Jueves, 29 de Septiembre de 2016
17:33 CEST.
Opinión

Contradicciones, inexactitudes y omisiones

The New York Times acaba de publicar otro de sus editoriales pidiendo al presidente Obama "poner fin al embargo contra Cuba".

El editorial comienza señalando al presidente Obama varias crisis de política exterior —en sus palabras,  "el triste estado de las problemáticas relaciones bilaterales" en todo el mundo.

Irónicamente, muchas de estas crisis (Siria, Rusia, Irán, Irak, Corea del Norte, etc.) han trascendido —o se han agravado— precisamente debido a las políticas internacionales que The New York Times ha defendido durante mucho tiempo.

Ahora, respecto a Cuba, The New York Times declara que realmente sabe lo que habla. Sin embargo, está claro que no es así.

Este último editorial fue escrito principalmente por Ernesto Londoño, un nuevo miembro joven de la Junta Editorial de The New York Times que fue corresponsal en Afganistán e Irak, pero cuyo conocimiento de la política hacia Cuba se limita a regurgitar lo que sus "fuentes" le dijeron selectivamente esta semana.

Y tal inexperiencia sobre el tema inclina a contradicciones, omisiones e inexactitudes.

Permítanme comenzar con una contradicción flagrante. El propio editorial reconoce que "en los últimos años, la economía devastada ha forzado a Cuba a hacer reformas". Exacto. Entonces,  ¿por qué dejar de forzar esta situación? La historia ha demostrado que Castro solo persigue "reformas" por necesidad —nunca voluntariamente o por "buena voluntad". Entonces, ¿cómo exactamente, si se reemplaza con comercio e inversiones de EEU los miles de millones de la antigua URSS y los actuales subsidios venezolanos, más las inversiones europeas y canadienses en picado, podrían provocarse  "reformas"?

Esto no ocurriría.  De hecho, muchos observadores sostienen que la razón por la que Castro se niega a abordar mayores reformas es porque está esperanzado en que EEUU levante el embargo y salve a su régimen. Este editorial de The New York Times únicamente brinda a Castro una (falsa) sensación de esperanza.
Ahora veamos la lista de declaraciones falsas y omisiones.

En primer lugar, el editorial propone que el levantamiento del embargo de Estados Unidos "ayudaría a una población que ha sufrido enormemente desde que Washington cortó las relaciones diplomáticas en 1961".

La población cubana no ha sufrido enormemente "desde que Washington cortó las relaciones diplomáticas en 1961". Ha "sufrido enormemente" desde que Castro instaló una dictadura represiva, totalitaria, que —no olvidemos— el mal reputado reportero de The New York Times Herbert Matthews se dedicó a defender durante años.

Por otra parte, el editorial no explica cómo el levantamiento del embargo podría en realidad ayudar a la población cubana.

En las últimas cinco décadas, la más mínima operación de comercio o inversión con Cuba ha tenido que ser a través de una entidad estatal o de una entidad individual actúando en nombre del Estado. La exclusividad del Estado en asuntos de comercio e inversión fue consagrada en el artículo 18 de la Constitución castrista de 1976.

Por lo tanto, ¿cómo el turismo estadounidense y el comercio con empresas estadounidenses podría conseguir ayudar al pueblo cubano?

Mas aún, ¿de qué manera han beneficiado al pueblo cubano los miles de millones en comercio exterior y la inversión que otros países del mundo han llevado a cabo con los monopolios del régimen?

No hace falta decir que el editorial de The New York Times elude este punto clave.

En cambio, habla de la "nueva" ley cubana de inversión extranjera. Pero omite cómo esa ley viola el derecho laboral internacional y nada dice de las decenas de empresarios extranjeros que han sido encarcelados arbitrariamente en estos últimos años, cuyas empresas han terminado confiscadas. Entre ellos, algunos de los (ahora ex) mayores socios extranjeros del régimen, como la británica Coral Capital y el canadiense Tokmakjian Group.

El editorial habla del nuevo puerto de Mariel. Sin embargo, no hay en él ninguna alusión a la carga más significativa que ha pasado por ese puerto nuevo: 240 toneladas de armas cubanas destinadas a Corea del Norte, lo cual fue considerado una flagrante violación de las sanciones internacionales. (Nótese que el editorial no contiene absolutamente ninguna mención de este escándalo de tráfico cubano de armas, pese a ser el mayor envío interceptado de armas a Corea del Norte y la primera vez que una nación del continente ha sido declarada violadora de sanciones internacionales.)

El editorial, además, minimiza como el régimen castrista "aún hostiga y detiene disidentes". Pues no dice que las detenciones políticas se encuentran actualemente en máximos históricos. Y ya este año se han producido más de 7.599 detenciones políticas documentadas, cuadruplicando las 2.074 detenciones políticas de todo el año 2010.
En cambio, el editorial alaba cómo "en los últimos años han sido liberados los presos políticos encarcelados durante años". Y deja de mencionar a todos aquellos que todavía cumplen largas sentencias, así como a los nuevos presos políticos arrestados en los últimos años que permanecen encarcelados arbitrariamente. Por ejemplo, la Dama de Blanco Sonia Garro, el rapero Ángel Yunier Remón, el sindicalista Ulises González Moreno y el activista Iván Fernández Depestre.

Se elogia en el editorial el "papel constructivo" jugado por Cuba en las largas e inconclusas negociaciones de paz de Colombia. Sin embargo, nada se dice acerca de cómo el régimen cubano ha socavado eficazmente las instituciones democráticas en Venezuela, tomando el control político y operacional del gobierno de aquella nación, y conduciendo una campaña de represión que ha significado la detención, tortura y asesinato de estudiantes inocentes que se manifestaban.

El editorial de The New York Times se centra en los preparativos del régimen castrista para una Cuba post-embargo. Pero omite cualquier mención de una transición democrática y no habla de los valientes grupos de oposición dentro de Cuba, incluyendo a las Damas de Blanco, la Unión Patriótica Cubana (UNPACU), el Frente Nacional de Resistencia, el proyecto Estado de Sats o el Proyecto Emilia —todos los cuales se oponen al levantamiento del embargo.

Alega el editorial que la normalización de las relaciones diplomáticas conducirá de alguna manera a un "gran avance" en el caso de Alan Gross. Pero no cuenta con que el régimen castrista mantiene a Gross como rehén para extorsionar a EEUU para la liberación de cinco espías (ahora tres) condenados en los tribunales federales por sus operaciones dirigidas a instalaciones militares y por conspiración para el asesinato de tres ciudadanos estadounidenses y de un residente permanente en EEUU.

A continuación, el editorial analiza la próxima Cumbre de las Américas, sugiriendo que Cuba ha sido tradicionalmente excluida por la insistencia de Washington. Lo cual es una falsedad completa.

Cuba sigue siendo excluida debido al compromiso formal hecho en la Cumbre de Quebec de 2001 que sostiene que la democracia es una "condición esencial" para la participación en la Cumbre. Y, sin dudas, EEUU no debería tomar a la ligera sus compromisos formales.

Por último, pero no menos importante, este no sería un editorial de The New York Times si no mencionara el socorrido argumento del "cambio generacional", que afirma que los jóvenes cubanoamericanos sostienen “opiniones más suaves” respecto a las relaciones con el régimen cubano.

En cuanto a este argumento, no puede pasar desapercibido que The New York Times ha estado blandiéndolo desde el 5 de diciembre de 1965, cuando sugirió por primera vez que: "Los muy activos grupos anticastristas en Miami se han desvanecido en una oscuridad virtual".

Volvía sobre ello el 10 de octubre de 1974: "Prácticamente la docena completa de cubanos entrevistados desea visitar Cuba por ver a sus familiares o solamente volver a su país, que no han visto durante 10 años o más; y algunos segmentos de la comunidad de exiliados, especialmente los jóvenes refugiados crecidos y educados aquí, no están interesados en los asuntos cubanos".

El 23 de marzo de 1975 publicaba: "Por primera vez un significativo número de exiliados está empezando a atemperar su emoción con un pragmático realismo geopolítico."

Igualmente, el 31 de agosto de 1975: "La mayoría de las personas entrevistadas — especialmente los jóvenes, que constituyen más de la mitad de los 450.000 exiliados aquí— están deseando que se les permita viajar a Cuba. Incluso los empresarios, que constituyen un grupo más conservador que los jóvenes, están pensando en comerciar con Cuba una vez que se levante completamente el embargo."

Y el 4 de julio de 1976: "Una nueva generación de profesionales de entre 25 y 35 años de edad ha reemplazado al viejo liderazgo del exilio".

Hay más ejemplos. Demasiados para hacer creíble un argumento así.

 


Este artículo apareció en inglés en el blog Capitol Hill Cubans. Se publica con autorización del autor.

Comentarios [ 50 ]

Imagen de Anónimo

Furstenwalde, supongo que Virnam sea Vietnam, y en ese caso, la pregunta habría que hacérsela no a EUA, sino a los Castro. Porque la diferencia está entre los dirigentes vietnamitas y los cubanos, que han respondido con fuerza a cualquier nitento de pacificación. Y si no,  que le pregunten a Carter.

Y un detalle: todo el que animaliza a otros, como haces tú llamando jauría a los comentaristas que no coinciden con tu opinión, no hacen más que repetir una costumbre castrista, estalinista y hitleriana, de animalizar a sus oponentes.

Aprende democracia y civilidad.

Imagen de Furstenwalde

Por lo que he leido en los cometarios y articulos en respueta al editoria del New York Times,la jauria esta alboratada y hablando pestes en contra del mismo,como era de esperar,pero a mi lo que me importa son los comentarios y la respuesta de los ciudadanos de USA al editorial,que a fin de cuentas es la opinion que le interesa al gobierno de USA,porque son ellos los que votan y pueden influir la politica de su pais y la inmensa mayoria esta a favor del levantamiento del embargo y la mayoria de las opiniones se centran en 2 aspectos fundfamentales:

1.-Durante mas de 50 años el embargo ha estado presente y no ha conseguido nada,por que no probar otras opciones,como muchos expresan: es de mentes insanas tratar  los mismo una y otra vez con la misma formula y esperar un resultado difernte.

2.-Si USA tiene relaciones con paises cuyos gobiernos son peores que el de Cuba,por que no con nosotros y siempre sale a relucir el ejemplo de Virnam,hubo una guerra, mas de 50 mil americano murieron en la misma y hoy tienen relaciones con ellos e incluso ahora van a empezar a venderles armamento.

Imagen de Anónimo

Por esta vez estoy de acuerdo con Pardo Lazo. El embargo....el bloqueo...el imperialismo...los culpables......Todo mundo haciendo el juego. ?Porqué mejor no nos concentramos en ver como echamos abajo el bloqueo interno y en todo caso ver como el externo nos sirve o no para eso?. PC

Imagen de Anónimo

Hay dos temas que les vuelven locos, EL EMBARGO Y EL ASESINATO DE PAYÁ Y HAROLD; enseguida salen las ratas de las alcantarillas de los Consulados a intentar confundir y algunos, desde posiciones presuntamente anticastristas, a decir no más embargo que solo sufren los cubanos de a pie, o que la familia de Payá quiere denunciar para sacar dinero al trágico suceso.

SE LES CONOCE POR LA CAGADA, y eso es lo que vienen a hacer aquí estos esbirros que solo defienden los cuatro dólares que les da el Dictador Y LO OTRO QUE HAN ROBADO como lo han hecho todos, dinero que pertenece a todos los cubanos.

Vergüenza les debería dar en defender lo INDEFENDIBLE; y ya no hablamos de tendencias ideológicas ni de derechas ni izquierdas, hablamos de un ápice de humanidad para todo un país que se hunde en la miseria y hoy como nunca VUELVE A TIRARSE EN ESTAMPIDA al mar o a salir como sea de nuestro maldito país; sobretodo Y DOLOROSAMENTE LOS JÓVENES.

La gente rechaza todo lo que tiene que ver con La Revolución(?), les da asco, y el que sigue la rima es porque algún dinero se están embolsillando como los desalmados que acuden aquí a defender al Tirano; al menos tengan el pudor de callarse. Pedro Perez Arteaga.

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

Exijo que se levante el embargo de inmediato unilateralmente. Exijo que se recrudezca a cal y canto el embargo. Por eso todos somos castristas de corazón: porque sólo hablamos de lo que Castro nos conminó a cacarear: 

http://orlandoluispardolazo.blogspot.com/2014/10/abajo-el-embargo-viva-el-embargo.html

Imagen de Anónimo

Pero que bonito, están pero tan cagados y desesperados que tienen que traer "grandes calibres" para atacar al articulista. Que sofistas de grandes mentiras son estos eunucos que se arrodillan constantemente ante el látigo del mayoral  pringándose las manos con los cebos rancios del totalitarismo que se muere más de terror que de muerte natural.

Plutarco Cuero

Imagen de Anónimo

El editorial es tambien el gesto de buena voluntad para que a la delegacion del NYT que pronto viajara a intercambios "pueblo a pueblo" con sus colegas del Granma (¿?) los reciban bien.

Imagen de Anónimo

Muy bien dicho todo, mientrras este la dictadura de los castros el embargo debe permanecer y recrudecer a esas ratas hay q darles donde les duele.

Imagen de Anónimo

Excelente artículo,  no creo que haya mucho más que decir al respecto, aunque las sabandijas castristas que acuden aquí se esmeren en cacarear mil veces que la miseria del cubano es debido al embargo.

Ahora más que nunca están DESESPERADOS, empujan como locos para tumbar la puerta del embargo y entregar en papel de plata a los empresarios sin escrúpulos norteamericanos, a la clase trabajadora esclava cubana.

Sería el negocio cojonudo para terminar "la obra de la Revolución", vendernos como chinos, filipinos o cualquier esclavo que trabaje por salarios de esclavo.

Odio a estos sinvergüenzas que vienen aquí a intentar engañar,  ¡Les maldigo por traicionar a toda una nación,  por traicionar a millones de cubanos que sufren y padecen a estos odiosos hermanos que si han traido calamidad en todos los órdenes. 

Hay uno que dijo:  La gusanera está alborotada, y no me caben dudas de que los gusanos son ellos; son los gusanos de un cadáver sucio y podrido llamado Castrofascismo.

Pronto se hará la justicia divina y pagarán todo el daño que han hecho; para nada necesitamos SUS MIERDAS DE CAMBIOS, lo que queremos es el escarmiento de verles  juzgados ante los tribunales de un Estado de Derecho  ejemplarmente para partir de cero con una CUBA LIBRE. Pedro Perez Arreaga

Imagen de Anónimo

El anónimo de las 10:32 parece un robot ñángarote. Acusa a Claver-Carone de ser un sofista. Pero él lo único que hace es reciclar  imbecilidades que seguro que leyó en Granma o Cubadebate. Es estupidez  de los ñángaras educados en las clases de marxismo en las pésimas universidades cubanas donde sale alguna gente capaz (hasta las malas universidades graduan a buenos profesionales) pero donde se producen como en una fábrica china idiotas que no saben pensar ni escribir. Ustedes viven aislados del mundo, ñángaras. La historia los dejó en el camino. No van a quitar el embargo a pesar de lo que opine el New York Times ni lo que diga la ONU ni lo que chillen ustedes. Quien mandó a su admirado caballo a meterse con las propiedades de los americanos.