Miércoles, 13 de Diciembre de 2017
18:59 CET.
Venezuela

¿Un Lenín Moreno en Venezuela?

Durante las últimas semanas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se ha esmerado en dar la impresión de que su Gobierno se afianza en el poder. Con gran fanfarria, declaró que "el chavismo arrasó" en las elecciones regionales del 15 de octubre (pasando por alto las inmensas irregularidades que afectaron la legitimidad de las mismas). Días más tarde, tuvo el tupé de anunciar: "Decreto un refinanciamiento y una restructuración de la deuda externa y todos los pagos de Venezuela" (como si un refinanciamiento de la deuda externa dependiera exclusivamente de una decisión unilateral del país deudor y no de un acuerdo entre dicho país y sus acreedores internacionales).

En una declaración previa, Maduro ya había afirmado: "a veces provoca convertirse en dictador" (¿por qué no a fin de cuentas?, pues desde El Estado y la Revolución de su amo ideológico Vladimir Lenin, el socialismo siempre ha mostrado una fascinación visceral por los métodos dictatoriales e incluso totalitarios). Dando rienda suelta a esos ímpetus tiránicos, Maduro hace promulgar inconstitucionalmente una "ley contra el odio" cuyo propósito no es otro que criminalizar el uso de la libertad de expresión y asociación. Al mismo tiempo, despoja arbitrariamente de su inmunidad parlamentaria y le pone impedimento de salida del país al primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara.

Esos abusos de poder no consiguen, sin embargo, esconder la profunda, y creciente, fragilidad del régimen castrochavista liderado por Maduro. Una fragilidad que tiene su origen en el desastre económico al que dicho régimen ha llevado al país con las mayores reservas de petróleo del mundo.

Con una economía que anda por el suelo —como ocurre cada vez que el socialismo se implanta en un país—, Venezuela es hoy más dependiente que nunca de sus importaciones de artículos de consumo de primera necesidad y de insumos industriales. Sin embargo, la exportación de petróleo (que provee más del 90% de los ingresos de divisas) se encuentra en sus niveles más bajos en casi 30 años, fruto de la politización a ultranza de la gestión de la compañía estatal de petróleo (Pdvsa) y de la corrupción a que dicha politización ha dado lugar.

Los ingresos en divisas no alcanzan para atender las necesidades de importación y al mismo tiempo cubrir el servicio de la deuda externa de Venezuela (es decir, el pago de los intereses y del capital adeudado llegado a su vencimiento).

La renegociación de la deuda externa se ha convertido en una cuestión de vida o muerte para el régimen venezolano. En efecto, Maduro puede difícilmente permitirse el lujo de una cesación de pagos (default), pues en tal caso, los acreedores internacionales podrían embargar los activos que poseen en el exterior tanto el Estado venezolano como Pdvsa. De ahí la necesidad, para el régimen bolivariano, de llegar a un acuerdo con dichos acreedores.

El costo económico de la represión

Ahora bien, la Constitución de Venezuela estipula que ese tipo de negociación requiere la participación y el aval de la Asamblea Nacional. Sin embargo, Maduro se obstina en pasarle por alto al poder legislativo electo por el pueblo debido a que en dicha Asamblea la oposición es mayoritariayexige, para dar su visto bueno, reformas estructurales que saquen a la economía venezolana de la parálisis a la que el socialismo del siglo XXI la ha llevado.

Los mercados internacionales han venido reclamando tasas de interés astronómicas a cambio de comprar bonos del Estado venezolano o de Pdvsa, por temor a que un Gobierno futuro rechace pagar una deuda que no obtuvo —como lo requiere la Constitución— el aval de la Asamblea Nacional. Dicho de otro modo, el hecho de que el régimen castrochavista haya optado por vapulear las prerrogativas de la Asamblea Nacional en esa materia acarrea un elevado costo financiero para el Estado venezolano y para Pdvsa.

Las violaciones de derechos humanos perpetradas por el régimen castrochavista no han hecho sino agravar la situación financiera del país. Las sanciones económicas llueven por doquier. De Estados Unidos, en primer lugar; del Canadá también; de la Unión Europea, además. Y el espectro de un endurecimiento de esas sanciones en reacción a la represión creciente —como lo reclamara recientemente el presidente argentino Mauricio Macri y como lo dejara entrever la Unión Europea al anunciar que sus sanciones podrían ser "graduales"– complica aún más las deterioradas perspectivas financieras que enfrenta dicho régimen.

El precio de los aliados

El castrochavismo ha quedado a merced de lo que sus aliados Rusia y China tengan a bien prestarle. Pero esa ayuda se hará, como de costumbre, a cambio de que Venezuela les ceda activos petroleros o se comprometa a pagar los nuevos préstamos con futuros suministros de petróleo. Ello habrá de disminuir aún más la capacidad de Venezuela a vender su ya escuálida producción de petróleo en los mercados internacionales a cambio de divisas contantes y sonantes, pues una parte creciente de dicha producción estaría destinada a pagar los préstamos otorgados por esos dos países. El régimen castrochavista dispondrá en consecuencia de un monto menor de divisas para importar artículos de primera necesidad e insumos industriales indispensables para la economía venezolana.

Lo más peligroso para el régimen venezolano reside en el hecho que el cerco diplomático y financiero en que su obstinación represiva lo ha sumido no dejará de producir grietas en la cúpula del poder.

Miembros eminentes del chavismo comenzarán en efecto a preguntarse: "¿Vale la pena hundirse por Maduro y vernos afectados por sanciones individuales que nos impedirían hacer uso y disfrutar de nuestras fortunas personales en el exterior?"

Una nueva ecuación política

Existe un factor adicional que podría contribuir al resquebrajamiento de la cohesión gubernamental. Tal factor no es otro que el actual debilitamiento de la oposición venezolana, un debilitamiento fruto de la feroz represión, de las tácticas divisorias empleadas por el régimen y del desánimo y la frustración que embarga a algunos sectores de la oposición.

Si hasta el momento el grueso del chavismo ha permanecido unido en torno a Nicolás Maduro, se ha debido en gran parte al temor de sus miembros a una victoria electoral de la oposición. Pues en ese caso, los personajes del chavismo no saben quiénes, entre ellos, serían objeto de acciones legales por corrupción o por crímenes contra la humanidad. Para muchos de ellos es preferible defender un régimen inepto, desprestigiado y fallido como es el de Maduro, antes que correr el riesgo de vivir detrás de las rejas de una prisión o ser perseguidos como parias por la justicia internacional.

Pero ahora, con una oposición fragilizada al menos temporalmente, el defender a Maduro a toda costa, a fin de evitar la toma del poder de la misma, deja de ser una prioridad.

La ecuación política actual abre las compuertas a la formación de un frente amplio compuesto por opositores, por miembros del llamado "chavismo crítico" y, no menos importante, por militares de diversos rangos, conscientes de que el régimen que han estado respaldando ya no es económica ni políticamente sostenible.

Para el castrochavismo, la hora del "sálvese quien pueda" parece haber llegado. Esto explica por qué Maduro se ha apresurado a adelantar las elecciones presidenciales y así tratar de afianzarse en el poder antes de que siga creciendo la división dentro de su propio campo.

El ejemplo del Ecuador podría convertirse en fuente de inspiración para los sectores más lúcidos y menos comprometidos dentro del chavismo. En efecto, el presidente Lenín Moreno, perteneciente al mismo partido que el autoritario y polémico Rafael Correa, ha venido distanciándose de su predecesor, mostrándose más abierto a escuchar, coexistir y tratar con la prensa independiente, los sectores empresariales y los dirigentes de la oposición, lo que le ha permitido granjearse el apoyo político, o al menos la simpatía y la cooperación, de un amplio espectro de la clase política, intelectual y empresarial de aquel país.

Por todo ello, no se puede descartar la posibilidad de que, dentro del chavismo y de los cuerpos castrenses, haya quienes ya estén vislumbrando la utilidad de engendrar en Venezuela —a la manera de Lenín Moreno en Ecuador— un liderazgo menos conflictivo, menos quemado políticamente y más aceptable en el plano internacional. Un liderazgo, sobre todo, consciente de que su supervivencia política dependerá de su capacidad de rescatar y desarrollar la economía de Venezuela (las "fuerzas productivas" según la jerga marxista) y no del uso de las "fuerzas represivas" moldeadas y dirigidas por los agentes del castrismo que operan en Venezuela.

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Comentarios [ 8 ]

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El mal de venezuela debe ser cortado de raíz. NO con un lenin Moreno venezolano, sino con una nueva opisición coherente y firme ante la narcodictadura. Cualquier otra opicón sería más de lo mismo y alargaría la agonía del pueblo venezolano.

Imagen de Anónimo

Maduro mas que inepto y bruto es un semianalfabeto , el cual cree todavia ,que el estatismo marxista es una solucion para los problemas de un pais . SE HA PROBADO HASTA LA MEDULA QUE LA LLAMADA "PLANIFICACION ESTATAL DE LA ECONOMIA "..., ES UN TOTAL FRACASO .PERSISTIR EN ESTO ES UNA TOTAL ESTUPIDEZ.Maduro ha hecho fraude electoral, maduro es un corrupto , maduro es un asesino de jovenes ,que solo piden respeto a los Derechos Humanos . Maduro es ya un dictador cruel y sanguinario , COMO LO HA SIDO CUALQUIER OTRO DICTADOR DE DERECHA.Maduro es un vendido y un titere de la dictadura castrocomunista , miles de agentes se encuentran en Venezuela ,para apoyar la dictadura madurista.PODRA VENEZUELA BAJO MADURO SALIR DE LA ACTUAL CRISIS ,QUE HA ARRUINADO TOTALMENTE AL PAIS????....,JAMAS Y NUNCA , quizas , maduro no caiga ahora ,en estos dias ,pero el fin de este dictadorzuelo es seguro . No hay imperialismo sovietico , que lo pudiera salvar , y una dictadura totalitaria marxista leninista ,como la que el imbecil ,estupido ,semianalfabeto quiere imponer , es una involucion historica , la cual no es viable , a estas alturas de la historia. YA HASTA RANGEL , QUIEN FUERA EL VICE PRESIDENTE DE CHAVEZ , HA DICHO ,BASTA MADURO BURRON ,ESTO ES UN FRACASO TOTAL . LA CRISIS QUE SE AVEC INA EN POCOS DIAS EN VENEZUELA ,FORZARA AL MUNDO ENTERO A PONERLE FIN AL TRAGICO EXPERIMENTO COMUNISTA DE MADURO Y DEMAS TRASNOCHADOS MARXISTAS .RENE LIBERTARIO.

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@Anónimo de las 21:19. El saqueo de recursos más grande de estos tiempos es el que ha realizado el castrochavismo en Venezuela, que ha hundido la producción petrolera mientras sus jerarcas acumulan fortunas depositadas en cuentas bancarias del exterior o investidas en suntuosas propiedades en el "imperio". La deuda más inmoral hoy en día es la que ha contraído el castochavismo en Venezuela, único país productor de petróleo que se encuentra al borde del default. Quienes usurpan el fruto del sudor de la frente de los venezolanos son los miembros de la boliburguesía, quienes se dan la gran vida mientras venezolanos tienen que hurgar en las basuras tratando de encontrar qué comer o salir de su país en centenas de millares para poder sobrevivir.

Imagen de Anónimo

Más claro quieren un fingido presidente sin principios y payaso envidioso que sea útil para dar rienda suelta al saqueo de los recursos que tienen los países con las mafias transnacionales y el FMI, para someter a la pobreza con deudas inmorales porque son estas mafias los que han originado el caos y bloqueo económico.Sinvergüenzas vendepatrias no saben lo que es trabajar con el sudor de la frente para llevar un plato de comida para los suyos y el capital se llevan para otros países y disfrutan de forma malsana y ostentosa.

Imagen de Anónimo

Como siempre nosotros los cubanos haciendo uso de la auto complacencia manual!!!!!.

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 El problema es que en Ecuador no había una invasión de oficiales de la Inteligencia y la Contrainteligencia enviados por los Castro y por eso pudo haber un Lenín Moreno. Venezuela está colonizada por los Castro y su gobernador es Maduro que se rige exactamente por lo que le dice la maquinaria de ocupación cubana dirigida desde La Habana. 

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En ese caso Maduro comenzaria a atacar a Lenin Moreno acusandolo de traidor al totalitarismo castrochavista si ve que su corriente reformista comienza a alcanzar a algun espabilao en la desorientada  sociedad venezolana actual.

Imagen de Anónimo

Ojalá haya un Lenin Moreno en Venezuela y limpie de lacras comunistas ese país...

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