Martes, 25 de Junio de 2019
Última actualización: 01:53 CEST
Política

La Policía de Hong Kong reprime fuertes protestas contra una ley de extradición a China

Enfrentamiento con la Policía. (AFP)

La Policía de Hong Kong disparó balas de goma y gases lacrimógenos contra los manifestantes que lanzaron botellas de plástico este miércoles en protesta contra un proyecto de ley de extradición que permitiría que la gente fuera enviada a China continental para ser juzgada, en unas concentraciones que se convirtieron en un caos violento.

Decenas de miles de manifestantes se habían reunido pacíficamente frente a la asamblea legislativa de la ciudad controlada por China antes de que los ánimos se encendieran, y algunos golpearan a la Policía con paraguas.

Las ambulancias se dirigían hacia el área de la protesta mientras el pánico se extendía entre la multitud, y muchas personas trataban de huir del ardiente gas lacrimógeno, reportó Reuters.

El jefe de Policía Stephen Lo advirtió a los manifestantes que debían "detener la violencia", y pidió a los residentes que se mantengan alejados de una "situación de disturbios", además de confirmar que la Policía estaba usando balas de plástico.

Los manifestantes, la mayoría jóvenes vestidos de negro, levantaron barricadas mientras se preparaban para una prolongada ocupación de la zona, en escenas que recordaban a las protestas a favor de la democracia que bloquearon la antigua colonia británica en 2014.

Los manifestantes protestaron en Lung Wo Road y en los alrededores de esta arteria principal, que cruza la ciudad de este a oeste, cerca de las oficinas de la jefa del Ejecutivo de Hong Kong, Carrie Lam, mientras cientos de policías antidisturbios les advirtieron que dejaran de avanzar.

El domingo ya se produjo en Hong Kong la mayor protesta desde que la excolonia británica pasó a manos de China en 1997. Ese día un millón de personas salieron a la calle.

El polémico proyecto ha provocado las críticas de los países occidentales y las protestas de los hongkoneses, que temen caer en manos de un sistema de justicia chino opaco y politizado. Sin embargo, esto no disuadió a Lam, quien reiteró el lunes que el Consejo Legislativo, dominado por fuerzas leales al régimen chino, examinaría el texto este miércoles.

Los comerciantes se han movilizado en las redes sociales bajo la etiqueta #strike1206 (#Huelga1206) para anunciar que sus tiendas cerrarían esta jornada para permitir que sus empleados se sumaran a las manifestaciones. 

En virtud del acuerdo de 1984 entre el Reino Unido y China, que presidió su traspaso en 1997, Hong Kong disfruta de una semiautonomía y de libertades que no existen en la China continental.

Sin embargo, la antigua colonia británica ha sido escenario de considerables disturbios políticos durante la última década por la preocupación que suscita la creciente interferencia de Pekín en sus asuntos internos y por la percepción de que el acuerdo de cesión y el famoso principio "Un país, dos sistemas" ya no se respetan.

Estados Unidos fue de los que expresó su preocupación, a lo que Pekín respondió airadamente: "Pedimos al lado estadounidense (...) que sea cauto y deje de interferir de cualquier forma en los asuntos internos de Hong Kong y China", dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Geng Shuang.

En 2014, el corazón financiero de Hong Kong estuvo bloqueado durante varias semanas por el Movimiento de los Paraguas, una vasta movilización para exigir la elección del jefe del Ejecutivo por sufragio universal.

Desde entonces, muchos activistas pro democracia han sido encarcelados, se les ha impedido presentarse a las elecciones o se les ha despojado de su cartera de consejeros en el Consejo Legislativo.

El gobierno de Hong Kong lanzó la propuesta por primera vez en febrero. Se trata de un proyecto de ley que contempla la extradición a todas las jurisdicciones con las que no existe un acuerdo bilateral, incluida China continental.

Las autoridades afirman que esta ley llenará un vacío legal y hará que la ciudad ya no sea un refugio seguro para algunos criminales. También aseguran que las personas sobre las que exista un riesgo de persecución política o religiosa o de sufrir torturas, no serán extraditadas a China.

Pero, ante las masivas protestas, el presidente del Consejo Legislativo de Hong Kong, Andrew Leung, decidió posponer hasta nuevo aviso la reunión de este órgano, en la que tenía previsto llevarse a cabo la segunda lectura de la polémica ley de extradición, cuya votación final se prevé para el 20 de junio.