Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
01:01 CET.
Cuba después de Fidel

Antonio Moltó y el periodismo 'samizdat'

―Te voy a responder, ¡pero en la puerta!

El presidente se echa a un lado, me sugiere que baje. Voy delante. Bajamos apurados. A la luz de un vitral, según acostumbran a alumbrarse las escaleras de El Vedado, llegamos al vestíbulo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Seguimos, un poco más lejos, hasta el escalón de la puerta. En el jardín se miran José Julián Martí y Juan Gualberto Gómez. Juan Gualberto, tan rollizo que no sé cómo sostiene la cabeza; José Julián, incorporándose, incorpóreo, en cuerpo de dios precolombino, su cuerpo fabuloso.

―¡No me grabes! ―dice Antonio Moltó―. ¿Me estás grabando?

Un edecán nos observa a dos pasos, dispuesto a socorrer al presidente, que tiembla. Dispuesto se nota a echarme del escalón, un poco más lejos, si el presidente da la señal.

―Estás en malas compañías ―dice Antonio Moltó―. Y acudiste al lugar equivocado para presentar esta reclamación. ¿Cómo entraste?

Por la puerta. Por aquí mismo. Donde habla el presidente hay una recepcionista callada. Hace un momento dijo: "Sube, Cubaperiodistas queda arriba". La redacción quedó vacía porque todos fueron a almorzar. "Pero busca a Moltó", dijo un redactor laborioso o inapetente, "él dirige Cubaperiodistas de todos modos".

A la oficina del presidente se llega por el mismo corredor. "Y cómo entraste", se interesó una funcionaria del despacho. Por la puerta. Por aquí mismo. Y mientras almorzaba Moltó apareció la editora de Cubaperiodistas: "No puedo darte derecho de réplica porque en nuestro sitio solo publican periodistas. A ti no te reconocemos como periodista". Casi pedía perdón. "No te reconocemos", decía, hundida en el sofá. La interrumpió el presidente: "Te voy a responder, ¡pero en la puerta!".

―No vengas a hablarme de ética ―dice Antonio Moltó―, si no la tienes. Nos diste la espalda. Estás trabajando contra esta organización que representa la unidad de los periodistas.

Digo algo sobre dialogar.

OnCuba, El Toque, Periodismo de Barrio, como Diario de Cuba, son medios contrarrevolucionarios. Eso me impide dialogar contigo.

Digo algo sobre Yamilka Álvarez, su artículo en el periódico Venceremos, Guantánamo, donde asegura que no arrestaron a nadie en Baracoa. Digo algo sobre replicar.

―¿Y tú crees que voy a darte réplica contra una periodista de toda mi confianza? ―dice Antonio Moltó―. ¿Qué pasó? ¿Te esposaron? Reclama con las autoridades, no aquí.

Digo algo, finalmente, sobre la UPEC.

―Tú no eres periodista ―dice Antonio Moltó―. Ya no estás en un medio nuestro, entonces no eres periodista. Viniste al lugar equivocado.

En un escenario más racional, la UPEC se habría disuelto. La demanda básica del gremio ni siquiera interpela al sistema de medios cubano. La demanda básica del gremio es contante y sonante: mejores salarios. "Tienen que esperar", indicó Miguel Díaz Canel en el último congreso, y desde entonces todos se han consagrado a la paciencia. "Porque hay sectores más importantes que ustedes", explicó Díaz Canel, y la aguja de la autoestima gremial tocó cero.

La UPEC se habría disuelto, en particular, porque no consigue mediar en la aspiración de una Ley de Medios. Se habría disuelto por inútil si el escenario fuera más flexible. Pero representa la unidad. No la unidad de los periodistas para dialogar con el poder, sino la unidad de los periodistas con el poder. La Ley de Medios, si viene, será mordaza. La Unión… anudará la mordaza.

―Estamos en bandos diferentes ―dice Antonio Moltó―. ¡Y ustedes son unos provocadores!

Este año le dieron un Premio Nacional de Periodismo honorífico a Armando Hart. Este año le dieron un Premio Nacional de Periodismo convencional ―es decir, pragmático― a Isabel Moya Richards. Un colega de Juventud Rebelde le preguntó por sus hitos periodísticos y la condecorada solo pudo recordar un reportaje sobre la talla de los ajustadores. Ella se preocupaba por las gordas. Nadie pensaba en las gordas. No había ajustadores apropiados para las gordas más gordas del país. Ahora la gorda desatada intenta meter el pecho en los medios no estatales, acaso porque desistió de buscar talla en la carcomida red minorista.

―Algunos de ustedes están confundidos y tienen derecho a rectificar ―dice Antonio Moltó, como el sacerdote que te exige la confesión.

No se da cuenta que Baracoa nos sirvió de iniciación en el periodismo gonzo. Ya no soy modernista. Ahora soy samizdat.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 11 ]

Imagen de Anónimo

Ay, por favor, ya quiten de la primera plana al viejo asqueroso y fumador de rompepecho!!! Se ve tan desagradable y repulsivo... Mejor quitenlo de una vez!!!!

Imagen de Anónimo

Mis amigos me dicen que no, que estoy equivocado, pero yo veo y siento que cada vez más hay ya cierto ánimo de rebelión en la granja! Ya son más los contestatarios que tipos peste a boca como este estropajo inhumano de la upec pueden controlar. Ya las nuevas generaciones están soltandose y poniendo muy incómodos a los perros de presa del poder. Creo que sí, estoy en lo cierto!

Imagen de Anónimo

La Upec no sabe ke hacer con tantos periodistas indisciplinados. Parecen pocos todavía, pero son más ke nunca antes. 

Imagen de Anónimo

Ay sí, no me había fijao pero este finquero de la upec tiene un color de fumador de tres cajas diarias de cigarros rompepechos. Y ese vigote madre mia, que azco, me imagino lo repumnante que deve ser vesar a este finquero de la upec

Imagen de Anónimo

Da asco este tipejo con bigote con peste a meao de yegua y nicotina, como dice muy bien otro comentarista. Estoy tan pesismista que no me imagino ya una Cuba libre, próspera y unida. No era anexionista, pero cada vez empiezo a ver con pragmatismo que la única opción de que Cuba regrese a la normalidad en unos 25 años es el anexionismo. basta de caudillismo, de regionalismo, de divisionismo. Cuba debió seguir el camino de Narciso López. Por cierto, a los ciberclarias y ciberpendejos, les digo que lean, que se entrenen, que dejen de ser comemierdas y que redescubran que la bandera cubana es la bandera anexionista de Narciso López, que la estrella solitaria es la estrella masónica y que antes de Carlos Manuel de Céspedes en Camagüey hubo una liberación de esclavos y un levantamiento, que sepan que el padre de Fidel era anticomunista... Son tantas las mentiras, son tantas las botas puestas sobre nuestras cabezas que creo que lo mejor y el camino más corto es ser un estado pleno más de EEUU.

Imagen de Anónimo

El sentido de feudo personal que se adjudican todos esos arrastrapanzas que logran agenciarse de un puestecito de mierda amen de una corte personal de subarrastrapanzas. cuba esta llena de toda esa plaga inmunda que nunca debio de aflorar: legado del coprolito et al

Imagen de Anónimo

felicitaciones para Maykel. Para el bigotudo le mando mis desprecios y repudios!!!

Imagen de Anónimo

Tiene un tipito de fumador empedernido... ese bigote debe oler a cola meao de yegua. Es una pena lo que sucede en Cuba, lo triste es que tendremos a un Fidel dentro durante muchas años después de esta ecatombe que es el comunismo!PD: felicidades por usar este captcha más tranquilo, el anterior era de pipi!!!!

Imagen de Anónimo

Oiga, Antonio, está bien ser un poquito chiva, pero no taaaaaaaaaaaaaaaaaannnnnnnn chivatón!

Imagen de Anónimo

Cuba necesita Viveros de Maikel. Buen retrato del ambiente donde medran esos miserables funcionarios del régimen. Gracias!