Lunes, 23 de Julio de 2018
Última actualización: 00:16 CEST
HONDURAS

'Sin un recuento total de votos, los resultados electorales serán dudosos', afirma un magistrado hondureño

Recuento de votos en Honduras. (REUTERS)

"Sin un recuento total de votos, los resultados de las elecciones de Honduras serán seguramente dudosos", afirmó Marco Ramiro Lobo, el magistrado crítico con el Tribunal Electoral del que él forma parte, según declaraciones dadas a BBC Mundo.

Lobo, magistrado del Tribunal Electoral de Honduras, dijo que se deben volver a contar todas las actas de las elecciones presidenciales y que podría no tenerse una declaratoria oficial de quién fue el ganador de los comicios hasta el próximo 26 de diciembre.

La decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras de contar uno a uno los votos de 4.753 urnas cuyas actas no fueron transmitidas el día de las elecciones del pasado 26 de noviembre no es suficiente para la Alianza de la Oposición, que lleva días exigiendo un nuevo recuento absoluto, ni tampoco es suficiente para cuatro magistrados del TSE, entre ellos Lobo.

Sobre esta revisión de votos iniciada esta semana y prevista hasta el próximo lunes 11, Lobo opinó que "debería acompañarse también de la revisión a los cuadernos de votación donde está registrado el número de personas que votaron en cada mesa, y compararlo con el número de papeletas que hay en cada una. Pero creo que es un avance importante".

"Yo considero que se deben volver a contar todas las actas. Debemos revisar cada una de ellas y generar un resultado que sea el reflejo de únicamente lo que contienen las maletas electorales. Si para aportar transparencia debemos contar las 18.103, debemos hacerlo para ofrecer un resultado que sea aceptado por todos los participantes en el proceso", abundó.

Sobre el escenario en el que no sea posible un recuento total de votos, opinó: "Sin un recuento total de votos, los resultados de las elecciones de Honduras serán seguramente dudosos. Van a ser aceptados por quienes resulten beneficiados, pero indudablemente los otros no lo van aceptar. Y eso va a significar más hondureños en las calles, más protestas y, seguramente, más represión por parte de la Policía".

Lobo reconoció que el TSE "ha cometido algunos errores que han contribuido a parte de lo que se está generando. El día de las elecciones, el tribunal prolongó la primera divulgación de resultados hasta diez horas después de haber concluido la votación, y eso generó en la población la expectativa de que algo estaba ocurriendo y que algo malo se estaba preparando desde el tribunal".

Asimismo, la orden de parar el escrutinio el lunes y la caída del sistema que se prolongó por cinco horas, así como un tribunal "partidizado" cuyos integrantes representan a algunos de los diez partidos que están inmersos en las elecciones.

Aunque el recuento de votos se estima termine la próxima semana, no habrá una declaración final hasta casi finales de año.

"Después habría diez días para interponer recursos de nulidad contra todo el proceso, y en ese período evacuaríamos cada una de las nulidades para que el 26 de diciembre, un mes después de las elecciones como marca la ley, el proceso electoral pueda estar finalizado en su totalidad", concluyó Lobo.

Los hondureños continúan en las calles

Las fuerzas opositoras de Honduras pidieron formalmente anular las elecciones del 26 de noviembre al alegar que fueron "fraudulentas", en un nuevo capítulo de la crisis política que ha sumido el país en el caos, según un reporte de la AFP.

El partido izquierdista Alianza de Oposición Contra la Dictadura, del candidato Salvador Nasralla, afirmó la noche del viernes ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que hubo "alteración por dolo de las actas del escrutinio".

"Ellos (los magistrados del TSE) saben que este proceso es totalmente fallido, es un proceso donde hay un robo por todos lados", aseguró Nasralla tras presentar el recurso.

El primer informe del TSE dio una ventaja de cinco puntos a Nasralla con el 57% de los votos, pero el sistema de cómputo sufrió posteriormente alteraciones intermitentes que dieron vuelta al resultado, poniendo al presidente Juan Orlando Hernández, que opta a la reelección, a la cabeza con 1,6% de diferencia.

La postergación del anuncio de los resultados finales avivó las denuncias de fraude.

La oposición y la formación de Hernández, el Partido Nacional (PN), han sacado a las calles a sus partidarios para reivindicar el triunfo, agravando la crisis política y hundiendo el país en la confusión.

Los enfrentamientos entre opositores y policías se han sucedido, al igual que los saqueos y los bloqueos de las principales carreteras.

Para acallar las protestas, el TSE empezó a recontar el jueves los votos que ingresaron al sistema durante las interrupciones. Se espera que el proceso dure cuatro días.El Partido Liberal (PL, derecho), la tercera fuerza con 14% de los votos, presentó de su lado un recurso de nulidad por "violación de la Constitución y la ley electoral".

El abogado de la formación, Octavio Pineda, dijo a la prensa que Hernández es un "candidato ilegal" porque la Sala de lo Constitucional le permitió la reelección, prohibida en la Carta Magna.

Nasralla dijo este viernes que si el TSE proclama ganador de las elecciones a Hernández el país se volverá "ingobernable", y criticó a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la encargada de negocios de la Embajada de EEUU en Tegucigalpa, Heide Fulton, por vigilar el recuento especial.

Además, ha planteado la revisión de todas las actas de las votaciones con un "tribunal internacional" que debe crear la OEA e incluso la repetición de las elecciones.

En Honduras no hay segunda vuelta electoral y gana el aspirante que tenga más votos. 

"Para ser creíble, el Gobierno de (Donald) Trump debe entender que no hay tal cosa como un dictador bueno. Aliarse con autócratas de derecha es moralmente incorrecto, socava las acertadas críticas a los dictadores de izquierda y, tarde o temprano, repercute en contra de Estados Unidos", opinó Andrés Oppenhiemer en El Nuevo Herald