Lunes, 22 de Abril de 2019
Última actualización: 02:00 CEST
Política

Venezuela: este es el escenario una semana después del juramento de Guaidó

(ALEN LAUZAN)
Juan Guaidó en Caracas el viernes pasado. (CARLOS GARCIA RAWLINS/REUTERS)

La proclamación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, el pasado 23 de enero, ha resultado hasta ahora un paso sumamente hábil, puesto que ha desbloqueado la inercia del último año, en que el régimen de Nicolás Maduro parecía afianzarse en el poder sin contrapeso. Lo cual ha situado a la defensiva a la cúpula venezolana en varios aspectos. 

El juramento ha relanzado la movilización en las calles contra el Gobierno. El alcance multitudinario de las marchas en sus primeros días se asemeja a las grandes manifestaciones de 2014 y 2017, dando muestras del descontento de amplias capas de la población por la grave recesión económica y el cerco autoritario que el país experimenta.

Esta vez, sin embargo, hay una novedad. La presencia de las capas populares, tradicionalmente consideradas afines al régimen, se ha hecho notable en las manifestaciones y en los enfrentamientos con los cuerpos represivos. 

Contactado por DIARIO DE CUBA, un experimentado periodista venezolano, que prefiere mantener el anonimato debido a la persecución sistemática emprendida por el oficialismo contra medios y profesionales de la información, estima que hay un "quiebre" en el apoyo de los sectores populares al régimen.

Una desafección que se explicaría por "el hambre, la hiperinflación, la escasez de todo tipo de productos, la muerte segura por cualquier enfermedad, dada la imposibilidad de encontrar medicamentos, y por la debacle del sistema de salud".

Según este, "la miseria creciente ha hecho que los más pobres salgan a la calle".

En ello coincide el también periodista Jorge Benezra, igualmente consultado por DIARIO DE CUBA, quien habla de "hartazgo". 

"Más allá de creer o no en la oposición, los sectores populares están respaldando un cambio de modelo que mejore su calidad de vida. Y luego verán si apoyan o no a la oposición como ideal político. Pero en este momento están simplemente polarizados con un fin: cambiar a Nicolás Maduro y a todo el tren ministerial." 

La clave del Ejército

Otro eje al que Guaidó ha desplazado la contienda política es hacia al sostén mismo del Gobierno, el Ejército. La oposición ha entendido que la militarización del régimen hace de las Fuerzas Armadas un elemento clave en la repartición del poder en Venezuela. Es por ello que la Asamblea Nacional (AN) ha aprobado una Ley de Amnistía para alentar a los militares a retirar el apoyo al régimen.

Sin embargo, según nuestra fuente anónima, pese a que masivamente el estamento castrense desee un cambio, dado que "la masa militar padece las mismas penurias que la población civil", es sabido que "la inteligencia cubana está metida en las Fuerzas Armadas logrando, hasta la fecha, desmontar cualquier intento de acción". 

Por tanto, considera que sería "aventurado" creer con certeza que la propuesta de amnistía logre fisurar la lealtad del Ejército al régimen, si bien no se ha de descartar un proceso en ese sentido, que iría madurando "con la eficiencia de las sanciones internacionales".

Por su parte, Jorge Benezra insiste en el hecho de que "durante dos décadas Hugo Chávez y luego Nicolás Maduro se dedicaron a ideologizar al Ejército". Esto ha tenido como consecuencia el involucramiento de las Fuerzas Armadas en la política.

Algo que se refleja en los pronunciamientos del alto mando militar ("Chávez vive") que están "en contradicción con el mandato constitucional que consagra que el Ejército no está en ningún caso al servicio de una persona o parcialidad política alguna".

Según Benezra, la cooptación del Ejército también se ha realizado mediante la entrega de grandes prebendas y cargos a la cúpula militar. Se estima, por ejemplo, que las Fuerzas Armadas venezolanas cuentan con cerca de 2.000 generales, mientras que el ejército de una gran potencia como EEUU tiene alrededor de 900.

A la vez, el Ejército ha sacado ingentes beneficios en todos estos años gracias al manejo de la importación y la distribución de comida, al control de fronteras y puertos y a un acceso privilegiado a las divisas que permite lucrar con las restricciones del mercado monetario local.

Pero los altos mandos, señala Benezra, también han sacado provecho de la colusión con organizaciones criminales implicadas en economías ilícitas: contrabando de combustible, minería ilegal, narcotráfico. 

Una salida negociada

Por consiguiente, Benezra considera que la propuesta de amnistía "es la hoja de ruta de la oposición, pero no va a ser lo que realmente defina la posición del Ejército". La Ley de Amnistía funcionaría como una herramienta para llamar a las Fuerzas Armadas a la negociación. 

"Los militares, en las coyunturas como la que vive Venezuela, nunca pierden, siempre negocian para no perder prebendas ni estatus y para asegurarse de que a la hora de una transición y cambio de Gobierno puedan mantenerse igual o mejor".

Así, lo más probable es que la inclinación de los militares se decida en un proceso de negociación más bien "largo" y que esté fuera "del alcance de los ciudadanos".

Sin embargo, la proclamación de Guaidó también ha puesto al régimen contra las cuerdas en el plano internacional, dejando en evidencia su aislamiento. 

El reconocimiento del líder de la AN como presidente por parte de EEUU, Canadá y el grupo de Lima, entre otros, así como la convocación inmediata de elecciones exigida por la UE, marca el rechazo que encuentra el Gobierno de Maduro en las democracias occidentales.

Es también un modo de advertir a las autoridades venezolanas que cualquier tentativa de encarcelamiento o de aniquilación de los líderes de la oposición les acarrearía graves consecuencias.

Jorge Benezra considera que la presión externa es crucial para incidir en una rápida transición hacia la democracia. 

La oposición atraviesa un momento de oportunidades inéditas para cambiar el modelo político, pero sin una acción certera de la comunidad internacional, tanto en el plano económico como en el diplomático, la situación corre sencillamente el riesgo de estancarse. 

Nicolás Maduro: las razones del fin

Los demócratas venezolanos tienen la legitimidad para actuar, el apoyo internacional y, ahora, gracias a las sanciones de EEUU, los recursos.

7 comentarios

Imagen de Pamela Landy

"Cuba es una maldición, cuando le pone el brazo en el hombro a alguien, este termina siempre mal". Querido Amadeus, le revienta la clavícula.

Imagen de Amadeus

Da igual los apoyos que tenga Maduro; rusos chinos o turcos, regímenes totalitarios que no le dan ningún brillo y lo que hacen es confirmar que en Venezuela hay una dictadura. Venezuela a partir de Guaidó no será la misma, la polarización es más tensa y terminará, si una de las partes no sede, en una guerra civil. Ya hay venezolanos en en la Florida pidiendo ayuda militar para alzarse y eso ya no pinta bien para Maduro. Cuba es una maldición, cuando le pone el brazo en el hombro a alguien, este termina siempre mal.

Imagen de Balsero

Dentro de un tiempo habrá que analizar que fue lo que realmente pasó para que Juan Guaidó pase en pocos días de ser un integrante más de la oposición venezolana, a estar en boca de todos los presidentes del mundo entero, sin excepción. Mi opinión es que su Jefe de Imagen y Propaganda fue Maduro, y en eso, nadie puede discutirle lo certero de sus dichos y acciones. Supongo que a estas horas en La Habana deben estar discutiendo por qué no lo dejaron a Diosdado Cabello en vez de a él, pero quien sabe si el ex militar hubiera durado más. Queda entonces como moraleja, que lo de Cuba ocurrió porque nadie se dió cuenta que poco a poco le sacaban sus derechos y cuando se quisieron acordar, estaban más pobres, totalmente adoctrinados y con caritas de "felíz cumpleaños" en los desfiles del 1° de Mayo, vivando loas a los que los habían saqueado. Pero el dinero para mantenerlos salió de Miami cada vez más. 

Imagen de Pamela Landy

Se me olvidó anotar que la caricatura con "Masha y el Oso" es genial, es excelente. La ilustración perfecta para el caso. Alen Lauzan demuestra, una vez más, que donde pone el ojo, pone la bala. Felicitaciones

Imagen de Pamela Landy

Danny68, en este caso concordamos en varios aspectos, pues como Ud. señala los "bloqueos" solo han llevado a los atrincheramientos, clarísimo en el caso Cuba. Por otro lado pienso que la balanza pudieran los militares inclinarla. Aunque no me gusta esta comparación por lo odiosa que puede resultar,  y apartando las debidas distancias, a Allende no lo tumbó Pinochet; el General solo terminó de inclinar la balanza y concluir el trabajo de la huelga de transportistas, quienes finalmente obligaron al residente de turno en La Moneda a preparar su retirada anunciando un plebiscito. Claro que el militar se le adelantó, pidiéndole incluso, que esperara al día 11 de Sept. para hacer el anuncio. Es decir, querásmoslo o no, los uniformados tienen la llave... o por lo menos la contraseña para abrir la caja de los truenos. Cierto es también que ni la OEA ni la Unión Europea las tienen todas para empujar la pared de forma unitaria. Salu-2, Pam Landy

Imagen de Ana Julia Faya

My buen análisis. La oposición tiene sobre Maduro la ventaja de que Guaidó es un líder sin desgaste, capaz de posicionarse en los resquicios que la legalidad venezolana le permite. Ese no es un régimen absolutamente totalitario. La idea de Guaidó de sacar la injerencia cubana del MININT y el MINFAR de Venezuela es crucial para lograr una ruptura en el Ejército. Por su parte Maduro es solo líder del "hartazgo", y la población de ese país, a diferencia de la cubana, tiene ya una historia con decenas de muertos de plantones en las calles, que de continuar esas acciones abren aún más las posibilidades de un derrumbe de ese gobierno.

Imagen de danny68

El analisis es bueno pero discrepo en varios puntos. El primero es que la presion internacional  , a diferencia de lo que se dice, no es crucial para conseguir un cambio de règimen. Los bloqueos y el aislamiento solo polarizan y hacen mas agudos los problemas. Ahi tenemos el ejemplo de Cuba,que capeò el aislamiento de los 60 gracias al apoyo de los rusos, y pasò la crisis de los 90. La polarizaciòn radicaliza los bandos, y queda en aquello de que estas conmigo o estas contra mi. Eso solo trae violencia. En mi opinion, mientras Maduro tenga el apoyo de los rusos, los chinos, los turcos, los iranies y los cubanos, ademas de una parte importante de la poblacion venezolana que todavia le apoya, estarà ahì mucho tiempo. Miren el ejemplo de la OEA, no han conseguido ponerse de acuerdo las posiciones del Grupo de Lima y el grupo de paises del CARICOM. Y tenemos el ejemplo del consejo de seguridad de la ONU, donde las propuestas de USA no prosperaron al estar en minoria. Rusia y China ni siquiera tuveron que usar el veto.Por eso es prematuro la euforia de los que creen que las cosas van a cambiar pronto.

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