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Agricultura

El acuerdo agrícola Cuba-Argentina hará más rica a la mafia castrista

Empresarios argentinos producirían 'en tierras cubanas que están incultas por falta de inversión y de desarrollo tecnológico'.

Los Ángeles
Jorge Neme y Miguel Díaz-Canel, reunidos en La Habana.
Jorge Neme y Miguel Díaz-Canel, reunidos en La Habana. Estudios Revolución

Imaginemos que el Gobierno de Argentina exhortase a agricultores y empresarios agrícolas y ganaderos de otros países a que se hagan cargo de la agricultura argentina, ¿cuánto tiempo duraría el presidente Alberto Fernández en la Casa Rosada?

Pues bien, es eso lo que hace el jefe (nominal) del Gobierno de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Hace unos días prácticamente le suplicó al vicejefe del Gabinete gubernamental de Argentina, Jorge Neme, que sean empresarios agrícolas argentinos, y no campesinos y hombres de negocios cubanos los que cultiven las tierras y produzcan alimentos en la Isla.

"Hoy me reuní con Jorge Neme, vicejefe del gabinete argentino", dijo el asistente principal de Raúl Castro, "a quien transmití la disposición para seguir afianzando las relaciones con Argentina. Intercambiamos ideas de importantes proyectos conjuntos asociados a la producción de alimentos". Se refería al acuerdo firmado en enero de 2022 con el Gobierno izquierdista argentino.

Pero fue el muy sonriente Neme (desde septiembre de 2021 ha viajado tres veces a La Habana), quien en enero pasado develó el solapado y verdadero interés argentino en este pacto "solidario" con La Habana.

Dijo que "consiste en que empresarios argentinos puedan producir en tierras cubanas que están incultas por falta de inversión y de desarrollo tecnológico y así entregar en el mismo suelo cubano, los productos que hoy importan, incluso con precios de castigo".

A su vez, la Cancillería de Buenos Aires (mangoneada por Cristina Fernández de Kirchner) declaró que "el objetivo será propiciar la soberanía alimentaria de Cuba a partir del incremento de su capacidad productiva agroalimentaria". O sea, que la soberanía alimentaria de Cuba consiste en entregar tierras soberanas de Cuba a extranjeros.

Una maniobra de la mafia militar de Cuba

¿Qué es lo que hay detrás de este bochornoso acuerdo? Se trata de una maniobra de la mafia militar de GAESA para enriquecerse aún más. Es un paso más en el afianzamiento del modelo de capitalismo militar de Estado que Raúl Castro quiere dejar listo antes de irse de este mundo (cumple 91 años el 3 de junio), y que solo beneficia a la casta militar y la burocracia que le sirve de pantalla gubernamental para ocultar la cara.

Es decir, este acuerdo es obra de los generales y coroneles mafiosos que controlan las inversiones extranjeras en la Isla y se apoderan de la mayor parte de las ganancias que estas generan. Será otro negocio redondo como el de la importación de carne de pollo congelado, en vez de producirla en Cuba, para obtener en las shopping ganancias que superan el 500%.

Y hay aquí otra pregunta clave: ¿cómo los inversionistas y agricultores argentinos recuperarán el dinero invertido y obtendrán ganancias? Solo hay dos vías: exportar dichos productos, o venderlos en divisas en las shopping, en maridaje con GAESA. Porque una tercera vía, vender esas cosechas al Estado en divisas, es inviable pues está quebrado financieramente.

Es humillante que sea una entidad extranjera, el estatal Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), creado por el presidente argentino Pedro Aramburu en 1956, el que identificará las mejores tierras y áreas de Cuba para el desarrollo de cada tipo de producción. Como si los agricultores y expertos cubanos fueran incapaces de hacerlo. Es decir, serán argentinos quienes diseñarán los respectivos modelos de negocios en suelo cubano.

Esta jugada antinacional del jefe (nominal) del Estado cubano, de promover que sean extranjeros y no cubanos quienes dispongan a discreción de las tierras cubanas, es suficiente para exigir su renuncia inmediata, y la de todo su Gobierno en pleno.

FAO: Cuba superaba a Argentina en exportación de alimentos

En la reunión de Díaz-Canel con el funcionario kirchnerista se dijo que Cuba presenta "un gran potencial para el cultivo de granos como el maíz, el frijol y la soja, así como para la ganadería, la industria avícola y caprina, la industria láctea y la producción de frutas tropicales como plátano, mango, palta y cítricos".

Si el señor Neme no lo sabe, debe enterarse ya de que si los argentinos van hoy a Cuba a cultivar la tierra es porque el comunismo acabó con la pujante agricultura capitalista en la Isla, que antes de 1959 Cuba superaba a la mismísima Argentina en la exportación de alimentos en proporción al tamaño de su población.

Y si Neme no lo cree, ahí están las testarudas estadísticas de la época. Un informe de la FAO de 1957 revela que Cuba era el mayor exportador de productos agropecuarios de América Latina en proporción a su población total.

Cuba se autoabastecía de carne de res, de pollo, de cerdo, leche, frutas tropicales, pescados y mariscos, viandas, hortalizas, frutas tropicales, y huevos, café, tabaco. Y exportaba los excedentes. El país producía el 80% de los alimentos que se consumían en la Isla y solo importaba los que por razones climáticas o de espacio suficiente no se producían en Cuba, como trigo, frutas no tropicales, soya o arroz.

Y algo muy elocuente sobre el campo cubano de "antes". Los obreros agrícolas cubanos devengaban mayores salarios que sus colegas argentinos y que todos los demás de Latinoamérica.

Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), una agencia especializada de la ONU, en 1958 Cuba ocupaba el séptimo lugar a nivel mundial en salario agrícola promedio, con tres dólares diarios (tres pesos, equivalentes a dólares) que era a su vez el más alto de América Latina.

Cuba era solo superada por Canadá, cuyos obreros agrícolas ganaban 7.18 dólares diarios; Nueva Zelanda (6.72), Australia (6.61), EE.UU (6.80), Suecia (5.47), y Noruega (4.38). Y ojo, un dólar de 1958 equivalía a 9.72 dólares de 2021, según el sitio web El dinero en el tiempo.

De manera que el trabajador agrícola cubano antes del comunismo ganaba 29.16 dólares diarios de hoy. Si trabajaba cinco días a la semana devengaba un salario de 631.80 dólares mensuales de hoy, siete veces el salario mínimo actual en Cuba, y 194 dólares más que el salario mínimo actual en Argentina (437).

En 1958 había en Cuba una vaca por habitante y se producían casi 1.000 millones de litros de leche al año. Poseía la mejor ganadería tropical del mundo y había desplazado a EEUU en la exportación hacia Latinoamérica de sementales de la raza cebú, unos 1.000 toros anuales.

Hoy, gracias al socialismo, casi un tercio de las tierras fértiles de la Isla están ociosas, no producen absolutamente nada. Las enormes granjas estatales (copia de los sovjoses soviéticos) registran algunos de los rendimientos de campo más bajos del mundo.

Resulta vergonzoso que la agencia noticiosa castrista Prensa Latina diga que el acuerdo con Argentina ofrece "un gran potencial para el cultivo de granos como el maíz, el frijol y la soja, así como para la ganadería, la industria avícola y caprina, la industria láctea y la producción de frutas tropicales como plátano, mango, palta y cítricos".

¿Qué dirían los argentinos si este plan "solidario" fuese al revés?  

Le zumba el mango que a Cuba tengan que ir argentinos u otros extranjeros casi como colonizadores a cultivar la tierra y aplicar nuevas técnicas, cuando los cubanos podrían hacerlo con creces si la dictadura comunista no se lo impidiese.

En pocas palabras, antes de que el dueto cubano-argentino Fidel Castro-Che Guevara arruinara la agricultura cubana, sin ni siquiera realizar la Reforma Agraria tantas veces prometida, y estatizara las tierras, acuerdos como este que tanto celebra Díaz-Canel habrían sido impensables.

Habría que ver qué dirían hoy los argentinos, o la izquierda procastrista latinoamericana si el Gobierno de Buenos Aires firmase jubilosamente acuerdos para que fueran agricultores extranjeros, y no argentinos, los que se encargaran de hacer avanzar la agricultura argentina, en vez de promover y priorizar que sean los agricultores nacionales.

En fin, a quienes no acaban de asimilar del todo la crueldad y el carácter anticubano del castrismo hay que recomendarles que reflexionen un poco sobre este bochornoso pacto castrista-kirchnerista.

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7 comentarios

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Sin duda esto es una maniobra más de corrupcion del Gobierno Argentino, ya hicieron esta “AYUDA SOLIDARIA• con Venezuela donde todo lo que importaron de Argentina a Venezuela cómo Maquinarias , agroquímicos, semillas y otros termino en una sobre Facturación de miles de millones de dólares donde están aún involucradas empresas Argentinas con el Gobierno Argentino y el Venezolano.
Resulta que hoy Argentina un país que está quebrado Gracias al pésimo gobierno que tenemos va usar nuestros impuestos para hacer solidaridad nada más ni menos que con Cuba. El sr Neme un político de cuarta representando el norte argentino y con este gran plan que tiene queda evidenciado que está involucrado en la corrupcion de este proyecto, porque este proyecto no lo financian los privados lo financia el Banco Nación Argentina , banco del estado Argentino, lo más probable como siempre es que todos los laburantes de este país terminemos financiando con nuestros impuestos dicha operatoria.

Esto no extraña en otros países, la inversión procedente del exterior no es motivo de ningún escándalo, si estas empresas argentinas van a poner tierras en cultivo y proporcionan alimentos a los cubanos sería una buena noticia aunque como es fácil suponer la cleptocracia será la principal beneficiaria. También es posible que estos alimentos sean exportados y los cubanos no vean ningún beneficio. El problema que veo es todo ésto es que estas empresas tendrán que importar maquinaría, semillas, repuestos, fertilizantes, insecticidas,...contratar mano de obra, capacitarla, pagarla según las condiciones de la cleptocracia, porque lo malo es que en CUBA NO HAY INSUMOS, y ya se verá si lo pondrán importar, y a que coste. No le veo mucha ganancia a esta inversión en Cuba, a no ser que se trate de un puro fraude de contratas entre estados cleptócratas peronistas-castristas, y aún así le veo una vida bastante complicada.

El autor tiene razon, Lula, Boric, Petro, la bandolera Kichner, Evo Morales, Ortega, Arce, Mel Zelaya, Maduro, Lopez Obrador y toda la izquierda latinoamericana de m... habría armado un colosal y estruendoso escandalo internacional si el gobieno de Duque, o el de Bolsonaro convocasen a compañías extranjeras para cultivar los campos de Colombia y de Brasil y tirasen a un lado a los agricultores colombianos y brasileiros

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

El argentino dice que espera "producir en tierras cubanas [...] y así entregar en el mismo suelo cubano, los productos que hoy importan, incluso con precios de castigo". Vamos a ver que dirá cuando le roben las cosechas: ese será el verdadero castigo... por comemierda

Profile picture for user pim-pam-pum

La joputancia elevada a la máxima potencia, y después andan con el teque de que los americanos eran dueños de media isla, pero al menos en esa época se comía decentemente.

Profile picture for user Amadeus

La incapacidad y despropósito del castrismo va llegando a los anales de Guinness:. Los argentinos son los que cultivarân las tierras cubanas !!!!!

Pero yo no desprecio a los argentinos, pues hasta Borges reconoció que son incorregibles. O sea, no tienen remedio, lo cual es igual que tener una enfermedad incurable. Mi problema es que no puedo llegar ni a tenerles lástima. Bueno, gente que idolatra a un Maradona tiene que estar bastante enferma.