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Deporte

El deporte venezolano, como el país, se cae a pedazos

El director técnico de la selección venezolana de fútbol, José Peseiro, presenta su renuncia tras un año sin sueldo.

Caracas
Instalaciones deportivas en Venezuela.
Instalaciones deportivas en Venezuela. EFE

Como los hospitales, las escuelas o empresas públicas, las instalaciones deportivas en Venezuela se enfrentan al abandono y el deterioro. Los estadios o gimnasios son otra muestra de un país que se cae a pedazos. El presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), Jorge Giménez, informó que el director técnico José Peseiro presentó su renuncia a la selección del país y que se le debe un año de sueldo, reportó EFE.

El apoyo que reciben los atletas por parte del Estado es mínimo y el pago que perciben los entrenadores locales es de entre los 2,50 y los cinco dólares mensuales. Mientras tanto el Gobierno presume de su reciente participación en los Juegos Olímpicos de Tokio, cuyo mérito es exclusivo de quienes se dejaron la piel en la cancha.

El principal centro de entrenamiento, el estadio Brígido Iriarte de Caracas, clama desde hace ocho años una pista de atletismo, pero también atención al resto de sus instalaciones. El desgaste es tan visible que ya no se lee con claridad el nombre del recinto en la fachada. Las letras se están cayendo.

Y su gimnasio de boxeo está sumergido en el desamparo y el descuido. Con un cuadrilátero reparado con cinta adhesiva, unas bolsas de arena vencidas, espejos y baños dañados entrenan profesionales y futuros boxeadores que, como la mayoría de venezolanos, exigen condiciones aptas para poder prepararse o trabajar.

El Ministerio de Deporte reconoció que hay fallas en los centros de entrenamiento, pero culpa al "bloqueo" de EEUU por ello. Según la institución, las sanciones económicas, que comenzaron en 2017, han afectado a todos los sectores, incluido el deportivo.

Sin embargo, el llamado para atender muchos centros deportivos, se remonta a, al menos, cuatro años antes.

Wilfredys León, explicó a EFE que desde hace ocho años están "luchando" por conseguir una pista apta en el Brígido Iriarte, pero en el último tiempo se han sumado más demandas.

Ya no es solamente el Brígido Iriarte, son los polideportivos, estadios de fútbol y otros centros de entrenamiento del resto del país, incluidos los más emblemáticos, como el estadio Monumental de Maturín, en el este de la nación, o el José Encarnación Romero, de Maracaibo, en el noroeste.

Y a esto se suma, la falta de materiales o mantenimiento a instalaciones, equipos y el pago adecuado a entrenadores y atletas que terminan abandonando el país por no contar con los recursos suficientes para prepararse.

"Nosotros, para tener lanzadores (...), necesitamos los discos, las balas, todo ese tipo de materiales que necesitan los atletas de alto rendimiento, y tener un equipo multidisciplinario que acompañe a los atletas en todos los eventos", indicó León, quien resaltó que la labor que desempeñan los atletas también es un trabajo.

"Estos atletas están dedicados 8 horas diarias a entrenar y a cumplir con nuestro país", agregó, al tiempo que destacó que las becas que perciben no son suficientes, porque no superan los 5 dólares mensuales.

León es consciente de que la situación de Venezuela es complicada y que ha afectado al deporte, pero aún así exige atención al sector y señala que espera que el presidente Nicolás Maduro cumpla con la promesa de invertir en el deporte, tras la victoria de cuatro atletas -que se entrenaron en el exterior- en los Juegos Olímpicos Tokio 2020.

¿Plan ruta olímpica?

El pasado 1 de agosto, Maduro anunció el lanzamiento del "plan ruta olímpica" con miras a París 2024, para fortalecer el área deportiva y entrenar a los atletas.

Indicó que "es clave mejorar y ampliar la masificación deportiva (...) mejorar el sistema cazatalento de todos los deportistas cuando tienen ocho, nueve años (...) y crear las condiciones para traer a los mejores entrenadores y profesionales del mundo".

Sin embargo, el presidente de la FVA cuestiona y reprueba que se pretenda traer a entrenadores del exterior para garantizar la preparación de los atletas porque, además, el pago de esos profesionales le cuesta más al Estado que uno local.

"¿Qué le pido yo al presidente? Vamos a traernos (a los entrenadores venezolanos que se han ido del país). Vamos a ofrecerles 500 dólares a los entrenadores para que vengan y yo te apuesto que los entrenadores se vienen", aseguró.

"De repente, podemos traer a un especialista chino, pero que nada más venga dictar un curso de un mes (...) se vaya y, por internet, se va chequeando todo el programa. No necesitamos que se quede aquí y se lleve 5.000 dólares mensuales, que esos reales los podemos repartir con entrenadores venezolanos", apuntó.

El Gobierno, hasta ahora, realiza asambleas con atletas y federaciones que dan un atisbo de esperanza, pero aún así se mantienen las dudas sobre la mesa, porque el Ejecutivo también se ha reunido con otros sectores productivos que aún esperan soluciones.

Renuncia

La última pérdida del deporte venezolano fue el director técnico de la selección venezolana, José Peseiro, quien presentó su renuncia como seleccionador de Venezuela luego de un año sin sueldo

"El día de ayer recibimos una carta por parte del director técnico rescindiendo su contrato; nosotros hablamos con él en la noche, le hicimos entender y explicar que para nosotros es bastante difícil aceptarla, aunque lo entendemos, porque tenemos una triple fecha FIFA en 15-17 días que asumir", expresó el presidente de la FVF, Jorge Giménez, en una rueda de prensa.

El presidente de la federación aseguró que Peseiro pidió un tiempo para reflexionar su decisión, aunque finalmente en la mañana de este viernes ratificó su renuncia, "no tanto por él, sino por su cuerpo técnico".

También explicó que el contrato del seleccionador, hecho por la gestión anterior de la FVF, indicaba que solo podía recibir dinero en su cuenta en euros proveniente de la federación, pero que actualmente no está activa porque todavía se encuentran en el proceso de sacar las firmas anteriores y tener el acta nueva.

"Al seleccionador nacional se le debe un año de sueldo, así que no ha cobrado casi nada de su gestión; vale acotar que lo poco que ha cobrado se lo gestionamos nosotros sin haber llegado a la (directiva) FVF", añadió Giménez.

Expresó que Peseiro tiene razones válidas para renunciar "y hay que estar muy agradecidos" con su trabajo.

"El profesor dio en cuerpo y alma todo lo que estaba en sus manos", expresó.

Asimismo, el presidente de la FVF indicó que la nueva directiva se encontró con una cantidad de problemas financieros y compromisos adquiridos que no se han cumplido. "Premios de la Sub20 que todavía no se han pagado", mencionó.

Giménez explicó que en la federación de fútbol no había consultor jurídico y que han empezado un proceso de reestructuración, sumado a un proceso de auditoría por parte de la FIFA.

"Esta es una consecuencia de todo lo que se ha vivido por parte de la FVF, como fue manejada en el pasado. Debemos hacer las cosas diferentes y este es un proceso difícil, pero creo que estamos a la altura del compromiso", sostuvo.

José Peseiro fue contratado como seleccionador de Venezuela en febrero de 2020, ocupando la vacante del venezolano Rafael Dudamel, que dejó la dirección técnica porque fichó por el Atlético Mineiro de Brasil, reportó EFE.

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