Miércoles, 26 de Junio de 2019
Última actualización: 01:43 CEST
BRASIL

La Fiscalía de Brasil acusa de corrupción al presidente Michel Temer

Michel Temer. (EFE)

La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, presentó este miércoles una denuncia por corrupción y lavado de dinero contra el presidente Michel Temer y otras cinco personas por su supuesta participación en una trama que benefició al sector portuario a cambio de sobornos, reportó EFE.

La Fiscalía se apoyó en un informe presentado por la Policía Federal, que halló indicios de que Temer sancionó un decreto que alteró la ley de puertos y benefició a algunas empresas del sector portuario.

De acuerdo con el Ministerio Público Federal, una de las principales empresas beneficiadas por la firma del decreto fue Rodrimar, que opera en el puerto de Santos (Sao Paulo), un reducto de influencia política de Temer.

Rodrimar ha sido señalada por los investigadores como una de las principales responsables por el pago de coimas a Temer, quien habría recibido unos 32,6 millones de reales (unos 8,3 millones de dólares) de dinero ilícito.

Los pagos de sobornos eran realizados a través de empresas de amigos de Temer, entre ellas una atribuida al coronel retirado de la Policía Joao Baptista Lima Filho, quien llegó a ser detenido en marzo y también fue denunciado este miércoles por la Fiscalía, el último día antes del inicio del receso judicial.

La investigación del decreto de puertos fue abierta en septiembre de 2017 a partir de revelaciones y pruebas recogidas en acuerdos de colaboración judicial con algunos acusados que apuntaron la participación del jefe de Estado.

Desde que asumió la Presidencia, a mediados de 2016, Temer ha sido objeto de diversas sospechas de corrupción que incluso, en dos ocasiones, llegaron a materializarse en denuncias formales presentadas por la Fiscalía General ante la Corte Suprema.

Sin embargo, en ambos casos, la Cámara de Diputados se negó a despojarle de sus fueros e impidió la eventual apertura de un juicio penal en su contra.

Según la legislación, la nueva denuncia también debería ser analizada por la Cámara de los Diputados, pero el proceso es dilatado y el mandato del presidente Temer finaliza el próximo 1 de enero, cuando será sucedido por el presidente electo, Jair Bolsonaro.

Temer perderá entonces el fuero privilegiado, por lo que la denuncia, así como las anteriores investigaciones que fueron rechazadas por la Cámara de los Diputados, seguirá su curso en tribunales de instancias inferiores.

Futuro ministro de Bolsonaro condenado por una irregularidad en un plan ambiental

Por otra parte, la justicia brasileña condenó este miércoles al futuro ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, por un delito administrativo relacionado con irregularidades en un plan ambiental cuando era secretario regional.

Según precisó otro reporte de EFE, un juez de Sao Paulo determinó la suspensión de los derechos políticos de Salles durante los próximos tres años, así como el pago de una multa equivalente a diez salarios como secretario, aunque el futuro ministro todavía puede recurrir la decisión.

Salles, de 43 años, fue acusado por el Ministerio Público de tergiversar en 2016 los planes de protección ambiental de la ribera del río Tiete cuando era secretario de Medio Ambiente del Gobierno de Sao Paulo, durante la gestión del exgobernador y también excandidato presidencial socialdemócrata, Geraldo Alckmin.

De acuerdo con la Justicia, el entonces secretario "violó las normas legales" para favorecer los intereses económicos de la Federación de las Industrias de Sao Paulo (Fiesp), la patronal más influyente de Brasil y que también fue condenada.

La Fiscalía argumenta que Salles y la Fiesp modificaron mapas elaborados por la Universidad de Sao Paulo para beneficiar a empresas del sector minero afiliadas a la patronal, con sede en la capital paulista.

Salles fue el último de los ministros designados por el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, quien asumirá el cargo el próximo 1 de enero, cuando tomará el testigo de Temer.

La cartera de Medio Ambiente fue objeto de polémicas durante las últimas semanas, pues Bolsonaro había pensado que sería eliminada, pero luego volvió a atrás y decidió mantenerla.

Ese sector también ha sido objeto de críticas del presidente electo, quien llegó a barajar la idea de que Brasil abandone el Pacto de París contra el Cambio Climático al considerar que algunas de sus cláusulas pudieran atentar contra la "soberanía nacional", aunque luego aclaró que aún no ha tomado una decisión definitiva.