Domingo, 19 de Noviembre de 2017
23:42 CET.
Sociedad

'Nos tienen lavando trapos, como nuestras abuelas'

Mujeres de diferentes edades se quejan de la calidad de las almohadillas sanitarias (o íntimas) que mensualmente les vende el Estado en moneda nacional, a través de las farmacias.

"Son demasiado finas y no aguantan", es una de las críticas que habitualmente se escucha.

Las mujeres de entre diez y 55 años de edad tienen derecho a comprar cada mes un paquete de estas almohadillas, marca Mariposas, que cuesta 1,20 pesos pero trae solo diez unidades.

"A mí, que tengo una menstruación abundante, no me alcanza con un solo paquete y me veo obligada a comprar hasta dos paquetes en la calle, a diez pesos cada uno. Son 20 pesos menos para comida", dijo Aleida Samón, trabajadora de gastronomía en Guantánamo.

La única entidad que elabora almohadillas sanitarias para la venta racionada en moneda nacional es la estatal Empresa de Materiales Higiénico Sanitarios (MATHISA), que tiene un fábrica en La Habana, otra en Sancti Spíritus y otra en Bayamo.

El Gobierno defiende que fabricar un paquete de diez almohadillas le cuesta 0,42 CUC y que los vende al equivalente a 0,05 CUC, por lo cual están "netamente subsidiados", dice.

MATHISA describe las almohadillas como "superfinas con alas" y "superabsorbentes", pero la prensa oficial reconoce que abundan las críticas.

"No absorben prácticamente nada", señaló al respecto Yanet, una estudiante de preuniversitario.

"Sin embargo, en las tiendas en divisas venden paquetes de diez unidades a un CUC, o sea, 25 pesos, con mejor calidad. Alguien como yo, que me paso cinco días en el ciclo, no puede comprarlas a ese precio porque se arruina. Nos toca entonces inventar", añadió.

Las almohadillas sanitarias que se venden a un CUC en las tiendas en divisas también las fabrica MATHISA, bajo la marca Pétalos.

Como Yanet, muchas mujeres no pueden permitirse comprarlas todos los meses, en un país donde el salario medio no llega a los 30CUC.

"Hay momentos de desesperación en que toca recortar pedazos de tela para lidiar con la necesidad. Nos tienen lavando trapos, como nuestras abuelas", se queja una mujer de mediana edad.

A los problemas con la calidad y las pocas unidades que traen los paquetes se suman los fallos de distribución. Con frecuencia las mujeres se encuentran con que las almohadillas no han llegado a las farmacias.

"Hasta donde sé, las íntimas que se comercializan en Guantánamo llegan desde Bayamo y a veces hay irregularidades en la distribución. Otra cosa que afecta es la demora de la entrada al país de la materia prima necesaria para la producción", dijo un farmacéutico.

La distribución, sin embargo, no parece ser un problema en el mercado negro, donde las almohadillas sanitarias no escasean.

"A la hora que quieras comprar íntimas en la calle, aparecen a diez pesos. No entiendo cómo el particular puede tener siempre una cosa que no produce y que lleva tanto ajetreo comprar normalmente", dijo Alina, ama de casa con pocos recursos económicos.

"Sufro cada vez que me llega la menstruación. Hay quien puede comprar caro, pero yo no puedo darme ese lujo. Deberían vender al menos dos paquetes y con buena calidad. Ah, y que no falle la distribución", opinó.

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Comentarios [ 7 ]

Imagen de Anónimo

Pero si las abuelas lavaban trapos era antes del 59, no? No había íntimas antes del 59? Ah, debe ser que hablan de las campesinas.

Imagen de Anónimo

A veces me da risa, muy a mi pesar, pero es que estas noticias no tienen nada de extraordinario en el sentido que no es nada nuevo. En los años 60 tampoco había abundancia de compresas, había que hacer tremendas colas en la farmacia para que le dieran a una dos paquetes de trocitos de algodón y las compresas ya brillaban por su ausencia. Una vez me vi en la tesitura de entrar a un policlínico a pedirle a una enfermera que me consiguiera una porque me había bajado la regla y en la farmacia no había. Y la de trapitos que tuve que lavar que hacía de camisas viejas de mi padre, que como buen "burgués" tenía aún una buena cantidad de ellas. Así que nada nuevo bajo el sol. Compañeras como dicen en otro comentario a desfilar a la plaza con la banderita de la compresa.

Imagen de Anónimo

La Moco Pegao usa toallas sanitarias  "Always",  porque dice que no le dan calor en la chocha. 

Imagen de Anónimo

El gobierno está esperando que se subleven y marchen enérgicamente en protesta llevando como bandera un trapo tinto en sangre hasta la sede del PCC…

Imagen de padre Ignacio

Queridas compañeras federadas,la revolucion sigue trabajando arduamente para resolver este problema causado por el criminal bloqueo Yanky y Posada Carriles. Recientemente la compañerita Mariela realizo una serie de viajes por todo Europa en busca de ideas y soluciones, visitando de manera diligente e infatigable varia de las mas famosas boutiques. No solo ella, el compañero Tony Castro tambien realizo un azaroso viaje por todo el mediterraneo, desafiando las inclemcias del mar, en una precaria embarcacion, tambien dado a la tarea de buscar una solucion a este problema. De momento les conminamos a seguir trabajando y sacrificandolo todo por la patria, la revolucion y el socialismo y les prometemos una solucion definitiva para el aniversario 150 de nuestra revolucion.

Imagen de Anónimo

AÑOS, AÑOS y MAS AÑOS de las mujeres cubanas pasando trabajo por la ausencia o mala calidad de las almohadillas. Eso no es de ahora. Pero ¿cuándo la Asamblea Nacional ha planteado ese problema? Nunca. ¿Qué organización femenina dice algo? No existe. Y las menstruaciones son algo tan tabú que no se publica sobre eso. Gracias DDC.

Imagen de Zoraida Marrero

Seguro que Vilma Espín también lavaba trapos...pero trapos firmados por Christian Dior.

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