Sara Montiel visitó la fabulosa Habana en 1958. Su película El último cuplé provocó semanas de multitudes en el cine Radiocentro.
Su recital desbordó el teatro Blanquita, entonces el más grande de América.
La Asociación de Cronistas de Espectáculos la declaró la artista internacional más querida de los cubanos.
En 2002, Sarítisima regresó a la Isla. Muy distinta fue La Habana que encontró. Por eso, no pide Cubalibres.