Viernes, 23 de Agosto de 2019
Última actualización: 02:34 CEST
Venezuela

Venezuela aislada, escasos vuelos internacionales siguen operando

Aeropuerto de Maiquetía en apagón. (NTN24.COM)

La imagen del aeropuerto internacional de Maiquetía en 1999, antes de que el chavismo llegara al poder, y de ahora, 20 años después, es radicalmente distinta. Del cielo a la tierra podría decirse. Y cabe la frase ya que los cielos venezolanos están cada vez menos transitados.

Este corresponsal tomó un vuelo a Río de Janeiro el 1 de febrero de 1999, un día antes de la toma de posesión de Hugo Chávez. En aquel momento media docena  de empresas europeas volaban diariamente desde Maiquetía al viejo continente: Iberia, TAP, KLM, Air France,  Lufthansa, Alitalia. Las empresas estadounidenses, en tanto, ofrecían una docena de vuelos cada día, con diferentes horarios, para Miami (que llegó a tener ocho vuelos diarios), Nueva York, Houston y Atlanta.

México, Bogotá, Quito, Lima, San José, Buenos Aires y Sao Paulo eran destinos para los que diariamente despegaba un avión de pasajeros desde suelo venezolano.

Hoy, en este mes de mayo de 2019, Venezuela ha quedado desconectada por completo de EEUU en las rutas aéreas de pasajeros y de carga, lo cual viene a ser una suerte de guinda. La desconexión aérea de Venezuela se inició en 2014 por deudas del Estado venezolano con las aerolíneas, compromisos que nunca cumplió el régimen de Maduro, y ha tenido en este 2019 su cenit, Washington suspendió cualquier vuelo entre ambos países por razones de seguridad.

Una agencia de viajes en Caracas confirma a DIARIO DE CUBA que en la actualidad solo existen boletos directos para Madrid, París (algunos días de la semana), Bogotá, Santo Domingo, Medellín, San José (una vez por semana), Puerto Príncipe y La Habana.

Recientemente se reestableció el tránsito aéreo con las Antillas Neerlandesas que el Gobierno había suspendido el 23 de febrero de 2019 para impedir que desde allí llegara al país ayuda humanitaria. De tal forma, ahora hay nuevamente vuelos a Aruba y Curazao.

Panamá es el destino con mayor número de vuelos desde Venezuela: cuatro por día. Dos desde Maiquetía, uno desde Valencia y otro desde Maracaibo. La aerolínea Copa funciona como empresa para prácticamente cualquier destino final que tengan viajeros de Venezuela que usan a Panamá como lugar de tránsito.

"Estamos aislados del mundo. La política del régimen parece estar enfocada en aislarnos, no hay interés en propiciar la llegada de empresas o de facilitar la permanencia de las pocas que están", asegura un agente de viajes, cuya oficina en el propio aeropuerto de Maiquetía brilla por la ausencia de clientes.

El 15 de mayo, las autoridades de EEUU suspendieron todos los vuelos desde y hacia Venezuela. Según el documento del Departamento del Transporte, citando las conclusiones de un reporte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), se ha llegado a la conclusión de que "las condiciones en Venezuela amenazan la seguridad de los pasajeros, aeronaves y la tripulación que viajan hacia o desde ese país, y que el interés público requiere una suspensión inmediata de todos los vuelos comerciales de pasajeros y carga" entre los dos países.

Por la vía de los hechos se venía reduciendo de forma drástica el tráfico aéreo. El 15 de marzo el sindicato de pilotos de la estadounidense American Airlines le prohibió a los pilotos de esa empresa (con varios vuelos diarios a Venezuela) a que siguieran prestando sus servicios, debido al clima de inseguridad en la nación sudamericana.

El 1 de mayo, por su parte, las autoridades aeronáuticas de Washington prohibieron a los operadores aéreos de EEUU volar  por debajo de 26.000 pies sobre Venezuela. Las empresas venezolanas Laser, Avior y Estelar, con aviones rentados de matrícula estadounidense, debieron suspender de facto sus vuelos entre Maiquetía y Miami.

De acuerdo con una investigación del portal Prodavinci, en 2013 había disponible 352 vuelos en aerolíneas internacionales cada semana. La frecuencia cayó a 121 para el segundo semestre de 2017.

El régimen de Maduro mantiene una deuda con las aerolíneas internacionales debido a los mecanismos de control cambiario (hasta 2013 los pasajes se adquirían en bolívares y las empresas canjeaban con el Estado venezolano por dólares) y a la imposibilidad de repatriar capitales. Según cálculos de la Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (ALAV), en 2014 esa deuda estaba en el orden de 3.400 millones de dólares.

El impasse económico generó a partir de ese año el éxodo de empresas. Las primeras en retirarse fueron en aquel momento Air Canadá, Alitalia, Aeroméxico, Delta, Gol, TAM y LAN. Le siguieron Avianca, Lufthansa y Aerolíneas Argentinas, entre otras.

Una consecuencia directa la pagan quienes viven en Venezuela y deben viajar al exterior. Un pasaje de Caracas a Quito cuesta 900 dólares, haciendo escala en Panamá, y un viaje desde Venezuela hasta Chile sobrepasa los 1.100 dólares.

Entretanto, la última decisión de EEUU, que incluye a los aviones de carga, ha generado preocupación en Venezuela, ya que afecta el envío de medicinas y alimentos desde ese país teniendo como destino directo a Venezuela.

"No tenemos intención de alarmar.  Nosotros recibimos ayudas humanitarias por avión, pagadas por quienes apoyan (desde EEUU).   Las que recibimos por barco pueden tardar hasta seis semanas.  Más tiempo y costo afectan programas", alertó Feliciano Reyna, director de la ONG Acción Solidaria, que tiene una larga trayectoria proveyendo de tratamiento a venezolanos afectado por el VIH.

"Lo que me manda mi hija desde Miami ahora la saldrá más caro a ella y tardaré más tiempo en recibirlo. Ella cada mes me manda unas medicinas que debo tomar diariamente", comenta Arelis T., una enfermera jubilada.

Grupos del exilio venezolano en Miami, incluso de los sectores más antichavistas, le solicitaron a la Administración Trump que revise esta última decisión por el impacto humanitario que tiene en Venezuela.