Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
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Humor

Guillermo Álvarez Guedes, el gran descubridor

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Una noche en medio de la década de los setenta en un barrio de La Habana, la madre anuncia que para después de la comida tiene una sorpresa. Algo mejor que un postre. De la cartera extrae un casete con el temor y el júbilo con que un niño se apresta a hacer una travesura, lo introduce en la grabadora del tío marinero y en la oscuridad de la noche —ahora todo suena extrañísimo pero todavía persiste la impresión de que como precaución ante el delito de escuchar a un representante del enemigo de Miami además de cerrar las ventanas la madre apagó las luces— empieza a escucharse en medio de un bullicio de bar una voz que, incluso a los que no la hemos escuchado nunca, nos resulta familiar.

"Álvarez Guedes", dice la abuela como si el misterio de tanta familiaridad se resolviese sin necesidad de nombre: apenas con dos apellidos. Se trata, no está de más decirlo, de una familia fidelista en tiempos en que el raulismo solo podía ser un chiste casi tan bueno como cualquiera de los que cuenta Álvarez Guedes.

Herejía supuestamente mayúscula era la que se permitían esa noche sin adicionales cargos de conciencia porque al fin y al cabo todos somos cubanos, como diría algún sabio, pero no más que aquel que con su voz nos convocó esa noche.

Desde entonces siempre asocio a Guillermo Álvarez Guedes a una variante muy especial de la complicidad, una complicidad que pasa por encima de la política, de la geografía, incluso de la nacionalidad o de las generaciones. Una voz que me acercó en un viaje al aeropuerto a un taxista dominicano que ya venía oyéndolo ante de que yo montara o a mi hijo, mientras nos preparábamos de un modo desquiciado para recibir al huracán Sandy.

Porque Álvarez Guedes era bastante más que un humorista, incluso más que el Cuarto Descubridor de Cuba o nuestro Antropólogo Mayor. Sobre todo fue y seguirá siendo nuestro Gran Reconciliador, ya no de los cubanos del exilio con los de la Isla, sino de cada uno de ellos consigo mismo. No en balde sus mejores momentos no sobrevenían  con sus famosas punch lines, sino en la laboriosa disección de nuestros vicios menos imperdonables. (Los cubanos podemos estar en desacuerdo en casi todo pero al menos todos tenemos nuestro cuento favorito de Álvarez Guedes: el mío —por si les interesa saberlo— envuelve un dolor de muelas de seis meses y un accidente todavía más doloroso.) 

"Ese hacía de borracho en la televisión de antes", advirtió mi abuela sin todavía creerse que aquél cómico más o menos secundario de la televisión republicana se hubiera convertido en el rey de la risa cubana.

Esa fue la primera noche que fui consciente de su existencia, aunque no de la de sus cuentos, entre los que sin saberlo o sabiéndolo, hemos crecido todos los cubanos durante generaciones. Aunque ni siquiera fueran suyos.

Antes incluso de ser el famoso storyteller que fue, había pertenecido a la muy prestigiosa estirpe de los músicos matanceros que, no contentos con ser una de las más depuradas versiones de los músicos cubanos, llevaban a cuestas una riquísima tradición de historias divertidas, reales o no. Y poco importa ahora la paternidad de unas historias cuando ya lo son de un pueblo entero. Los cuentos no serían todos de su invención, pero el estilo y el modo filoso con que entraba en nuestro espíritu era estrictamente suyos.

Y digo que fue más que un humorista si por tal lo reduzco a la ya más que difícil profesión de hacer reír, si no se entiende que ese concepto define la labor todavía más compleja de desnudador de almas, la de no permitir que nos escudemos en la ignorancia de nosotros mismos. (Ese nosotros —por cierto— rebasaba la aldea cubana para alcanzar al menos todo el Caribe hispano por el que se movía con una comodidad y un cariño casi universal.)

Quizás exagero, pero es inevitable que las funciones de figuras como la de Álvarez Guedes se ensanchen en pueblos pequeños. Que adquieran dimensiones apostólicas, aunque sea la de Apóstol de la jodedera local, de la saludable costumbre que es burlarse de uno mismo.

Y es que frente a su lucidez no había excusas ni falsas ilusiones porque, por mucho que pretendiéramos engañarnos, sumarle unas cuantas pulgadas a nuestra estatura de pueblo, ahí estaba Guillermo Álvarez Guedes para recordarnos que los cubanos, al fin y al cabo un breve y díscolo fragmento de lo humano, no somos más que una irredenta partida de comemierdas.

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Comentarios [ 39 ]

Imagen de Anónimo

Sr; Camilo J. Marcos, a ud lo he leido en varias ocasiones,  sus opiniones  y comentarios  muchas veces he coincidido con ud y  otras no, inclusive lo he leido en "Cubaencuentro" (el "Gramma" de U.S.A ) y  sin dudas ,  lo he entendido. Yo en mi juventud  pase "EL NIAGARA " en bicicleta, en mi propia TIERRA ,  y fui uno de aquellos jovenes que NUNCA se ASIMILARON a la cultura del "oprobio y la delacion" y apenas con 20 an`os mis huesos fueron dar a la prision politica junto con mi hermano mayor y unos amigos (cuatro exactamente) , la razon; intento de salida "ilegal "del pais por  la "Base Naval"  de Guantanamo, y el delito:  "atentado contra los PODERES DEL ESTADO " causa 1970. Como hombre joven de una generacion muy distinta  a las que nos precedio, "detestabamos" todo lo que representaba el grupo CORRUPTO de poder y toda la parafernalia de ese "Socialismo Tropical " que era el"gulag" del Caribe, y lo que fue el derrumbe, CIVICO, MORAL, ESPIRITUAL Y MATERIAL de la NACION  frente a nuestros OJOS  y lo que llamabamos PATRIA.Estos hampones  SECUESTRARON la nacion MAS NOBLE de la America hispana , y sistematicamente fueron destruyendo sus CIMIENTOS  hasta llevar al pueblo al SUICIDIO como tal, solo nos bastaria con mirar a los jovenes que llegan a MIAMI , para entender LO QUE DIGO !. Pero Camilo  hay verdades que DUELEN !, y las personas lo entienden como IRRESPETO !. Gracias,..Rudy

Imagen de Anónimo

Tal vez hemos pecado con el sentido del humor críollo, que no todos tienen que compartir, y que alguno hemos usado aquí, sin interés de herir a nadie, simplemente como un humilde homenaje que se nos ha ocurrido en honor a la memoria del inolvidable Guillermo Alvárez Guedes, quien gustaba usar el vocablo de "comemierda" en sus chistes. Me llama la atención del comentario de la señora o señorita Luisa Quesada, quien trabajó en Cuba con una empresa española y dice "El cubano es un pueblo que posee un nivel cultural que soñarían muchos pueblos del Tercer Mundo". Es muy curiosa su observación, y se le agradece la principal intención que es la de reconocer mérito a la cultura del cubano, pero observe, por favor, que tras 54 años de lo que la dictadura llama socialismo, usted misma reconoce que Cuba pertenece al Tercer Mundo. Posiblemente pertenece a un mundo aparte, y es una lástima, porque en 54 años Cuba hubiera sido, hoy, sin duda alguna, una nación del primer mundo. Un poco más y lleva el mismo tiempo de dictadura comunista que lo que llevaba de haber dejado de ser colonia de España cuando en el 1959 el tirano de Birán traicionó la revolución. Se puede especular en lo que sería Cuba hoy, pero la real, la que usted conoció, indudablemente que es una debacle total.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Sra. Prieto, perdoneme. Estos foros no son para usted. Me arrepiento de haber ironizado con sus palabras. He llegado a querer mucho a personas como usted. Me siento avergonzado. Lo que ocurre es que su Cuba solo existe en su recuerdo. Y eso es algo que yo tenia que haber inferido y respetado. Esa nostalgia, ese desarraigo de toda una vida, merecen un reconocimiento. Vamos a dejarlo asi. Yo tambien sangro por mis heridas; pero usted es mucho mejor persona. No crecio con un cuchillo en la boca para poder sobrevivir al culto a la mediocridad que una tirania cruel impuso en Cuba. Los cubanos de Cuba, ni yo tampoco, merecemos una madre o una abuela como usted. Otra vez, sinceramente, perdoneme.

Imagen de Anónimo

Camilo, hijo, recé por ti y por todos los cubanos como cada domingo durante la misa. También lo hare cada día durante el Rosario. Busca paz y serenidad, acércate a Dios y verás como tu alma se llena de amor hacia todos. Pero no me pidas que diga "concho", éso es pecar. Quizás yo podría ser tu abuelita, pues salí de nuestra querida Habana a los 35 años en el 1959 y... nunca he vuelto.¡Qué Dios te proteja y te bendiga junto a tu familia!A lo mejor tú podrás pasear algún día por una Cuba libre, yo ya perdí las esperanzas de poder hacerlo.Julia Prieto

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

  Alvarez Guedes (en definitiva el centro de este foro), se hubiera muerto de la risa con las altisonantes y superlativas palabras de la Sra. Prieto (espero que no sea familia de mi amigo de la niñez, Abel Enrique). "Inconcebible y bochornoso", "atroz",  "pecado capital". Dios mio, cuantas ridiculas expresiones, ajenas al humor. Vaya aristocracia de esa cubanisima. Ella nunca habia leido algo tan terrible. Ni los discursos de Fidel. Y que tamaña elegancia, todavia va a rezar por mi! Mil gracias. Señora, rece tambien por Cuba...y los cubanos. Pero usted..., diga por lo menos coño!!!, por que de tan pocos pecados que tiene, la van a poner en orbita en camino al cielo.

Imagen de Anónimo

 Nunca en mi vida haba leído algo tan inconcebible y bochornoso como lo que escribe Camilo J Marcos sobre Cuba.Renegar a su tierra natal, despreciarla y humillarla sólo porque sufre bajo una dictadura atroz, es un pecado capital.Camilo: ¡Ruego para que Dios le perdone! Julia Prieto

Imagen de Anónimo

Sr. Camilo J Marcos_Weston_FL . Me parece que usted confunde a mi querida Patria, mi Cuba, mi tierra natal que tanto amo y amaré hasta el final de mi vida, con el régimen que la oprime desde hace más de medio siglo.Cuba no pertenece a los Castro y su camarilla. Cuba es de todos los cubanos. En ella nacieron y vivieron hombres y mujeres que la han hecho brillar en el mundo entero, basta  citar sólo a algunos: Martí, Heredia, Loynaz del Castillo, Avellaneda, Lecuona, García Caturla, Carpentier, Lezama Lima, Padilla, Cabrera Infante, Peláez, Lam, Roldán, Madera, etc.Si usted no se considera cubano, es su derecho, pero por favor, Cuba no merece ser  insultada en esa forma tan soez.Disfrute de su nueva nacionalidad, es su derecho.José Linares.

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Sr. Linares: Usted esta hablando en serio? No le llega el hedor de 54 años de comunismo en Cuba? No ha caminado por la Habana Vieja, donde la gente arroja los excrementos a la calle, en cartuchos? No ha sentido el olor de una piel sin jabon por años? No hiede el envilecimiento y la degradacion moral de un pueblo acobardado, sumiso y sin principios? Yo escribo hasta el lugar donde vivo, porque me irritan los "Anonimos", pero que tiene que ver Weston con la realidad cubana? Tengo familiares en Cuba, pero eso no cambia la asqueante realidad de la isla. Y ya no soy cubano, Sr. Linares. El gobierno de Cuba me humillo, me hizo sentir privado de mis mas elementares derechos. Ni siquiera pude acompañar a mis padres en Cuba a la hora de su muerte. Otro pais me dio su nacionalidad. Ahora soy ciudadano de otro pais, de origen cubano. Cuba pudo haber sido un gran pais. Ahora, es simplemente eso, una letrina. Su esclerotica respuesta me demuestra que Alvarez Guedes no le saco a usted ni una puñetera carcajada.

Imagen de Anónimo

"Cuba se ha convertido en la letrina de America", afirma en su comentario Camilo J Marcos_Weston_FL . ¿Tiene familia residente en Cuba? ¿Cómo es posible que se exprese así de su Patria si es que es cubano?  ¡Con su ofensa a nuestra sufrida Patria  y a su pueblo ha tocado el fondo del pozo!  Y... ¿Cómo clasifica a Weston-Fl?José Linares

Imagen de Anónimo

Bueno, ya la zonzera está llegando a niveles bastante altos. Antonio Rodríguez quiere que se homenajee a la persona antes que al personaje. Es como si a la muerte del actor Mario Moreno se hubiese visto mal que la gente homenajeara a Cantinflas, y dijeran que el actor no hablaba como su personaje.Peor que la chusmería puede ser la estupidez. Excelente artículo de Enrique del Risco, y muy buenos algunos de los comentarios que rinden homenaje al difunto.