Viernes, 20 de Abril de 2018
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EL SALVADOR

EEUU revoca la protección temporal a unos 200.000 migrantes salvadoreños

Una organización de defensa de los inmigrantes realiza una manifestación en el Parque Lafayette frente a la Casa Blanca en Washington, el lunes 8 de enero de 2018, en reacción al anuncio sobre el TPS. (AP)

Estados Unidos puso este lunes punto final al Estatuto de Protección Temporaria (TPS, en inglés) para unos 200.000 salvadoreños, que tienen hora 18 meses para hallar otra forma de regularizar su situación o irse del país, reporta la AFP.

Una deportación masiva de los 195.000 salvadoreños que residen en Estados Unidos tras el fin estatus migratorio conocido como TPS podría suponer una crisis humanitaria para el país centroamericano, estimó el lunes una autoridad migratoria citada por la agencia AP.

El presidente Donald Trump anunció este lunes que no renovará la protección legal otorgada tras los daños causados por un huracán en 1999 y un terremoto en 2001 en Centroamérica y que fue renovada en varias oportunidades.

El Gobierno estadounidense esgrimió que El Salvador ha recibido cuantiosa ayuda internacional y que gran parte de la infraestructura del país ha sido reconstruida, por lo que no se justifica mantener el TPS.

"Estoy aquí para anunciar la decisión de la secretaria de Seguridad Nacional (Kirstjen Nielsen) de terminar con el programa de TPS para los salvadoreños. Estamos hablando de alrededor del 12% de los salvadoreños que viven en Estados Unidos", dijo en conferencia de prensa la embajadora estadounidense Jean Manes.

La diplomática señaló la gravedad del problema y dijo que detrás de cada una de estas personas con TPS hay una familia en Estados Unidos y sus familiares en El Salvador. Se estima que este grupo tiene un aproximado de 192.000 hijos en ese país.

Tras el anuncio del lunes, se precisó que los salvadoreños tendrían 18 meses de prórroga, tiempo durante el cual deberían buscar soluciones para que puedan continuar viviendo y trabajando en Estados Unidos.

A pesar de la complejidad de la situación, el canciller salvadoreño Hugo Martínez expresó satisfacción por esta prórroga. "Quiero compartir que hemos logrado 18 meses más para el TPS de nuestros compatriotas".

El Gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén mostró una postura similar.

Por su parte, Cesar Ríos, del Instituto Salvadoreño del Migrante, dijo en conferencia de prensa que El Salvador no está preparado para recibir a miles de salvadoreños. "Una deportación masiva estaría dando un duro golpe a la economía del país, un grave golpe al grupo familiar. Esto provocaría una crisis humanitaria", agregó.

Ríos pidió buscar una solución permanente antes de que expire la vigencia del trato preferencial el 9 de septiembre de 2019.

Mientras tanto, la preocupación se entiende entre los salvadoreños. Teresa Salmerón manifestó su preocupación por la situación de sus familiares amparados por el TPS. "Sigo preocupada, entiendo que no los van a sacar de ahorita, pero si no arreglan papeles van a tener que salir. ¿Qué van hacer ellos aquí? Aquí no hay trabajo y yo vivo del dinero que me dan".

Según estudios recientes de la Dirección General de Estadísticas y Censos del Ministerio de Economía, en 2016 la población desempleada en El Salvador era de 204.636 personas, el equivalente a una tasa del 7%.

El 97% de los salvadoreños con TPS tienen 25 años o más, una tercera parte trabaja en el área de servicios y un 22% en la construcción. A su vez, el 69% reside en Estados Unidos en viviendas de su propiedad.

Por otra parte, las remesas familiares son fundamentales para la economía del pequeño país centroamericano. Durante 2016, los salvadoreños que viven en Estados Unidos enviaron 4.576 millones de dólares a El Salvador, un 7,6% más que en 2015. Las remesas recibidas en 2016 equivalieron al 17,1% del Producto Interno Bruto.

El Gobierno salvadoreño ha puesto en marcha un plan para ayudar a sus compatriotas en Estados Unidos, donde ha contratado abogados y ha formalizado alianzas con organizaciones que defienden los derechos de los migrantes para que asesoren a los salvadoreños a que gestionen la ciudadanía estadounidense.

También se trabaja en un programa de asistencia para quienes no cumplan los requisitos que les permitirían aspirar a un estatus migratorio estable y deban retornar a El Salvador.

Después de la destrucción causada por el huracán Mitch en 1999 y los terremotos de enero y febrero de 2001 en El Salvador más de 260.000 salvadoreños fueron beneficiados con el TPS. Con el tiempo algunos mejoraron su estatus migratorio y otros perdieron el beneficio. En la actualidad sólo 190.000 lo conservan.

Esto abre un escenario de enorme incertidumbre para decenas de miles familias de salvadoreños que eran beneficiarias del TPS y tuvieron hijos en Estados Unidos, de forma que estos últimos son ciudadanos estadounidenses, precisa la AFP.

Cristian Chávez, un salvadoreño con beneficio del TPS dijo este lunes en un contacto con periodistas que durante 17 años pagó sus impuestos y construyó "sueños para el futuro de mi familia (...) y esos sueños terminaron hoy".

"No lo entiendo. El presidente Trump dijo que era contra los inmigrantes ilegales. Pero nosotros no somos ilegales, estamos aquí legalmente", alegó.

Chávez está casado con una salvadoreña que posee residencia legal en Estados Unidos y ambos tienen un hijo que ya es ciudadano estadounidense. "Espero que no llegue el día en que deba decirles que me tengo que ir", comentó.

Ahora, la situación queda en manos del Congreso estadounidense (controlado por el partido Republicano de Trump), que en ese plazo de 18 meses podría definir una fórmula para que personas resuelvan la situación.

La decisión de no renovar los beneficios del programa TPS representa un guiño a los sectores del Gobierno que exigen "mano dura" contra la inmigración ilegal.

El TPS, desde su concepción, tuvo un carácter de protección a personas en situación de emergencia humanitaria, pero sectores del gobierno afirman que es apenas una fisura en la legislación que permite la inmigración en masa.

Ya el 7 de noviembre pasado Washington decidió no renovar el TPS para unos 5.300 ciudadanos nicaragüenses, protegidos en Estados Unidos desde que el huracán Mitch arrasó su país en octubre de 1998.

Poco después, el 20 de noviembre Washington hizo lo mismo con la protección para unos 59.00 haitianos, en su mayoría sobrevivientes del terremoto de 2010.

Comentarios [ 5 ]

Imagen de Balsero

En el caso cubano, el malo de la película fue Obama. A la distancia, no se entiende por qué la gente vivió su estadía cubana como algo positivo, si fue y cuadró con RC la eliminación del "pies secos - pies mojados". Tal vez, sabiendo el control que ejerce el gobierno sobre la gente, los puso en estado de gracia para creer que lo peor, era mejor. Recuerdo que esos días la prensa - tanto la cubana como la extranjera - estaban más que encantadas con el ex presidente y su esposa. La consecuencia es que ahora Tony Castro quiere ir a jugar un torneo de golf a Hawaii y ya le dieron la visa. El cubano-de-a-pie tiene que mendigarle primero a Colombia para luego viajar a EEUU.

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Ciberanélido feliz: ¿por qué no te llevas a Trump para tu casa de una buena vez y lo dejas por allá?

Imagen de Anónimo

Muchos se burlaron de los cubanos cuando Obama elimino "pies secos, pies mojados". Los veiamos en las redes sociales hablando horrores sin importarles el sufrimiento de las familias cubanas separadas. Ninguna de las organizaciones que se dicen "defensoras de los derechos de los emigrantes" movieron un dedo ni alzaron la voz por los cubanos aquel 12 de enero de 2017. Un año despues el karma les golpea con un portazo.  

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Trump, mi casa es tu casa. Ciberanélido feliz

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Ahi tienen otro regalito del hijo de emigrante Presidente. Pero bueno no importa mientras que el pelusin apriete a Cuba que se  jo..d.a. America Latina.