Viernes, 15 de Diciembre de 2017
17:14 CET.
Política

Mirando a Cuba ahora mismo

En Cuba, en nombre del socialismo, de la revolución y los trabajadores, el fidelismo estatalizó la economía, todas las propiedades grandes, medianas y pequeñas, nacionales y extranjeras, en las que organizó la producción asalariada para el Estado y secuestró el poder político para una minoría.

La revolución triunfante de 1959, que nunca cumplió su ciclo democrático ni jamás se enrumbó al socialismo auténtico devino en un sistema totalitario y ademocrático, de capitalismo monopolista de Estado, tan improductivo que destruyó las bases económicas de la sociedad cubana, agravó los problemas de vivienda, alimentación y transporte y, especialmente violó sistemática y flagrantemente todos  los derechos civiles, políticos y económicos del pueblo cubano, amparándose en la "defensa de la revolución".

Miles de opositores murieron o fueron fusilados o asesinados en la guerra civil que siguió a 1959, por todas esas arbitrariedades, y cientos de miles fueron encarcelados y condenados a largas condenas.

Hoy la oposición acude a métodos pacíficos y democráticos, pero es reprimida abiertamente. También se persigue la disidencia socialista y al pensamiento diferente. A todos se les impide expresarse libremente, reunirse, formar organizaciones legales, y se obstaculiza su participación en los procesos electorales manipulados por el Partido-Gobierno, en tanto los cubanos se van por miles del país como pueden, arriesgando sus vidas en mares y selvas, mientras los que tienen el poder pretenden eternizarse en el mismo y no son capaces siquiera de llamar a un diálogo constructivo de la nación.

Según sus propios enunciados, lo logros de la "revolución" fueron la educación y atención médica mínima para todos que, en verdad, buscaban garantizarle mano de obra preparada y saludable a la explotación estatal de la indefensa y desposeída fuerza de trabajo cubana. Quede claro que la salud pública como fenómeno general ambiental y preventivo siempre ha estado en dificultades, con sistemáticas epidemias que han demandado grandes esfuerzos coyunturales, en tanto desde la caída de la URSS y el llamado campo socialista las instalaciones hospitalarias de acceso popular han estado mal dotadas de equipos médicos y vituallas, existiendo, en cambio, hospitales con alto nivel de tecnología y condiciones para la jerarquía político-militar.

El "enfrentamiento antiimperialista a EEUU" en papel de víctima y el "internacionalismo proletario" que encubría el intento de exportar "la revolución", ejercidos en forma injerencista en otros países, y la "ayuda" en salud y educación a otros pueblos, la mayoría cobrada, fueron sus cartas internacionales de presentación en busca de respaldo y prestigio internacional, pero a un enorme costo para los trabajadores, profesionales y soldados cubanos.

Ahora, cuando la ola populista-nacionalista-estatalista latinoamericana estimulada con la llegada de Chávez al poder en Venezuela se refluye a consecuencia de sus errores y excesos, y cuando el modelo estatal evidencia su ineficiencia, ocurre la muerte de Fidel Castro, que deja huérfano del mito del caudillo al modelo burocrático concebido para su estilo y manera. En tales circunstancias, pretender un continuismo, sin cambios, puede resultar contraproducente para los militares que han heredado el poder político y económico centralizado, pero no la influencia ni el magnetismo del líder a nivel nacional e internacional para mantenerlo. 

Por eso, las reformas que pretenden para perfeccionar el modelo de explotación asalariada estatal con la colaboración del gran capital extranjero, en lugar de ampliar el respaldo popular pueden liquidarlo definitivamente, si se quedan en la apertura de espacios limitados a la economía privada y cooperativa diseñadas únicamente para servir de apoyo al plan estatalista, manteniendo un alto nivel de explotación, apropiándose de los salarios de los técnicos y profesionales en el extranjeros o para extranjeros dentro del país, controlando la contratación, obligando a los asalariados a trabajar para el Estado con bajos ingresos para que no puedan independizarse ni puedan crear sus propias empresas, e impidiendo por ley el ejercicio privado por profesionales o impidiendo la creación de empresas asociadas o cooperativas independientes.

Tales obstrucciones son abiertamente contrarias a los intereses populares, de los trabajadores y de los emprendedores cubanos que ya no podrán seguirse cercenando porque Cuba y el mundo han cambiado.

Si junto a esto persiste la indisposición de los militares en el poder a realizar transformaciones  en el sistema político de partido único, o en los mecanismos jurídicos que posibiliten la formación y desarrollo de alternativas políticas, podrá entenderse el complejo panorama a que nos veremos enfrentados en lo inmediato.

En tales circunstancias, los gobiernos de otros países interesados en beneficiar sus intereses económicos en sus relaciones con el Gobierno cubano y los movimientos y partidos internacionales que se consideren "socialistas y de izquierda", si no reconocen también las negativas consecuencia de las políticas estatalistas, centralizadoras y represivas del fidelismo para los trabajadores  y los derechos del pueblo cubano, si no exigen al Gobierno de la Isla el cumplimiento de las normas internacionales en todos los foros y reuniones, estarían ayudando a que todo sea más difícil para la libertad y la justicia social en Cuba, mancilladas en nombre de un inexistente socialismo.

Esta combinación de intereses y visiones dan sensación de soledad al pueblo cubano en su lucha por una sociedad más justa. Es el pago por el seguidismo a un caudillo que logró confundir las mayorías y por nuestra incapacidad como pueblo para identificar nuestros intereses y juntar en su diversidad las fuerzas prodemocráticas para un cambio efectivo.

Muchos creen que las políticas internacionales de aislamiento y de bloqueos comerciales o financieros han beneficiado a la burocracia en el poder porque la han ayudado a mostrarse como víctima internacional y a justificar sus desastres económicos y política represivas, sin que hayan afectado los niveles de vida de la alta nomenclatura. Otros estiman que sin una fuerte presión internacional de aislamiento político y económico que ahogue el sistema estatalista, difícilmente puedan realizarse cambios de calado en el país. La actitud ante ese fenómeno, que no depende de nosotros, ha divido a las fuerzas políticas opositoras.

Sin embargo, por el bien de todos, los cubanos de buena voluntad, de dentro y de fuera, no importa su filosofía política, esas diferencias deberían echarse a un lado y deberíamos todos buscar los puntos comunes que nos puedan llevar a un encuentro de la nación, a partir del reconocimiento de nuestra diversidad y el respeto a los demás, que nos permita elevarla, en democracia, al nivel económico político y social por el que han luchado cubanos ya por dos siglos, con todos y para el bien de todos.

De lo contrario, seguiremos destinados como país a depender de algún otro gigante que respalde al grupo dominante en el poder, el que está o el que venga, porque una nación divida siempre será víctima de hegemonismos internacionales.

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Comentarios [ 26 ]

Imagen de Anónimo

Como parte del proceso de sanacion que necesita la sociedad cubana debemos dejar el pasado en el pasado y fidel castro ya pasó.  Por lo tanto quisiera pedirla al diario de cuba que cuando ponga fotos del dictador las ponga bien pequeñitas porque para que seguir recordando ese rostro de traicion, y maldad psicopata.  Si está bien analizar, estudiar y buscar informacion del daño que nos hizo como individuos y como nacion y las formas para superarlo.  La  revolucion castrista era el,  y un gran error suyo fue que no garantizó un relevo eficaz por miedo a que otro ser o lider le robara el protagonismo y porque yo creo que ni el mismo pensó que le iba a durar tanto el dominio ejercido sobre el pueblo.  Como quiera que sea ya no está. Se fue.  Y debemos proyectar esa Cuba libre que queremos, que llegue pronto y que la podamos todos disfrutar en el nombre de Dios.

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"Permuto cartel del Comandante en Polvo por balsa"."Regalo libreta".

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He sido muy crítico con CAM, a lo largo del tiempo me fui dando cuenta como CAM fue cambiando puede ser por las misma razones u otras más o menos que las expresadas con respecto a PC y debo decir que mis intensas críticas a CAM se fueron disipando, incluso como he dicho en otras ocasiones he encontrado puntos de convergencia entre el pensamiento económico de CAM como liberal y el de PC como liberatorio y ellos dos me han hecho cambiar a mi, yo decía que me consideraba un demócrata de izquierda pero cuando me hablaban de socialismo me espantaba (por lo que todo el mundo sabe) después de muchos debates he llegado a la conclusión que soy un liberal\libertario o sea un poco CAM un poco PC y eso lo fundamento en que abogo por un modelo político\económico\socia\cultural para Cuba contenido de forma general en la futura constitución democrática, que en su parte económica contenga componentes del liberalismo económico y componentes de la autogestión socialista, COMENTARIO de Esopo\Moustafa Hamze Guilart 2.

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He leído algunos comentarios que refieren que Pedro Campos cambió y hasta talmente parece que le reprochan haber cambiado, la dialéctica (Hegel) plantea que todo está en movimiento, en constante cambio, hasta el modo de pensar de las personas, ciertamente, a mi modo de ver, PC ha cambiado y mucho. Pedro pertenece a la izquierda democrática cubana que es diversa, en el interior de Cuba participa o participó en la MUAD, mantiene contacto con Cuba Posible y es colaborador de la Revista Convivencia, en San Juan PR participo en una reunión de demócratas cubanos donde participaron desde los más radicales hasta los más moderados del espectro del anticastrismo y la oposición cubana de dentro y fuera de Cuba además es articulista de opinión en varios foros de análisis y debates de la problemática cubana, sin duda que todos esos escenarios hacen cambiar o más bien  delinean consensos lo que es una muestra que el dialogo entre diferentes da resultados tangibles, COMENTARIO de Esopo\Moustafa Hamze Guilart 1.

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Claro que Hitler amó a los alemanes y Mussolini a los italianos y Stalin a los rusos. Y no dudo que Castro también a los cubanos: todos ellos a su modo. Pero "hay amores que matan"...

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Agarre un libro e instrúyase, 23. 18: cultivarse no hace daño. No pregunte: lea.

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Ni los hombres libres son iguales ni los hombres iguales son libres. Dejémonos de tanta retórica hueca.www.gate.net/~joachim/ 

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Al inicio del artículo dice que "Miles de opositores murieron o fueron fusilados o asesinados en la guerra civil que siguió a 1959..." Una curiosidad que tengo:¿de qué guerra civil habla el autor?

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Me parece excelente el análisis de Pedro Campos. El llamado de unidad no lo entendí bien.Creo que su diagnóstico de la situación y el pedido de solidaridad internacional es muy sensato.

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para Anonimo de las 15 y 13: que Hitler amo a su pueblo? En la segunda Guerra mundial murieron 9 millones de alemanes.Es asi co se le muestra amor a un pueblo? Lo que se ve por aqui...