Miércoles, 14 de Noviembre de 2018
Última actualización: 01:28 CET
Política

Washington rebaja su alerta sobre los viajes a Cuba

A la derecha, la Embajada de EEUU en Cuba. (REUTERS)

El Departamento de Estado de Estados Unidos rebajó este jueves la intensidad de su alerta sobre los viajes a Cuba del nivel tres al dos, en una escala de cuatro que mide la peligrosidad de los destinos a los que pueden viajar los estadounidenses.

El nivel tres, en el que se encontraba Cuba, recomendaba "reconsiderar los viajes". El actual aconseja "tomar mayores precauciones".

Washington ha ido suavizando su alerta desde que en septiembre de 2017 recomendó a los estadounidenses "no viajar a Cuba" (nivel cuatro), debido a los misteriosos episodios que afectaron la salud de más de 26 diplomáticos y sus familiares en La Habana.

Al recomendar este jueves "cautela" en las visitas a la Isla, el Departamento de Estado reiteró que "numerosos empleados de la Embajada de Estados Unidos en La Habana parecen haber sido blanco de ataques específicos".

"No podemos identificar la fuente", añadió. "Muchos de estos empleados han sufrido lesiones. Las personas afectadas han presentado una variedad de síntomas físicos que incluyen molestias en los oídos y pérdida de la audición, mareos, dolores de cabeza, fatiga, problemas cognitivos, problemas visuales y dificultad para dormir".

Indicó que los "ataques" se han producido en residencias diplomáticas y en los hoteles habaneros Nacional y Capri, que recomendó evitar.

Recordó que la Embajada de Estados Unidos en Cuba está operando "con personal reducido" y que "los familiares no pueden acompañar a los empleados del Gobierno de Estados Unidos" que trabajan en la Isla.

Washington también ha limitado a un año el tiempo de estancia de sus diplomáticos en Cuba.

El Departamento de Estado aconsejó a quienes viajen a la Isla mantenerse atentos a "fenómenos auditivos o sensoriales agudos".

Una portavoz del Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado citada por El Nuevo Herald dijo que el cambio de Cuba al nivel dos se produce tras una "revisión exhaustiva de los riesgos para los viajeros ciudadanos privados".

"Los ataques de salud parecen dirigirse al personal del Gobierno de Estados Unidos y se producen principalmente en las residencias del personal de la embajada", dijo Orna Blum. Añadió que la investigación sobre los sucesos que afectaron a los diplomáticos continúa.

Washington ha acusado a La Habana de conocer quién perpetró los supuestos ataques a sus funcionarios y sus familiares y de no haber protegido adecuadamente a los diplomáticos, algo que el Gobierno cubano rechaza.