Jueves, 14 de Diciembre de 2017
01:56 CET.
Leyes

El político, ¿vanguardia o servidor?

La iniciativa #Otro18 promueve el conocimiento del sistema electoral cubano. La interdependencia de las leyes, sin embargo, exige que su estudio se extienda a la generalidad de nuestro sistema legislativo y no solamente a la Ley Electoral. Lo anterior quedó en evidencia en el taller conducido por la abogada Laritza Diversent, en la sede de Cubalex, entre los días 12 y 16 de octubre.

Devolver al político cubano su condición de servidor público debe ser la meta del trabajo legislativo en nuestro país, y el papel de la oposición política ha de  ir dirigido hacia el análisis y la crítica de cualquier renovación que no esté de tal manera encaminada o que encubra en un nuevo articulado la práctica política autoritaria.

No fue inmediato el escamoteo de nuestros derechos políticos. Después de 1959, aprovechando su extraordinaria popularidad, los líderes de la revolución triunfante devinieron la nueva clase política de la nación. El progresivo distanciamiento de los derechos ciudadanos, paralelo con la condena de la expresión cívica, fue encubierto en la autotitulación de la clase política como una vanguardia. El narcisismo y la petulancia corrían parejos con la irresponsabilidad y el crimen. Desde la cima de esta estrecha pirámide, Fidel Castro fue filtrando los actores políticos hasta encontrarse, no entre subordinados con criterio y mandato ciudadano, sino entre tahúres que debían a su preferencia la relevancia social.

Durante el taller quedó expuesto que el cuerpo legislativo vigente, cuyo origen se remonta a 1976, es la expresión legal de esa práctica política instrumentada a partir de 1959. Entre el año del triunfo de la revolución antibatistiana y el llamado "Año de la Institucionalización", las funciones de los que debían ser servidores públicos se entremezclaron, perdiendo su claridad y definición, la concentración de poder de Fidel Castro llegó al absurdo que rodea a todo tirano, y el poder político ciudadano desapareció.

La legislación cubana debía consagrar, y lo hizo, el desplazamiento de la subordinación al ciudadano del representante político, establecido en la Constitución de 1940 y las leyes por ella inspiradas, a la elite política y a Fidel Castro.

Afirmó Laritza Diversent que: "La llamada Constitución Socialista no solo no impide la reunión de facultades legislativas, ejecutivas y judiciales en un mismo sujeto, sino que las promueve". Las deliberaciones del taller estuvieron conducidas por esta observación, cuya realidad bloquea de manera absoluta a la democracia en nuestro país.

En Cuba el poder ejecutivo y el poder legislativo se vuelven idénticos, desde el momento en que la Constitución dispone, en su artículo 74, que el Consejo de Estado es seleccionado de entre los miembros de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Se sobrecarga de esta manera, en el responsable de hacer las leyes, la función de hacerla cumplir. Al subordinar al Consejo de Estado el ejercicio del Fiscal General de la República (artículo 128), concentra también en el órgano ejecutivo los fueros del poder judicial. Y por último, al declarar en el mencionado artículo 74 que el presidente del Consejo de Estado es el Jefe de Estado y de Gobierno, queda consagrada, en la cima del órgano que verdaderamente ejerce el poder político, la más absoluta concentración de poder. No en balde, desde su fundación hasta el cese de sus funciones en 2008, producto de su avanzado deterioro mental y físico, este cargo fue detentado por Fidel Castro.

La demanda de conseguir para la Asamblea Nacional del Poder Popular la sesión permanente, de manera que pueda cumplir, con exclusividad, la disposición constitucional de redactar nuestras leyes, encontró en el evento organizado por Cubalex un apoyo unánime. Del mismo modo, se hizo evidente que el órgano ejecutivo de la nación no puede estar conformado por miembros de la Asamblea Nacional, sino por delegados independientes de esta, que sean electos por el ciudadano y no deducidos de órgano alguno.

El poder judicial no puede estar subordinado, ni al poder ejecutivo ni al legislativo, por la sencilla razón que de nadie más que de los miembros de estos órganos se debe independizar la función de los jueces de cualquier nación. Aquellos que trabajan con la ley para conformarla y aplicarla (en el caso cubano, el Consejo de Estado y la Asamblea Nacional del Poder Popular) no pueden bajo ningún concepto tener como subordinados a los encargados de declarar el apego a la justicia de los documentos que resulten de sus deliberaciones.

Los hallazgos doctrinales en favor de la justicia no se deben a consideraciones ideológicas ni determinaciones económicas, sino a la expresión de lo mejor de nuestra naturaleza. En el centro del trabajo de la oposición cubana está devolver al político su condición de servidor y denunciar la noción de vanguardia como ardid totalitario.
Conseguir la expresión legislativa de ese servicio es la más importante meta de la democracia, es también la meta de Cubalex y de la iniciativa política #Otro 18.

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Comentarios [ 8 ]

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Estoy totalmente de acuerdo con el presente análisis, en el dossier de DDC sobre la discriminación le hice el siguiente comentario a un artículo al respecto de Laritsa Deversent que a continuación transcribo: Laritsa, aunque sea recurrente y hasta pedante sigo diciendo y pensando que el mejor escenario para luchar en contra del flagelo de la discriminación racial será en una Cuba democrática en el marco de un Estado de Derecho, sé que he venido “a bailar en casa del trompo” porque tu como jurista junto a otros juristas independientes estas trabajando en la propuesta de una constitución democrática y de otras legislaciones del estado del derecho emanado de dicha constitución, me inclino ante ustedes con todo el respeto que merecen, COMENTARIO de Esopo. 

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La vanguardia es el culpable de los errores en Cuba,la zafra de los diez millones, la desecación de la ciénaga de zapata que no dio un grano de arroz, el exterminio de la masa ganadera, el cordón de la Habana que no dio ni una taza de café,el marabú que en las granjas estatales lleno las mismas ante la indiferencia del estado ante las escaseces perentorias en muchas décadas, pero solo el pueblo es el que tiene que auto criticarse, y la asamblea nunca ha aprobado una moción de censura

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Lo primero que hay que lograr es la independencia del ciudadano de a pie del oprobioso bochorno de tener que sostener a un estado - suerte de despensa y letrina privada de toda una famiglia y demas parasitos coadyuvantes - a perpetuidad como pretenden los talibanes promoringueros del califato mayaricero.

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Genial articulo Boris. Creo que mientras mas independientes sean los poderes, mejor. Mientras mas personas participen de la toma de decisiones en el pais, mejor. El papel del gobierno es atender a las demandas del pueblo, de la sociedad civil, no es el pueblo el que tiene que complacer al gobierno. Desgraciadamente en Cuba, el gobierno no complace al pueblo, sino que pone al pueblo a servirle al gobierno que vive como un señor capitalista de extrema derecha desentendido del dolor del pueblo.

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Interesante artículo que nos cuenta cómo la oposición está elaborando proyectos de reforma constitucional que podrían allanar el camino de la democracia en Cuba. Sólo llamo la atención que en círculos reformistas del gobierno también se han elaborado o se elaboran proyectos parecidos. ¿No debería la oposición intentar cotejar sus proyectos con los de los reformistas para diferenciarlos o complementarlos? O, en dado caso, ¿no deberían unirse opositores y reformistas en un frente común contra los inmovilistas?

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Por algo se empieza.el cubano no conoce no la constitucion de su pais.y mucho menos sus derechos.desde el 59 se le han quitado todos estos sistematica ente y pensar  diferente era sinonimo de ser mercensrio la palabra preferIda de la dictadurhan destruido el pais .vuelto a casI todo el mundo miserable y toda ia quieren que el pueblo les agradezca.muy buen articulo me gusto. 

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anónimo 1:35 pm. "Has entendido poco/loco... has entendido poco"

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Me encantan estas elocubraciones mentales.Antes debieran presentar un plan especifico de como van a tumbar el Gobierno. Despues, discutimos lo demas.Es como diseñar el techo del edificio sin tener idea de como van a ser los simientos. Y lo mas jodio de todo es que le damos foro y ponemos cara de interesados. AH!!!! y cuidado con criticarlos por que te tachan de ciberclaria.