Domingo, 16 de Junio de 2019
Última actualización: 17:32 CEST
apicultura

La abeja sin aguijón de los mayas se muda a Cuba

Una abeja Melipona beechi. (GETTY)
Una colmena de la abeja maya en Cienfuegos. (NPR)

La misteriosa reubicación en Cuba de la Melipona beecheii, una abeja rara sin aguijón cultivada por los mayas hace más de 3.000 años, podría ser la salvación de este espécimen que parece extinguirse en su hábitat natural en la Península de Yucatán, México, publicó el sitio NPR.com.

Esta abeja anida en troncos de grandes árboles ahuecados. Allí hacen sus colmenas y no forman panales como otras.

Una combinación de varios factores como los huracanes, los pesticidas y la tala ha provocado que la Melipona busque otros parajes en la Isla.

La mayor diferencia entre esta especie maya y las abejas europeas es la miel que producen, considerada mucho más sabrosa.

Steve Buchmann, un ecologista de la polinización en la Universidad de Arizona, EEUU, dice que la abeja sin aguijón solo produce alrededor de uno o dos litros de miel por colmena al año (en comparación con unos 70 litros de una abeja típica), pero ese pequeño volumen puede valer aproximadamente 30 dólares por litro o más.

Los antiguos mayas honraron a los Melipona en ceremonias religiosas. Un sacerdote presidía la recolección de miel dos veces al año.

Según señala el artículo del periodista Sadie Witkowski, hoy quedan algunos apicultores que aún observan las antiguas prácticas religiosas, pero se puede encontrar un registro más completo de la importancia religiosa de la abeja en el Códice de Madrid, uno de los tres códices restantes verificados que hicieron los antiguos mayas hace unos 1.100 años. En este se muestran los métodos de la apicultura y referencias al dios de la abeja maya, Ah Mucen Kab.

"Muchos de los apicultores [en México] son ​​hombres mayores y, a medida que mueren o eligen no transmitírselo a sus hijos o familiares, la artesanía de las abejas mayas se extingue", dice Buchmann.

Sin embargo, un viaje por mar podría resultar ser la salvación de la Melipona, que aunque no tiene aguijón, muerde para proteger su colmena.

Los científicos todavía no están seguros de cuándo y cómo llegaron las abejas a Cuba. La especialista Meghan Barrett visitó recientemente la Isla para sentar las bases de futuras investigaciones. Para ello ha establecido contactos con profesores y estudiantes de la Universidad de Cienfuegos.

El medio destaca que el interés en la Melipona ha crecido tanto en Cuba que en 2017, la Sociedad Cubana de Apicultores cambió su nombre a Sociedad Cubana de Apicultores y Meliponiculturistas.

No solo las poblaciones cultivadas de Melipona están prosperando. Un artículo reciente encontró que Cuba también tiene las poblaciones más grandes de esta especie en la naturaleza.