Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 22:44 CET
CLIMA

Gordon castiga el noroeste de Florida; Luisiana, Misisipi y Alabama se preparan para su llegada como huracán

Los efectos de Gordon sobre Miami este lunes. (AP)
Cono de trayectoria de Gordon. (NOAA)

Más de 8.000.000 de personas de estados del sur de EEUU están este martes en alerta ante la inminente llegada de Gordon a la costa central del Golfo de México, donde podría impactar esta noche como huracán, lo que ha llevado a las autoridades de Misisipi y Luisiana a declarar el estado de emergencia, reportó EFE.

Gordon, que es todavía una tormenta tropical, amenaza con convertirse en huracán en aguas del Golfo de México antes de tocar tierra en el centro-norte de la costa esta noche y en la madrugada del miércoles, probablemente en el valle inferior de Misisipi, indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en inglés) en su boletín más reciente.

Los expertos del NHC, con sede en Miami, advirtieron del peligro de inundaciones de hasta 1,5 metros por marejadas ciclónicas en algunas áreas costeras de Luisiana, Misisipi y Alabama, con crecidas de hasta 61 centímetros desde la desembocadura del río Misisipi a la frontera de Luisiana con Texas.

Esta situación, en una región con zonas de escasa altitud sobre el nivel del mar, puede generar graves inundaciones, aunque los meteorólogos aseguraron que dependerá de la hora en la que se produzca la marejada ciclónica y su coincidencia con el ciclo de la marea.

A ello hay que sumar que se estima que Gordon puede producir acumulaciones totales de lluvia de entre 10 y 20 centímetros sobre el Panhandle occidental de Florida, el suroeste de Alabama, el sur y centro de Misisipi, el sureste y noreste de Luisiana y el sur de Arkansas.

La bandas externas de lluvias de Gordon castigaban todavía el noroeste de Florida, bajo alerta.

Las intensas precipitaciones y vientos fuertes de la séptima tormenta de la temporada de huracanes en el Atlántico han obligado a cancelar varios vuelos en el aeropuerto internacional de Pensacola, en el noroeste del estado, mientras que algunos condados de esa zona como Escambia, Santa Rosa y Okaloosa han suspendido las clases y los negocios han cerrado sus puertas, de acuerdo con El Nuevo Herald.

Tras haber cruzado con lluvias este lunes los Cayos y el sur de este estado, Gordon avanza hacia el noroeste y se encuentra 235 kilómetros al este-sureste de la desembocadura del río Misisipi, añadió el reporte de EFE.

El sistema arrastra vientos máximos sostenidos de 100 km/h, pero el NHC vaticina que alcanzará la intensidad de huracán de categoría 1 (119 kilómetros por hora) antes de tocar tierra esta noche en el centro-norte de la costa del Golfo.

Numerosos colegios situados en las zonas más expuestas de Alabama, Luisiana, Misisipi y el Panhandle de Florida decidieron suspender este martes las clases.

Los gobernadores de Misisipi y Luisiana, Phil Bryante y John Bel Edwards, respectivamente, han declarado el estado de emergencia, y en el segundo estado se ha movilizado a la Guardia Nacional.

Por su parte, la alcaldesa de Nueva Orleans, LaToya Cantrell, ha emitido una orden de evacuación voluntaria en las áreas expuestas a la subida del nivel del mar.

En anticipación a la llegada de Gordon, la Autoridad para la Protección contra Inundaciones del Este (FPA) ha cerrado 38 compuertas, 13 válvulas y puertas de hormigón del lago Borgne, cerca de Nueva Orleans.

En Misisipi, las autoridades ordenaron evacuar las embarcaciones y barcos atracados en los puertos de Biloxi y Gulfport, ante la formación de posibles marejadas peligrosas en la zona.

Se calcula que cerca de 1.700.000 personas se encuentran bajo aviso de huracán y otras 6.500.000 afectadas por una vigilancia de tormenta en los estados bajo alerta.

Además, líneas aéreas como Delta, Southwest y Frontier advirtieron ya de posibles retrasos y cancelaciones de vuelos en los aeropuertos cercanos a la costa del Golfo a causa de la tormenta.

La previsión de los meteorólogos es que Gordon se mueva rápidamente hacia el interior del país, donde se espera una acelerada degradación.