Domingo, 22 de Abril de 2018
Última actualización: 00:14 CEST
NATURALEZA

Una teoría científica prevé que en 2018 habrá un aumento significativo de terremotos

Terremoto en México en 2017. (AFP/ GETTY IMAGES)

Un estudio publicado este año en Geophysical Research Letters, de los académicos de EEUU, Roger Bilham y Rebecca Bendick, predice que, debido a la desaceleración de la rotación de la Tierra, el mundo sufrirá un aumento significativo de grandes terremotos en 2018.

La rotación de la Tierra disminuye algunos milisegundos por día, de vez en cuando, y esto va a tener un enorme efecto en las vidas de millones de personas alrededor del globo, explica The Objective.

El Servicio Geológico de EEUU ha informado que en la última década ha habido 7.574 terremotos a escala global. La teoría de Bendick y Bilham prevé que esta cifra pegará un importante repunte el próximo 2018.

Ambos académicos llegaron a esta conclusión después de estudiar todos los terremotos desde 1900 que registraron una magnitud (según la escala del momento en que sucedieron) de 7,0 o mayor y descubrieron que  proximadamente cada 32 años hay un repunte en estos grandes sismos.

Asimismo, el estudio reveló que "el único factor que se correlaciona fuertemente en esta repetición de grandes terremotos es una ligera desaceleración de la rotación de la Tierra en un período de cinco años antes del repunte, algo que ha ocurrido en el último lustro", aclara The Objective.

"En el ecuador —prosigue The Objective—, la Tierra gira 460 metros por segundo. Dada esta alta velocidad, no es absurdo pensar que un ligero desajuste en la velocidad entre la corteza sólida y el manto y el núcleo líquido podría traducirse en una fuerza que, de alguna manera, empujaría los temblores a la sincronía".

A pesar de que predecir un terremoto es muy difícil, Peter Molnar, un reconocido geólogo estadounidense dijo a la revista Science que el estudio de Bendick y Bilham "merece una investigación" porque "la correlación que encontraron es notable".

La predicción de los terremotos siempre ha terminado convertida en fracaso como han señalado muchos científicos.

Esta aparente imprevisibilidad de los sismos, hace que la prevención sea vital.

En septiembre pasado la fuerte sacudida del terremoto de 7,1 en la escala de Richter con epicentro en Morelos, a 120 kilómetros de la Ciudad de México, dejó centenares de muertos y miles de heridos.