA mediocridad se come la isla, la pudre.

Imagen de Teresa Dovalpage

¡Qué buen artículo! Me ha llevado al pasado...ay, qué horror, parece frase de una...persona de mediana edad. Me acuerdo del brete de Para Bailar, con Masjuán y Rebeca. Digo, no sé si pasó todo como lo cuentan pero el cuento sin dudas que se corrió. Creo que el primer televisor en colores que vi fue en una expo en el Pabellón Cuba, cuando todavía se hablaba de ellos como de cosa de ciencia ficción. El primer TV en colores  que compraron en mi casa fue cuando los chavitos, en los 80.

Imagen de Anónimo

Me encanto el comentario de Yusleydis. Mi nombre es Yusimin y yo tambien estaba alli Aquello fue tremendo toel mundo corriento y tirandose las sillas. Despues de ese incidente yo me enferme de lo nervio y estuve tres meses ingresada en el manicomio de Santa Catalina y Vento. Recuerdo que a Yusleydis una morenaza se le tiro encima y le colto el pelo y le arranco el bajichupa. La pobre corria como loca tirando manotazos con una mano mientras con el brazo se cubria sus teticas que saltaban en el aire. Aquellos fue inorvidable caballero!

Imagen de Anónimo

PARA ANONIMO 1:21 AMENSEÑATE A ESCRIBIR , " ACUELDAN " EN VEZ DE ACUERDAN, ME PREGUNTO PORQUE LOS CUBANOS NO HABLAN EL ESPAÑOL DE FORMA CORRECTA. EL MEXICANO....

Imagen de Anónimo

Mi nombre es Yusleidys yo si me acueldo de aquella fajazon, fue de P queridos amiguitos, a mi me quitaron el blumer y ahi mismo me regue como una manguera y comence a meter pinazos y hasta le moldi el Qlo a un negr que se me tiro encima.... aquello fue brete y del bueno. ah y si rompieron el televisor. Yo no se si ustedes se acueldan de mi, yo estaba en el publico bien alantico cada vez que pasaban la camara yo salia

Imagen de Anónimo

La bronca esa en Para Bailar no fue el año que compitieron en la final los hermanos Santos y los hermanos Francia? Ya no recuerdo bien como fue el asunto. Si recuerdo que los Santos metian tremendo casino y los Francias se aparecian con jeanes bailando Boney-M.

Imagen de Anónimo

El corsario negro no era Carlos Gili sino Frank Negro que creo no termino de hacer la novela y fue sustituido. No se que se hizo de Frank Negro. Fue una de las tantas estrellas que se eclipsaron ante la mogigateria del regimen. Recuerdo cuando de las pantallas televisivas desaparecieron Julito Martinez , Enrique Almirante y otros que despues fueron acusados segun una bola regada por la Seguridad Cubana de hacer orgias en casas de Santa Maria del Mar y Guanabol.

Imagen de Anónimo

Yo una vez pense angustiado que moriria sin ver la television en colores. Mis tias viejas decian que ellas no creian en eso y que todo se veia de un  solo color pero el gobierno empezo a instalar televisores japoneses y de la mal llamada Alemania democratica en los hoteles para turistas y desde la calle se podia ver la imagen apagada de los televisores aemanes en unos colores tenues pero que sin duda eran toda una novedad. Tambien en las tiendas habaneras comenzaron a poner en las vidrieras  estos aparatos en colores que los habaneros miraban con fruicion desde las aceras todavia caminables de la Habana. En 1989 por fin pude salir del infierno y cuando llegue al exilio pude ver maravillado las imagenes en colores. Todavia la tecnologia no habia alcanzado el grado de perfeccion que hoy se ha logrado gracias a la tecinca digital pero pude disfrutar programas, transmitidos en colores chillones y poco naturales. De aquellos tiempos ha llovido mucho y ahora los cubanos se aprestan a disfrutar casi conn 30 o 4o anos de desfase de la television digital en color. Gracias al articulista por hacernos recordar los tiempos de la tv cubana que vivimos. Sin comentario el escandalo de la pareja tercer lugar del programa Para Bailar que todos recordamos y que sabemos quienes fueron!

Imagen de Anónimo

todavia recuerdo a mi mamá tejiendo en la cocina de la casa con todas las puertas y ventanas cerradas con un radio chiquitico escuchando RADIO SWAN, gracias a Dios salí del INFIERNO donde no se podia ni ver la TV, el primer televisor en colores lo vi en Miami en 1970.......me parecia mentira

Imagen de Anónimo

Para mí, que cuando se rompió definitivamente el TV Philips del '60 y de vez en cuando me asomaba por la puerta y de lejos podía ver las "Aventuras" desde el TV del vecino de al frente; éstos no son buenos recuerdos para nada. Ni tampoco son buenos recuerdos que cuando se rompió la radio de la casa, yo tenía que parar las orejas detrás del muro del vecino para oír las canciones que provenían de la emisora de onda corta WQAM, Q56, de Miami. Para mí essos recuerdos son de pobreza, de miseria y de represión. Yo no tengo nada que buscar en el pasado que no añoro como el tango de Gardel. El presente en el Exilio al que agradezco infinitamente me ha permitido vivir como un verdadero ser humano, ser por primera vez una persona, yo no tengo nada que buscar en el pasado en Cuba. 

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