Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 19:54 CET
Sociedad

Cuba Libre y grande, pero solo en trago

El trago ya preparado. (EFE)
Cantineros preparando el trago. (EFE)

Decenas de cantineros de América se dieron cita en La Habana y elaboraron un Cuba Libre gigante para dar inicio a una competencia regional de bartenders y rendir homenaje a uno de los cocteles más célebres del mundo, reporta la AP.

Un vaso transparente de dos metros de altura sobre una tarima con su revolvedor negro sirvió de recipiente para 108 litros de ron Havana Club, 360 de refresco de cola cubano y 16 kilos de hielo que fueron arrojados por los jóvenes y veteranos expertos en tragos de la Isla y de países como Uruguay, República Dominicana, Perú y Nicaragua.

La ceremonia llena de vítores y aplausos tardó más de una hora. Después, la mezcla fuera ofrecida a visitantes y curiosos que se congregaron en un patio del Hotel Habana Libre, el anfitrión.

"Es una gran reivindicación de lo que somos: cubanos y libres", dijo a la AP el maître Antonio Benítez, uno de los organizadores de la actividad con la cual arrancó el XXII Campeonato Panamericano de Coctelería que durará toda la semana y en el que participan dos centenares de profesionales. "Lo seleccionamos porque es uno de nuestros diez cocteles clásicos", añadió.

Se desconoce la fecha específica de la creación del Cuba Libre, al que muchos exiliados llaman burlonamente el "Mentirita".

Historiadores y especialistas coinciden en que el surgimiento se remonta a entre 1898 y 1900, cuando las tropas estadounidenses desembarcaron en Cuba para intervenir en la lucha de los independentistas contra España.

El nombre del trago hace alusión a aquellos momentos de batallas épicas, los brindis que se realizaban y sus ingredientes iniciales —el ron refino de aquel entonces y la Coca Cola— que muestran el impacto de la mezcla de las dos culturas. Tampoco hay claridad sobre el momento en que empezaron a agregársele unas gotas de limón —o una rodaja—, pero en general hay acuerdo sobre la importancia que cobró el hielo para el calor tropical.

Algunos consideran que la intención de los soldados estadounidenses también era moderar un poco el sabor del ron cubano, más fuerte y crudo que el whisky al que estaban acostumbrados.

Actualmente la Asociación Internacional de Bartenders, organizadora de la competencia en La Habana, acepta cualquier refresco de cola —no necesariamente Coca Cola— para la preparación de este trago, al que considera un clásico.

Miembros de la delegación estadounidense de cantineros levantaron banderas de su país junto a la de Cuba al momento de agregar cola al vaso gigante, que poco a poco se fue llenando.

"La gente piensa que es fácil de preparar y eso es un error. Su secreto está en el equilibrio entre el ron, la cola, el limón y el hielo", dijo a la AP Juan Febles, líder de la Asociación de Cantineros de la República Dominicana, quien encabezó una delegación de visita para el evento.

"El Cuba Libre es un ícono de la coctelería y estamos en la casa de este trago; me siento muy honrado", añadió.