Arquitectura

Garatti: «Debería ser yo el que reconstruyera la Escuela de Ballet»

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El arquitecto italiano responde a las versiones de prensa que atribuyen a Norman Foster la restauración del edificio.

La semana pasada, The Sunday Times publicó una nota sobre la reconstrucción de la Escuela de Ballet del Instituto Superior de Arte que reprodujeron varios medios anglosajones e hispanos, entre ellos DIARIO DE CUBA.

La nota atribuía a la prestigiosa firma de arquitectos Foster and Partners, con sede en Londres, la responsabilidad de restaurar la Escuela de Ballet.

El hecho produjo cruces de cartas en internet y una cascada de reacciones, entre ellas la del coordinador del proyecto por la empresa estatal ATRIO, Universo García, encargado de la restauración.

Según dijo el arquitecto García en un mensaje enviado a DDC, Norman Foster ofreció a Carlos Acosta, "gratuitamente", los servicios de su firma Foster + Partners "para apoyarlo en el lanzamiento y promoción de la campaña de recaudación de fondos que requiere acometer esta millonaria inversión".

Varios profesionales de la compañía, entre ellos el propio Foster, han viajado a La Habana "con la anuencia del Ministerio de Cultura".

El edificio de la Escuela de Ballet del Instituto Superior de Arte, en total abandono y cubierto de maleza, nunca fue terminado. Es obra del arquitecto italiano Vittorio Garatti, quien accedió a ofrecer su versión en DIARIO DE CUBA.

¿Quién va a reconstruir la Escuela de Ballet, usted o Norman Foster?

Claro que debería ser yo. Porque en el Acuerdo firmado con el Ministerio de Cultura de Cuba (MINCULT), con fecha 15 diciembre de 2011, fue designada la empresa cubana de proyectos Atrio, del MINCULT. Y yo, Vittorio Garatti, tengo el derecho de autor y tengo que aprobar todas las modificaciones que quieren hacer.

¿Qué dice el contrato firmado con el gobierno cubano?

Tengo el derecho de autor. No me nombraron como proyectista, pero por derecho de autor y porque las escuelas fueron declaradas Monumento Nacional, y están en proceso para ser Patrimonio de la Humanidad, no se puede modificar nada.

¿Usted escribió una carta a Raúl y Fidel Castro sobre el tema?

Sí, escribí tres cartas a Raúl y Fidel Castro. Como está escrito, no me puedo resignar ante el hecho de que la idea primigenia que generó las "Escuelas de Arte para el Tercer Mundo" deba perder un pedazo de su realidad construida, fruto de una concepción unitaria y articulada en cinco edificios orgánicamente vinculados entre sí. Cuando proyectamos las Escuelas Nacionales de Arte, intentamos interpretar el espíritu de la Revolución, creando una arquitectura libre y abierta. Abierta en la articulación de los espacios, en las formas y el modo de uso, en la integración entre las diferentes manifestaciones y disciplinas artísticas, convencidos de que ese era también el rasgo distintivo del programa de formación pedagógica que las había inspirado.

Se ha dicho que hicimos una obra faraónica, pero si el fin del proyecto son "Escuelas para el Tercer Mundo", el tamaño de la obra tenía que guardar proporción con ese fin. Y la docencia que allí se practique también tendría que estar acorde.  Introducir una enseñanza "ortodoxa" y una "metodología" cerrada, va en contra de el espíritu y de la caracterización de los espacios que proyectamos.

También hay que tener en cuenta que el Conjunto de las Escuelas Nacional de Arte constituye un valor,  no solo cultural, sino también turístico y económico. Debemos aprovechar de esto, en relación al desarrollo también del contexto de la ciudad, para crear un gran "Parque de la Cultura del Tercer Mundo".

Si la reconstrucción la hace finalmente Foster, ¿usted dará los permisos, debido al derecho de autor?

No hay nada que proyectar. Todo está proyectado desde hace mucho tiempo.

¿Ya comenzaron las reparaciones allí?

En las dos escuelas proyectada por mí —Ballet y Música—, no ha comenzado ningún trabajo de recuperación. Se han recuperado las dos escuelas diseñadas por Ricardo Porro —Danza Moderna y Artes Plásticas—, que fueron terminadas en los años 60 y siempre se utilizaron. Y hace algunos años empezaron los trabajos en la Escuela de Arte Dramático, de Gottardi, que creo que se pararon hace poco.

Es importante entender que, antes de empezar los trabajos de recuperación de la Escuela de Ballet, es fundamental realizar la remodelación del río Quibú.

¿Cómo fue su salida de Cuba? ¿Cuándo se fue?

Llegué a Cuba desde Venezuela, donde trabajé con Raúl Villanueva en el proyecto para los servicios sociales y donde fui profesor de Arquitectura en la Universidad Central de Caracas (1958-60).

Llamado por Ricardo Porro, viví en Cuba desde 1960 por 15 años. Trabajé como profesor de Arquitectura (1961-67) y Urbanística (1968-74) en la CUJAE, porque después del triunfo de la revolución la mayoría de los profesores y profesionales se fueron a Miami.

Fui uno de los fundadores del Instituto de Planificación Física de Cuba. He realizado muchos proyectos: las Escuelas Nacionales de Arte (1961-64), la Escuela de Agraria André Voisin (1964-65), el Pabellón de la Expo de Montreal (1967), entre muchos otros.

En 1975 tuve problemas y malentendidos con la Inteligencia, debidos también a mi ingenuidad, y pasé algunos días en la cárcel. En consecuencia, tuve que regresar a Italia. Después de algunos meses, me llamaron de Cuba diciendo que todo había sido un malentendido y que podía regresar sin problemas. Desde los años 80, dos o tres veces por año voy a Cuba, porque nunca he dejado de trabajar en el proyecto de recuperación de las escuelas.

¿Qué impresión le causó a Alicia Alonso la Escuela de Ballet?

La Escuela de Ballet nunca se terminó. Faltaban solamente los pisos de madera y los ventanales. Lo demás estaba, pero, debido al bloqueo de Estados Unidos, faltaron totalmente los recursos y el gobierno, correctamente, paró todas las obras que no eran productivas. Entraron en ese grupo de obras las Escuelas de Arte.

Nuestro gran error como proyectistas fue no pensar en conservar lo que estaba hecho, proteger las estructuras. Podemos decir que estaba hecha aproximadamente un 80-90%. La Escuela de Música, a diferencia, solamente llegó a un 50% de su su terminación. Faltaba, y falta todavía, el Teatro de la Sinfónica y los espacios de servicios, que estamos proyectando.

Todos los planos de la construcción existen, los tenemos todos, así que no se necesita hacer nada. Todo estaba proyectado.

Alicia Alonso, mujer, bailarina y muy práctica, cuando fue a ver la Escuela y vio que no estaba terminada y que había problemas de transporte, decidió irse para el centro de La Habana, que para ella era más cómodo. Nunca habló mal de la Escuela de Ballet, fue una decisión práctica y funcional.

¿Qué opinión le merece la obra de Foster?

Nada que declarar.

¿En qué consiste el Comité Garatti?

El Comitato Vittorio Garatti nació el 11 mayo de 2012. No tiene fines de lucro y se propone recaudar dinero y ayudas para la recuperación, la conservación y la terminación de tres de la cinco escuelas del conjunto de las Escuelas Nacional de Arte de Cubanacán: Escuela de Ballet (Vittorio Garatti), Escuela de Música (Vittorio Garatti), Escuela de Arte Dramático (Roberto Gottardi).

Yo soy el presidente, la Arq. Mariantonietta Canepa es vicepresidenta y el Arq. Christian Zecchin es el secretario.

El Comité nació con la intención de garantizar que las cinco escuelas se puedan terminar. Debemos garantizar la preservación del conjunto de las Escuelas de Arte. Sabemos que no es fácil, pero ya tenemos apoyos importante de muchas instituciones internacionales.