Lunes, 10 de Diciembre de 2018
Última actualización: 12:45 CET
SUCESOS

Salen a la luz detalles del derrumbe del puente peatonal que mató a seis personas en Miami

Inspectores caminan sobre los restos del puente peatonal en Miami. (AP)

Los diseñadores sobreestimaron la resistencia en una sección crucial de un puente peatonal que se desplomó frente a la Universidad Internacional de Florida, lo que dejó seis muertos, tres de ellos cubanos, y subestimaron la carga en la misma parte, dijeron el jueves investigadores federales citados por la agencia AP.

Las grietas observadas en la estructura antes de que se derrumbara obedecían a esos errores de diseño, afirmaron en un informe.

Sin embargo, la investigación prosigue, y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTS, sus siglas en inglés) no atribuyó a esos errores la caída del puente, ocurrida el 15 de marzo, en la actualización de dos páginas de la pesquisa.

La agencia tiene previsto concluir el año próximo su investigación sobre las causas de la catástrofe.

Los expertos de la Administración Federal de Carreteras (FHWA, sus siglas en inglés) revisaron los planos de construcción y los cálculos de diseño del puente de 53 metros (174 pies) de largo que iba a unir la Universidad Internacional de Florida con la ciudad de Sweetwater.

Según los especialistas, en el diseño se subestimó la carga estructural en el extremo norte del puente al tiempo que se sobreestimó la resistencia "de esa misma sección crucial".

Las grietas detectadas semanas antes del derrumbe "obedecían a los errores identificados", añadió el informe.

Las fotografías de las grietas difundidas antes por la NTSB mostraban que habían aumentado de tamaño en forma considerable después de que se llevara el tramo prefabricado del puente de una instalación de vaciado hasta donde sería acomodado sobre una carretera muy transitada y un canal.

"En la investigación se continúa examinando el diseño, la revisión y los procesos de construcción, así como las medidas adoptadas cuando se observaron las grietas", añadió el texto.

En el informe también se dijo que las muestras de concreto y acero tomadas del puente reunían los requisitos mínimos especificados en los planos del proyecto.

Dos días antes del desplome, un ingeniero de la firma diseñadora, FIGG Bridge Group, dejó un mensaje de voz dirigido a las autoridades del Departamento de Transporte de Florida para informarles de que se habían advertido grietas en un extremo del tramo de concreto del puente, pero que la compañía no creía que eso fuera un problema de seguridad.

Las autoridades estatales no escucharon ese correo de voz sino hasta después de la caída del puente.

Representantes de la universidad dijeron que autoridades del Departamento de Transporte habían sido incluidos en una reunión para analizar los agrietamientos horas antes del desplome.

La FIGG dijo en un comunicado que la compañía continúa trabajando con la NTSB y que no debe sacarse conclusión alguna sobre la posible causa a partir del documento actualizado.

Representantes de la universidad y de Munilla Construction Management no respondieron el jueves a solicitudes para que hicieran declaraciones.

La universidad había elogiado el puente, cuya inauguración estaba prevista para 2019, debido a su método acelerado de construcción que se supone reduciría los riesgos para los trabajadores y peatones y minimizaría la interrupción del tránsito.

Cuando ocurrió el derrumbe, la construcción estaba retrasada y su costo había rebasado el presupuesto en millones de dólares, en particular debido a un cambio crucial en el diseño y la colocación de una torre de apoyo en su extremo norte, según los documentos obtenidos por The Associated Press mediante una solicitud de expedientes públicos.

Los ingenieros de puentes que revisaron para la agencia norteamericana las fotografías del derrumbe dijeron que fue una mala recomendación modificar el lugar de la torre después de completar el diseño inicial, pero señalaron que es necesario efectuar más análisis para que pueda conocerse si esa fue la causa de la caída.

En el desplome de la estructura fallecieron tres cubanos: Rolando Fraga (60 años), Osvaldo (Ozzie) González (57 años) y su pareja Alberto Arias (53 años). La esposa de Fraga presentó una demanda por negligencia a las dos empresas a cargo de la obra.