Martes, 23 de Abril de 2019
Última actualización: 01:57 CEST
ECONOMÍA

La Habana será el primer destino de la nueva línea de cruceros del magnate Richard Branson

El futuro crucero Scarlet Lady. (VIRGEN VOYAGES)

La Habana será el primer destino de la nueva línea de cruceros de Virgin Voyages, cuyo barco Scarlet Lady, que se construye en un astillero italiano y tendrá capacidad para 2.700 pasajeros y 1.150 tripulantes, se convertirá en 2020 en la embarcación más grande en recalar en la capital cubana, reportó EFE.

El proyecto fue presentado por ejecutivos de la firma turística —con sede en Florida— y representantes del Gobierno cubano en la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), que celebra desde el lunes su edición 36.

Según medios estatales, el presidente de Virgin Voyages, Tom McAlpin, explicó que se eligió esta ciudad en respuesta al deseo de los pasajeros de viajar a "un sitio diferente" y "no explorado, que brinde experiencias transformadoras" y con "gente increíble y una cultura e historia extensas".

A la vez que se realizaba la presentación en la FIHAV, el fundador del grupo, Richard Branson, también divulgó el proyecto con un vídeo en sus redes sociales.

El magnate británico visitó la Isla el pasado año en un viaje de negocios durante el cual aprovechó "para conocer más La Habana" y también para hacer amistad con Fidel Antonio Castro Smirnov, nieto del difunto Fidel Castro.

Cuando empiece a operar dentro de dos años, la embarcación tiene previsto incluir en sus itinerarios al menos una noche de atraque en el puerto de La Habana.

La multinacional de Branson ya opera en Cuba desde hace años como turoperador para el mercado británico y a través de su aerolínea Virgin Atlantic, que vuela a la capital de la Isla, destacó por su parte el ministro cubano de Turismo, Manuel Marrero.

El funcionario destacó que Virgin se dirige a un mercado de "alto valor adquisitivo", interesado sobre todo en la cultura, historia y patrimonio, recogió la web oficial Cubadebate.

Además, alabó la iniciativa de la compañía frente a las restricciones que impone el embargo comercial y financiero que EEUU mantiene sobre Cuba, y que impide a los ciudadanos de ese país visitar la Isla como turistas, aunque sí pueden hacerlo en viajes de intercambio educativo y cooperación, entre otras categorías.

Los cruceros estadounidenses que comenzaron a llegar a Cuba tras el "deshielo" diplomático iniciado por los dos gobiernos a finales de 2014 son precisamente la principal vía de llegada de viajeros del país vecino a la Isla después de que el presidente Donald Trump frenara el acercamiento con La Habana comenzado por su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama.

Carnival, Royal Caribbean y Norwegian figuran entre las primeras empresas del sector que obtuvieron licencias para operar en el país caribeño tras la normalización de las relaciones bilaterales, y el primer crucero de EEUU en viajar a Cuba en más de cincuenta años fue el Adonia de Carnival, que arribó el 1 de mayo de 2016.

Actualmente operan en Cuba 17 compañías de cruceros con 25 barcos, con un crecimiento del 28,6% en el primer trimestre de este año, según datos del Ministerio del Turismo.

Según un estudio publicado a finales del año pasado, las líneas de cruceros acumularán más de 761 millones de dólares en ingresos brutos hasta 2019 al transportar a más de 570.000 pasajeros en sus rutas con paradas en Cuba.