Jueves, 13 de Diciembre de 2018
Última actualización: 00:12 CET
Política

Maduro no va a la Cumbre de Lima pero motiva manifestaciones

Simpatizantes y detractores de Nicolás Maduro discuten en Lima. (AFP)

Un millar de manifestantes expresaron este jueves en Lima su apoyo al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, mientras venezolanos residentes en el país hicieron una bulliciosa protesta contra él, en la víspera de la Cumbre de las Américas, reporta la AFP.

Bajo vigilancia policial, los prochavistas se congregaron en la tarde en el Campo de Marte, una explanada donde se realizaban antiguamente las paradas militares de Perú. La bulliciosa manifestación, en la que también se gritaban consignas en favor del Gobierno de Cuba, incluía música y danzas folclóricas peruanas.

"La marcha tiene dos objetivos: primero, el mensaje de unidad en defensa de Venezuela, que es un ejemplo de lucha contra el imperialismo, y segundo, celebrar la muerte del Grupo de Lima, cuya única misión era sacar al comandante Maduro", dijo a la AFP José Carlos Llerena, uno de los organizadores.

El Grupo de Lima, que integran 14 países latinoamericanos y Canadá, fue creado el año pasado para promover una solución a la crisis política en Venezuela. El bloque apoyó la decisión de Perú de excluir a Maduro de la Cumbre de las Américas por falta de garantías para la oposición en las próximas elecciones presidenciales.

A un kilómetro de distancia de la manifestación prochavista, unos 3.000 venezolanos residentes en Perú se congregaron en la Plaza San Martín en una bulliciosa protesta contra Maduro, encabezada por el opositor venezolano Antonio Ledezma.

"Abajo Maduro" y "Maduro dictador", decían unas pancartas.

"Queremos hacer un llamado a los presidentes en la Cumbre para que no nos abandonen, que nos ayuden para devolver la democracia a mi país", dijo a la AFP Alicia Ramones, de 31 años.

A la manifestación antichavista se sumó una delegación de unas 80 personas del Partido Popular Cristiano de Perú y el legislador peruano Jorge del Castillo, del APRA (partido socialdemócrata).

Más de 100.000 venezolanos se han establecido en Perú escapando de la crisis económica y la inseguridad en su país.

También este jueves, en Buenos Aires, el secretario general de Amnistía Internacional (AI), Salil Shetty, alertó que la "crisis humanitaria y de derechos humanos" que se vive en Venezuela "acecha" Suramérica, y opinó que la solución para ello debe ser "política" y "regional", informa EFE.

Tras mantener una reunión con el presidente argentino, Mauricio Macri, y otros miembros del Gobierno argentino, Shetty instó a que se involucren en la resolución de la crisis venezolana países como Colombia, Brasil y Argentina, que pueden tener un "papel importante para persuadir" al presidente de la nación caribeña, Nicolás Maduro.

Para el ejecutivo indio, los dirigentes "tienen que trabajar para lograr una solución política", que además debe ser "regional", y consideró que en ella no deben intervenir países como Estados Unidos.

Shetty, que ensalzó la "generosidad" mostrada por Argentina hacia refugiados y migrantes venezolanos, consideró que "el costo de la crisis ha sido pagado por las personas más pobres" del país, al que calificó de "cerrado", al igual que su economía, más allá del apoyo de algunos Gobiernos como el chino, el ruso y el cubano.

El secretario general de AI cree que uno de los mayores desafíos de Venezuela radica en que la oposición política "no está unida" y que "no se hablan unos con otros".

La directora de la organización para las Américas, Erika Guevara Rosas, también agradeció la protección ofrecida por Argentina a los venezolanos que han huido de su país, pero aseguró que "no ocurre lo mismo" en la mayoría de países, donde son "marginados y discriminados" y se encuentran en una situación económica de precariedad.

Otra de las consecuencias que señaló de la salida de venezolanos del país es el "colapso" de centros médicos en Colombia, y recordó que, según cifras del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, el número de venezolanos expatriados podría alcanzar los cuatro millones al concluir este año.

Guevara lamentó que Latinoamérica sigue siendo la región "más violenta y desigual" del mundo, y donde tienen lugar la mayoría de crímenes contra defensores de derechos humanos, especialmente los vinculados al acceso a la tierra y los recursos naturales, que generalmente se encuentran en comunidades indígenas y rurales.

Guevara habló también de Cuba, el único país del continente al que Amnistía no tiene acceso y que "violenta de manera masiva las libertades". Expresó que la próxima retirada de Raúl Castro de la Presidencia es una "oportunidad" para resolver los "asuntos pendientes" en materia de derechos humanos.

No obstante, desconfió del hecho de que el general seguirá al frente del Partido Comunista, por lo que "seguirá monitorizando" la situación del país".