Domingo, 21 de Abril de 2019
Última actualización: 22:33 CEST
pesca

Ni camarones ni langostas para los espirituanos

Pescadores cubanos. (EFE)
Muestra de los camarones ocupados. (ESCAMBRAY)

La Policía ocupó solo en 2018 más de 15.700 kilogramos de especies pesqueras en Sancti Spíritus, informó el semanario provincial Escambray.

Esos 'decomisos' tuvieron lugar en operativos de las autoridades en paladares, autos de turismo, zonas de captura y otras áreas del territorio.

La pesca furtiva, el traslado en algún medio o de forma personal y receptación de especies que se encuentran en veda o tienen prohibida su comercialización, constituyen las principales violaciones detectadas por integrantes de la Oficina Nacional de Inspección Estatal (ONIE) en la provincia durante 2018, precisó el reporte.

Además de esos productos del mar, las requisas incluyeron alrededor de 4.800 metros de redes, 13 atarrayas, 15 medios navales, 54 medios submarinos y cinco neveras.

Las multas aplicadas a los infractores alcanzó una cuantía económica equivalente a los 66.650 pesos y, en algunos casos, los individuos puestos a disposición de los tribunales.

Iraldo Romero Betancourt, director de la ONIE en Sancti Spíritus, dijo a la publicación que sus inspectores, de conjunto con la Policía, los Guardafronteras, los Tribunales y el Cuerpo de Guardabosques intervinieron en operativos en Trinidad, Sancti Spíritus, Tunas de Zaza, Guasimal y Fomento.

Entre las especies confiscadas se detallan 1.746 kilogramos de langosta entera, 9.892 de camarón entero (la cifra más alta decomisada en Cuba) y 4.106 kilogramos de pescado y 21 de quelonio.

"Operamos también en seis paladares de Sancti Spíritus y Fomento, en las cuales encontramos un total de 160 kilogramos no solo de crustáceos, sino de masa de cangrejo y pescado de plataforma sin el debido justificante que amparara su procedencia legal, en las cuales aplicamos multas de entre 3.000 y 5.000 pesos y el decomiso de los bienes empleados para la conservación de dichos alimentos”, refirió Iraldo.

Los propios lectores se encargaron de comentar la realidad de por qué en Cuba existe tan intenso trasiego ilegal de esas especies: debido a la imposibilidad de adquirirlos de manera legal y a precios asequibles.

Un lector que firma como Aristóteles lo dejó claro al sugerir que la solución del problema no son multas, sino "camarón y langosta por la libre y un mercado mayorista en el puerto".

José José agregó que "nuestra economía es tan deprimente e ineficiente (tanto como nuestro periodismo), que en lugar de surtir a la población de lo que se puede, estimula a la población a delinquir. Y luego salen periodistas que, en lugar de abogar por el incremento de la producción y la venta directa a la población de todas estas especies, a un precio decente, salen apoyando semejantes acciones del Gobierno local. Una vergüenza."

Mientras, Ruffini apuntó: "Los camarones son para los extranjeros. Para los nacionales es el filete de claria."