17 de Mayo de 2012 - 05:31 pm

Caso Chupi Chupi

Los nuevos calibanes

Su voto: Ninguno (7 votos)

Dinero contra ideología, mercado contra estatización, comerciantes contra políticos.

"Esto es totalmente novedoso para el mercado". Con estas palabras termina el videoclip titulado El Chupi Chupi, uno de los más populares de la Isla hoy día y gran favorito para los premios Lucas.  ¿Qué importancia tiene esta frase en un país que desde el inicio de la revolución combatió el consumo y la propiedad privada? ¿Por qué es un artista quien lo dice?

Desde que se inició la  flexibilización de las leyes de residencia y viajes al extranjero en los noventa, los artistas han salido favorecidos. Se les permitió entrar y salir del país, residir por un tiempo en el extranjero (dando lugar a lo que se llamó "el exilio de terciopelo"), y se les permitió también comercializar sus obras en los mercados nacionales e internacionales. Descontando a la elite oficial, conectada directamente con el poder, hoy día los artistas más populares están entre quienes  mejor viven en Cuba, como puede verse en Habanastation (2011) de Ian Padrón. En este largometraje, el padre del protagonista es un músico de jazz que viaja al exterior constantemente, y que goza de una posición económica extremadamente privilegiada en comparación con la del resto del país.

Esta cuestión, que redunda en los privilegios y diferencias de clases en la Cuba actual, está a mí entender en el centro de la polémica que se ha suscitado en relación al tema El Chupi Chupi del reguetonero cubano Osmani García. El video que sirve de soporte visual a la canción tenía asegurado el Premio de la Popularidad en el concurso Lucas hasta que, sorpresivamente, fue censurado por el ministro de Cultura, Abel Prieto, y por el presidente del Instituto Cubano de la Música (ICM), Orlando Vistel, en la Mesa Redonda. ¿La causa? La letra de la canción, que según el presidente del ICM, era "horrible" y había logrado escapar a la censura gracias a una "fisura del sistema".

Al enterarse de estas críticas, el reguetonero que se encontraba en Canadá, replicó con una carta abierta al ministro Abel Prieto, donde le recriminaba el haberlo vetado para obtener el premio, cuando "el propio PUEBLO de CUBA a base de mandar mensajes de texto de 16 centavos CUC con el dinero del sudor de su TRABAJO" lo había elegido. Para Osmani, por tanto, el valor de su canción y el virtual despojo del premio eran más factible explicarlos a través del dinero —la moneda convertible, los "chavitos"—, que mostraba a los extremos que podía llegar su fanaticada, en un país depauperado, donde los salarios se pagan en moneda nacional.  

Si para Osmani el mercado tenía la última palabra, para los ideólogos seguía siendo una cuestión de ideologías y normas sociales. Este tipo de críticas no son nuevas en el ámbito cubano donde, por lo general, se tiende a criticar la letra de las canciones de los reguetoneros y se le echa la culpa al mercado y la globalización por crear diferencias sociales e interferir con la tradición cultural de la Isla.

Julio Martínez Molina, escribiendo para el periódico oficialista cienfueguero 5 de Septiembre, se quejaba recientemente de las letras y las imágenes "porno" de los videos que se pasaba la televisión estatal y se dolía de que nadie parara "la ralea de baja estofa vomitada por el mercado". Estos videos están llenos de "latinas de facciones indígenas, semidesnudas, [que] sueltan alaridos al éter mientras se vierten —al estilo del porno más demodé— grasa, agua o leche sobre sus cuerpos sudados".  

En otras partes del mundo, dicen estos críticos, con un sistema capitalista y bajos niveles de educación, se entendía que así fuera, pero en Cuba esto era inadmisible. ¿Dónde están entonces los censores?

No por casualidad, lo mismo piensan los comisarios de literatura cubanos acerca de los libros que se publican en el extranjero. Entre ellos, Jorge Fornet (Casa de las Américas), el propio ministro Abel Prieto, y el escritor Rogelio Riverón. En un extracto de las intervenciones en un panel sobre los escritores y el mercado, publicado por la revista La Jiribilla en 2007, Fornet y Riverón arremeten contra el impacto negativo que supuestamente han tenido las editoriales extranjeras en la literatura cubana a partir de los años noventa. Fornet habla de "la censura del mercado", del "represivo mercado español", de "los intereses" de los editores que no tienen amigos sino "intereses". Y Riverón habla de las casas editoriales que solamente quieren publicar libros que tengan que ver con política, "ron, sexo, paisajes en ruina y gente en desbandada".

Zoé Valdés y Pedro Juan Gutiérrez han sido los blancos predilectos de estos ataques. La Trilogía sucia de La Habana de Gutiérrez se tiene como una especie de decálogo pornográfico del submundo habanero. Y de Zoé Valdés el ministro de Cultura ha dicho públicamente que las razones por las que no la publica en Cuba eran más literarias que políticas, "hace un subproducto cultural que es perversión de la literatura". Imposible entonces reconciliar el mercado con el talento, al menos en la mente de estos comisarios.

¿Cómo entender entonces el papel que juega el mercado en el videoclip El Chupi Chupi? Primero, su patrocinador no es cubano sino extranjero: Around the Music. Segundo, más allá de las críticas a la "vulgaridad" de la letra, hay que pensar que lo que realmente provoca estos videos y libros es temor por los cambios que traen consigo, ya que por su propio origen escapan a la ideología y los preceptos de la ética revolucionaria. Su lógica responde a la del mundo capitalista, guiado por la oferta, la ganancia y  como dice DJConds en este videoclip, lo "novedoso".

No por gusto, el escenario donde se desarrolla este tema es una cafetería, con nombre en español e inglés (store/tienda). Su nombre: "Cubanitas". Allí se vende "chupi chupi" en forma de bebida, comida y caramelos. En "Cubanitas" todos están vestidos con ropas extranjeras, consumen productos empacados con etiquetas en inglés, huelen a perfume Gucci, llevan cadenas de oro y sobre todo, como sugiere el nombre de la tienda, ofrece "cubanitas" lujosamente vestidas como si fueran caramelos para chupar. En otras palabras, lo que antes pertenecía únicamente al patrimonio simbólico de las clases  altas y pudientes (ministros, diplomáticos, turistas, e "hijos de papa") ahora pertenece a los artistas y reguetoneros.

Esto representa el triunfo de la mercancía sobre la ideología, del mercado sobre la estatización, del hombre de negocios sobre el político. El lugar físico que ocupa este sujeto puede ser lo mismo La Habana que Miami, ya que ambos pertenecen a esa aldea global construida en los márgenes del capitalismo postindustrial y que ha diseminado el turismo, las comunicaciones y los negocios.

Rubén Darío, el poeta nicaragüense, llamó a los capitalistas norteamericanos por el nombre de Calibán, el monstruo de Shakespeare, que en la interpretación de Rodó significaba el mundo de los instintos. "El ideal de esos calibanes está circunscrito a la bolsa y a la fábrica", escribió Darío. "Comen, comen, calculan, beben whisky y hacen millones. Cantan '¡Home, sweet home!' y su hogar es una cuenta corriente, un banjo, un negro y una pipa. Enemigos de toda idealidad, son en su progreso apoplético, perpetuos espejos de aumento."

A tales seres los modernistas oponían los altos ideales del sentimiento y el amor. La polémica actual en torno a una canción retoma este viejo tropo, sino ¿cómo entender que según la doctora María Córdova, titular del Instituto Superior de Arte, El Chupi Chupi sea una forma de "regresar a instintos pre-humanos, contra los cuales lo mejor de la humanidad está luchando desde hace siglos"?

En resumen, el video de El Chupi Chupi es importante no solo porque muestra la forma tradicional en que el Estado ha tratado de justificar la censura. Es importante también por lo que el propio video representa. Un mundo que encandila al espectador y trata de meterlo dentro, solo si el espectador tiene suficiente dinero para meterse. De ahí la agresividad de los colores, como el rojo que sobresale en la escenografía, y el reconocimiento de que este es un mundo inalcanzable, más allá de las fronteras físicas del peso y de la patria.

Frente a este escenario, quien mira y no actúa, solo puede mirar extasiado, turbado, deseoso y expectante a las chicas. Solamente puede mirar igual que miran, a través de los cristales, las vitrinas de las tiendas llenas de aparatos electrodomésticos de La Habana. Tan cerca de su vista y tan lejos de su bolsillo.  Ese es el nuevo y bravo mundo de la Cuba en el siglo XXI ante la cual, aquellos que son partidarios todavía de la ideología revolucionaria no podrán sino protestar, y sentir que tienen dos opciones: o irse de Cuba o convertirse a la nueva ética de capitalismo autoritario.

Comentarios

Imagen de Anónimo

Anonimo 7:25 Una de las diferencias entre la censura de ddc y la de los funcionarios al requeton es que ddc es una revista digital que pide la opinion de todos y tiene moderadores que deben eliminar las ofensas..etc,etc. El Chupi Chupi (que no me gusta) pero  es elegido por los cubanos para obtener el Premio Lucas, mientras que las autoridades entienden que no debe ganar el premio Lucas. Yo opino como otros que se debio educar a los cubanos el buen gusto y no llevarlos a hacer groserias en los "actos de repudio", que todos sabemos que mientras mas groseros mas se alegran los funcionarios. O sea a la dictadura, cuando le conviene sabe lo que es educacion y cuando no le conviene  lo dejan pasar. Eso es lo que se censura.

Imagen de Viejo cubatonero

¿Cuándo censurar y cuándo no? Un ministro de los años 50  prohibió tocar por radio una guaracha con el estribillo: "Menéalo, menéalo, que tiene el azúca-abajo". Y hubo detractores de "la múcura está en el suelo, mama no puedo con ella, me la llevo a la cabeza..." y de los majases que por  Felipe Blanco ya no tienen cueva. En lenguaje más fino gustaba aquel danzón necrófilo del hombre que iba al cementerio "a celebrar sus bodas con la muerta". Más recientemente, pocos criticaron al salsero que exclamaba: "devórame otra vez... en sueños he creído tenerte devorándome, y he mojado mis sábanas blancas recordándote"; y Juan Luis Guerra quería "tocar mi nariz en tu pecera...pasar la noche entera mojado en ti". No era lamer chambelonas de lo que se trataba.Comprendo que hay gran distancia entre estos ejemplos y la chabacanería del "trágatelo tuti" del Chupi Chupi. Personalmente, prefiero la discreción  de Serrat al evocar una íntima repetición: "si alguna vez después de amar, amé, fue por tu amor, Lucía".  Pero todo, por favor, sin censura.

Imagen de Anónimo

y esto no es censura?

el diario de cuba se reserva el derecho de rechazar la publicación de comentarios que:

contengan llamados a la violencia, "difamatorios", "discriminatorios" u "obcenos", execiamente largos y agenos al tema... en definitiva lo que los administradores de este sitio consideren que sirve o no sirve a sus intereses. pues Cuba, su Ministerio de Cultura, y su pueblo también tiene ese derecho, el chupi chupi de OSmany Garcia tiene todos esos componentes que aparecen encima entre comillados, tal ves la cancion de Osmany no pudiera ser publicada en este sitio.

De que estan uds. hablando???

me vas a publicar este comentario? o tambien lo vas a censurar como el pasado?

Imagen de Anónimo

Censura?? No existe en EUA???

Quisiera saber cual articulo este señor ha escrito para defender la libertad de expresión y la no censura hacia el caso de Helen Thomas? Cual fue inmediatamente jubilada después de sus “Comentarios desubicados sobre el lobby Israelí en EUA”, ¿Que le habrá pasado? ¿La habrán censurado? ¿Es que hay censura en la sociedad Norteamericana? ¿Donde está la voz de los Indignados en ese país? ¿Estará censurada también? Desgraciadamente no he visto la excelente difusión mediática que este “show” demagogo sobre Osmany García tiene? Será que no es de importancia como la letra del Chupi Chupi…

De cualquier manera quisiera decir un par de cosas: en primer lugar a Osmany Garcia no lo voto el pueblo de cuba, puede que ni siquiera ¾ de la población cubana, no todos en cuba tienen la oportunidad, desgraciadamente, de gastarse 16 centavos cuc en un mensajito a LUCAS. No sé de que escuela de arte se graduó para semejante creación ¿“Artística”?, pero a juzgar por su carta no creo que tenga mucho nivel cultural, y eso que aquí es gratis, no como allá.>

En segundo lugar estoy orgulloso que en mi país se tenga el compromiso con los cubanos y cubanas, de brindarle un amplio acceso cultural, incluido el género del reggaetón, del cual sus artistas gozan de muchos privilegios (que el resto de los cubanos de a pie no gozamos), pero también tenemos la decencia y el compromiso de escoger que es arte? Porque no toda creación humana es arte.. y en particular la canción de Osmany puede que tenga el más bajo coeficiente en relación a este tema, el arte no es sinónimo de chabacanería, vulgaridad, grosería, falta de respeto, y nada de esto tampoco lo es de cubaneidad. A las mujeres cubanas se les respeta, son un pilar fundamental de nuestra sociedad, no se venden, ni se maltratan, ni se abusa de ella, ni se compran, aunque existan entre ellas quienes bailen con esto.

La cultura, en especial la música es un aglutinador de personas y también un ente socializador, y de educación popular, somos lo suficientemente capaces como para manejarlo como entendamos, gozamos de los más altos índices culturales y educativos de acceso global, y los artistas cubanos deben ser responsables de lo que dicen, de lo que crean y de lo que difunden y si no lo son, pues las instituciones cubanas si deben serlo. Y Ud. No tiene ni moral, ni prestigio, para venir a darnos clases de que es bueno o es malo, conocemos perfectamente de que clase de cloacas Uds. salen

Embelequero, prendedor de fuego, arregle su patio que bien desordenado está, para que nos venga a dar clasecitas de dignidad, de libertad de expresión, o de censura, si tú, no dices lo que tú quieres, sino lo que te dicen que digas, a otro bobito con ese cuento, tu eres un monigote más de una maquinaria que tiene este mundo como lo tienes. ¿Por qué no haces un artículo dirigido al compromiso de EUA sobre la firma del Protocolo de Kyoto o la no firma de este por el gobierno norteamericano? No es importante combatir el cambio climático? Sabes que ese país emite más del 25 % de los gases de efecto invernadero y no han firmado el protocolo? ¿Sabes en que consiste este protocolo? Será que para Ud. Es más importante que un seudo artista cubano, sin nivel cultural, que se auto titula la “voz” (será la voz de los que más bajo caen), difunda “dale chupi chupi, abre la bocuti, trágatelo tuti, sabe tuti fruti”, se lo regalamos llévatelo para allá. Aquí no queremos semejante conducta, no es que la coja con Osmany, a él lo ínsito a que se supere, y que siga trabajando para lograr cosas de mayor calidad, de mas trabajo intelectual, de verdadera creación artística.

Para terminar, ponte para tus cosas que tus bancos, tu gobierno se han quedado con todo, y no tienen idea de cómo van a salir, y no creo que tú seas del 1% privilegiado, puede que con el recorte que se te viene encima, vengas a pedir trabajo a tu tierra natal.

Esta canta autorito, puedes quedártelo enterito y junto con el temito metértelo por el culito…. Será arte esto? Me lo publicaras? O me vas a censurar???

Imagen de Pedro Pablo, el de Baracutey Cubano

Son muy pocos los reguetones que me gustan. El reguetón ¨El Chupi Chupi¨ y ¨El Pudín ¨ de Osmani García los oigo desde hace muchos meses ... y son de los menos que me gustan. No obstante, Osmani García tiene todo el derecho a cantarlos y a los que les guste de oirlos. En breves palabras: estoy totalmente de acuerdo con aquellas palabras de Voltaire ¨No estoy de acuerdo con lo que decís, pero defenderé hasta la muerte vuestro derecho a decirlo" y trato de seguirlas.En una sociedad libre y democrática existirían las estaciones radiales y los canales de televisión para que aquellos que les guste esa música disfruten de esa musica mayormente simplona, vulgar y de mal gusto para mí, que indudablemente (aunque desgraciadamente) tiene una gran aceptación en la juventud de hoy; tal es así que recientemente ¨Calle Trece¨ganó una cantidad exhorbitante de ¨Grammy Latinos¨ pese a que muchas de sus canciones son tan vulgares y sin ningún talento musical o poetico como aquella que habla de la trompa del elefante como tose: Lo que sé es que te gusta el roce/ También sé que te gusta mi elefante como toce.O este fragmento de CUMBIA DE LOS ABURRIDOS :

Los que nunca bailan que se quedan arrinconaosSin levantarse con los huevos pegados al muslo benditoLos que huelen a meados de viejitoA esos son los que yo resucitoY les devuelvo el apetitoCon un poquito de pornografíaMujer tú eres toda una geometríaTu tienes el pudín como me gustaEstirao con estríascomo de reposteríacon la falda cortaal estilo de Miamienseñando la mitad del salamíaquí te traigo juguito yambingacoño zapatea que tú no eres gringayo te sacudo como un estornudote pongo a vomitar el desayunote enseño mi lenguaje hombrunoy con él te vacuno

 

Me gusta más la sexualidad cuando ella está envuelta con poesía y buen gusto y cuando esa sexualidad está más cercana a lo insinuante o sugerente que con lo ostenciblemente explícito; para esto último ya habrá tiempo y condiciones para mostrar realmente los ardores y habilidades amatorias, las cuales van mucho más allá de una competencia contra reloj con ¨creaciones¨ y ¨novedades¨ que ya eran conocidas desde mucho antes de que se escribiera el Kamasutra y de que fueran sepultadas en las cenizas del Vesubio las ciudades romanas de Pompeya y Herculano. La sensualidad prepara y alista para mostrar un mejor desempeño de la sexualidad de cada una de las partes; saltarse ese paso puede llevar al fracaso en la profundización de una relación...La canción Quisiera ser un pez, de Juan Luis Guerra, es un ejemplo de sexualidad acompañada de buena música y buen gusto.Quisiera ser un pezpara tocar mi nariz en tu peceray hacer burbujas de amor,por donde quieraho, pasar la noche enteramojado en ti,un pez para bordar de cayenas tu cinturay hacer siluetas de amor, bajo la lunaho, saciar esta locura,mojado en tiPara tocar mi nariz en tu peceray hacer burbujas de amor,por donde quieraho, pasar la noche entera mojado en ti,un pez para bordar de cayenas tu cintura yhacer siluetas de amor, bajo la lunaho, vaciar esta locura,mojado en tiEsto me ha recordado cuando Nicolasito, nieto del poeta Nicolás Guillén quien hoy preside la Fundación Nicolás Guillén (por la que ¨le dió un tiro¨ a la Estadística en esos más terribles años 90s del pasado siglo XX en Cuba) llevó a una fiesta de alumnos de la Escuela de Matemática un cuadro con la entonces reciente poesía Digo que yo no soy un hombre puro de su abuelo. Nicolasito cuando aquello estaba en primero o segundo año y aunque no estaba becado fue a la fiesta que se hizo en un piso de la beca de 12 y Malecón. Unos versos de esa poesía son los siguientes .

creo que hay muchas cosas puras en el mundoque no son más que pura mierda.Por ejemplo, la pureza del virgo nonagenario.La pureza de los novios que se masturbanen vez de acostarse juntos en una posada.La pureza de los colegios de internado, dondeabre sus flores de semen provisionalla fauna pederasta.La pureza de los clérigos.La pureza de los académicos.La pureza de los gramáticos.La pureza de los que aseguranque hay que ser puros, puros, puros.La pureza de los que nunca tuvieron blenorragia.La pureza de la mujer que nunca lamió un glande.La pureza del que nunca succionó un clítoris.La pureza de la que nunca parió.La pureza del que no engendró nunca.La pureza del que se da golpes en el pecho, ydice santo, santo, santo,cuando es un diablo, diablo, diablo

Imagen de Anónimo

Pues yo me alegro un mundo que lo prohiban, odio el regeton a muerte, y en este caso para me "el fin justifica los medios".  Cualquier cosa que ayude a tener que soportar menos esa porqueria para mi es bienvenida. Y respecto a este articulo, me parece muy bien, pero discrepo con que el video represente una hostia... el video es una sucesion de clichés predefinidos y descerebrados sin otro objetivo que "pegarse". Buscarle interpretaciones profundas (que si los colores , que si la escenografía...) es perder el tiempo y atribuirle una importancia que no tiene.

Imagen de Luis Gómez, o Luisuki Gomezuki

Este es el mejor artículo que he leído 'regarding' el chupi-chupi.

Imagen de El Mirón Cubano de Matanzas

Claro que es el mercado; lo único que la "fisura" es tan comercial como el video, porque ellos no son tan permisivos para algunas cosas, ya que perderían el control de ese mercado, y eso no lo es lo que quieren, los que mantienen aquel bayú-ki llamado Cuba o Kubiki. O sea, la indignación viene tarde, y es porque es parte del negociu-ki.

En fin...

Imagen de María Isabel

La letra del 'chupi - chupi' es detestable para mis oidos y para mis años. Es denigrante hacia el sexo femenino. Una mezcla de mediocridad y perversión. La apología de lo vulgar, de lo chabacano, que en un todo con la música y el video casi no dejan lugar a la imaginación, fuente necesaria del amor.

Pero no deberían prohibirlo.

Menos que menos un truhán como es el ministro de Cultura, Abel Prieto, que goza de privilegios a cambio de silenciar a una buena parte de la población que gusta y pretende vivir del arte, pero que no comulga con sus ideas.

Otra muestra más de que en Cuba existe la censura. Y cómo!

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