Jueves, 23 de Mayo de 2019
Última actualización: 18:05 CEST
Política

EEUU aplica el título III de la Ley Helms-Burton: ¿y ahora qué?

Miguel Díaz-Canel. (SPUTNIK)

Hace unos días, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, en respuesta a la decisión del Gobierno norteamericano de suspender por dos semanas el Título III de la Ley Helms-Burton, escribió en un tuit: "esa Ley es una aberración, jamás debió existir, viola el Derecho Internacional, daña a toda Cuba, a cada familia".

Las acusaciones, los lamentos y el empleo de la violencia física o verbal nada aportan y en nada atenúan los daños ocasionados. Separados por seis décadas del inicio del embargo y más de 20 años de la promulgación de la Helms-Burton, lo sensato no es acusar y echar más leña al fuego, sino asumir la responsabilidad correspondiente, dialogar y negociar su solución, que es precisamente lo que ha estado ausente.

Desde 1996 —con el objetivo de evitar litigios con corporaciones extranjeras que tienen negocios con propiedades confiscadas— la aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton fue aplazada cada seis meses. Recientemente la Administración Trump redujo ese tiempo a 45 días, luego a un mes y por último a dos semanas, hasta ejecutarlo hoy. Con este giro los cubanoamericanos, afectados por las confiscaciones, pueden demandar a las compañías que hacen negocios con empresas de las Fuerzas Armadas de Cuba (FAR). No así con el resto de las firmas extranjeras que continúan exentas de las reclamaciones.

La inminente aplicación del Título III constituye un freno a las inversiones extranjeras, lo que demuestra que tanto la negociación sobre las compensaciones, como la democratización de Cuba, se imponen. Entre otras cosas, porque forman parte de las garantías que reclaman los inversionistas y del bienestar de los cubanos.

El Gobierno de EEUU mantiene una observación sobre las condiciones de los derechos humanos en Cuba y sobre el apoyo cubano al Gobierno de Nicolás Maduro. Así lo expresó el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, en un tuit del pasado 2 de abril.

En cuanto a responsabilidades, es innegable que las confiscaciones en Cuba comenzaron por las grandes empresas extranjeras, pero no se detuvieron hasta liquidar al último puesto de fritas en manos cubanas. La promesa de que las propiedades confiscadas pasarían al pueblo se incumplió. Primero faltó la voluntad del Gobierno, medio siglo después se desaprovechó el giro de la política norteamericana hacia Cuba durante el Gobierno de Barack Obama, quien sin exigir una democratización previa, flexibilizó el embargo y planteó su eliminación.

Ahora, ante la inminente aplicación del Título III, el Partido-Estado-Gobierno recaba el apoyo del pueblo. Sin embargo, en lugar de publicar íntegramente el texto de la Ley Helms-Burton para que se conozca de primera mano y/o someter a consulta popular si los cubanos quieren participar como propietarios o prefieren que el Estado siga siendo el dueño absoluto, se ha optado por azuzar el miedo. Como puede verse en la "Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba" del pasado 4 de marzo:

"El Título III de la Ley Helms-Burton dispone que el derrocamiento del Gobierno Revolucionario, la posterior tutela del país a cargo de un interventor estadounidense, el ulterior establecimiento de un Gobierno contrarrevolucionario y subordinado a Washington... Por consiguiente, los cubanos estarían obligados a devolver, restituir o pagar a reclamantes de EEUU por la casa donde viven, el terreno donde se edifican sus comunidades, la tierra agrícola donde cultivan y producen, la escuela donde se educan sus hijos, el hospital o el policlínico donde reciben servicios médicos, donde está su centro de trabajo, donde tienen un negocio particular..."

O en un artículo de Granma del pasado 26 de marzo:  "Las sanciones económicas, las demandas judiciales arbitrarias, así como la expulsión de los cubanos de sus propiedades no cesarán hasta tanto la Casa Blanca no considere todo en orden […] Imagine usted el escenario, se encuentra sentado en la acera de su casa, o vuelve a su vivienda al culminar la jornada diaria, para encontrarse un sello en la puerta y varios extraños que se dicen cubanos expropiados y dueños del inmueble".

Además, pasando por alto la experiencia de Vietnam, se insiste en que la Ley Helms-Burton es el principal obstáculo para el desarrollo y causas fundamental del retroceso sufrido. También se habla del peligro de perder la independencia, como si un país sin economía propia pudiera serlo. "La independencia de un pueblo consiste en el respeto que los poderes públicos demuestren a cada uno de sus hijos", escribió José Martí.

Si en lugar de azuzar fantasmas se implementaran cambios estructurales para que los cubanos puedan crear pequeñas y medianas empresas en todas las ramas de la economía y participar como sujetos activos en el destino de su nación, el crecimiento económico y el bienestar tendrían un impacto positivo. Y esa posibilidad no depende de la derogación de ninguna ley extranjera, ni favorecería a nadie más que al pueblo cubano. Depende de voluntad política y de colocar a Cuba antes que la ideología.

Se impone dejar atrás el esquema bilateral del diferendo entre Cuba y EEUU para otorgarle carácter trilateral. Estas deberían ser las tres partes a considerar:

  1. EEUU, que debe apoyar pero no desempeñar la función de agente directo en los cambios.
  2. El Partido-Estado-Gobierno, que detenta las riendas del poder tiene que dar los pasos correspondientes.
  3. El pueblo cubano, aunque desarmado de mecanismos e instituciones cívicas, pero preparado para asumir los cambios, como lo demuestra la eficacia de las pocas actividades privadas que le han permitido.

Si en lugar de acusar al otro, el Partido-Estado-Gobierno implementara los Pactos de Derechos Humanos, como fundamento de la incorporación ciudadana en la solución de los graves problemas que nos aquejan, no serían necesarios tantos discursos, descalificaciones ni asustar a un pueblo, que a estas alturas tiene muy poco que perder y mucho que ganar con la democracia, el diálogo y las negociaciones.

9 comentarios

Imagen de Lagrange

¿Y ahora que? Vaselina, mucha vaselina, porque lo que viene es de espaldas y enjabonados...

Imagen de Pedro Benitez

El recrudecimiento de la ley comercial tiene un efecto superior sobre la dictadura porque el caos en Venezuela y el vínculo de los militares cubanos en la devastadora crisis venezolana, opaca la habitual defensa de " la soberanía y la independencia"; ahora Cuba reclama justicia a la comunidad internacional pero mantiene un mano y un pie en los asuntos internos de Venezuela.  En fin, que a los militares cubanos se les dificulta reclamar  "justicia" cuando practican la injerencia en Venezuela.  La crisis económica ya comenzó, la crisis política entre los militares cubanos ya empieza,  pronto.  Y los opositores cubanos que guardan toda esperanza en la política de Estados Unidos hacia Cuba, sin la capacidad para conformar un movimiento nacional, no logran tomar ventaja y materializar los beneficios de una crisis política en la isla. 

Imagen de 2019

Ahora que? Sencillo, a llorar, gritar y coger al pueblo pa' eso el 1ro de Mayo mas la cantaleta en la mesa retonta. A reirse caballeroooooollll

Imagen de Plutarco Cuero

QUE RICURA M Á S RICA ... si me divierto, ideologicamente y todo ... A GOZAR !!!

Imagen de Parfemio Protopileon Agamenandrido de Bubea

¡A llorar a maternidad!

Imagen de Ricardo E. Trelles

// "Si en lugar de azuzar fantasmas se implementaran cambios estructurales... Si en lugar de acusar al otro, el Partido-Estado-Gobierno implementara los Pactos de Derechos Humanos..."  // - - - - - O sea, "si dejaran de ser como son todos los problemas se resolverían". - - - - - Pero la triste y práctica realidad es que SE VAN A PONER PEOR, SE VAN A ALIAR AÚN MÁS AL NARCOCHAVISMO, CUBANOS Y VENEZOLANOS VAMOS A SUFRIR MÁS. El número de gente jugándose la vida para irse de Cuba aumentará como nunca. - - - - - LO QUE SIEMPRE NOS HA FALTADO y todavía no hay en el panorama social y político cubano es ACTIVIDAD OPOSITORA CAPAZ, EFECTIVA, del nivel que encaminar una nación requiere.

Imagen de Imposible

 "esa Ley es una aberración, jamás debió existir, viola el Derecho Internacional, daña a toda Cuba, a cada familia". ... Y las leyes de ellos, desde el 59, han hecho peor. Pero a Guillermo garcia Frias, en sus alegatos sobre alimentacion de los cubanos, se le olvido decirle al pueblo que COSECHE VALOR Y DIGNIDAD" para que puedan acabar con los castros-asesinos y su sistema.

Imagen de Ana Julia Faya

¿Qué va a pasar? Uno, que el régimen le echará la culpa de toda desgracia al imperialismo. Dos, que las empresas extranjeras afectadas tratarán de defender su dinero, porque otra cosa no ha estado presente en sus negocios con la dictadura. Y tres, la población cubana, si no protesta contra el régimen, tendrá que aguantar como hasta ahora escaseces y miserias. Ah, el 1ro de mayo desfilarán contra el bloqueo, el imperialismo, la Helms-Burton y cualquier otra cosa parecida. 

Imagen de Balsero

El historial de las empresas radicadas en Cuba, ya sea las sucursales o las mixtas, deja mucho que desear en cuanto a su comportamiento. TODOS los representantes sabían que se metían en un país con una dictadura, en toda la extensión  de sus palabras. Y la escasa bancarización los ayudó a lavar dinero, haciéndose los distraidos. La Ley de Inversiones Extranjeras de los '90 le dió vía libre para obtener patente de corso, claro está, según la aprobación de los funcionarios del régimen. Recomiendo leer un libro oficial, escrito por la Dra Olga Miranda Bravo (economista y diplomática del Minrex) sobre el bloqueo/embargo, y ahí verán las "pruebas" que jamás se pagó ni se intentó pagar (seriamente) las confiscaciones. 

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