Jueves, 8 de Diciembre de 2016
16:53 CET.
VENEZUELA

La Asamblea Nacional cita a Maduro a comparecer

El presidente de la Asamblea Nacional (AN), el opositor Henry Ramos Allup, envió el jueves al presidente Nicolás Maduro la convocatoria a comparecer ante el Parlamento, después de que el martes la Cámara aprobara iniciar un proceso para determinar su responsabilidad en la "ruptura del hilo constitucional", reportó EFE.

"Enviamos a Miraflores (palacio presidencial) una correspondencia que fue recibida en fecha del 27 de octubre de 2016; lo citamos de acuerdo al artículo 127 numeral 3, para que concurra en la sesión del próximo martes a las 3.00 de la tarde (19.00 GMT)", dijo Ramos Allup al finalizar la sesión del jueves.

El martes, el jefe de la bancada opositora, el diputado Julio Borges, señaló que la convocatoria al mandatario venezolano sería para que "respondiera todas las argumentaciones y acusaciones" presentadas en su contra y para que "con el respaldo del pueblo venezolano, demostrara que se somete a la Constitución y al Parlamento".

La AN celebró una sesión especial el pasado domingo en la que se aprobó un acuerdo que declaró que el jefe de Estado venezolano y los poderes Judicial y Electoral habían roto el hilo legal de la Constitución del país, luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) suspendiera el proceso de referendo revocatorio presidencial.

Durante esa sesión, el Parlamento de Venezuela asumió su responsabilidad de "restituir la democracia", según Borges.

Para determinar la responsabilidad de Maduro, el Legislativo dio también la palabra a algunos ciudadanos y a una representante de un sindicato "en pro de la defensa de la Constitución y el rescate de la democracia", según la AN.

Los ciudadanos Brigit Duarte y José Gregorio Rada se presentaron como "víctimas de las OLP (Operación de Liberación del Pueblo —despliegues policiales para combatir el crimen organizado)", pues aseguraron ante la Cámara que sus hijos —que recalcaron eran inocentes—murieron en una de estas operaciones.

Por su parte, otra ciudadana llamada Sol Guerra aseguró que a sus manos nunca ha llegado una bolsa de alimentos de los denominados CLAP (Comité Locales de Abastecimiento y Producción), que distribuye el chavismo en las zonas populares, solo porque piensa diferente.

También intervino la coordinadora nacional de la Unión Nacional de Trabajadores (UNETE), Marcela Máspero, quien aseveró que las empresas que han sido expropiadas se encuentran en manos de los militares y que el 95 % de ellas no están produciendo.

Asimismo, Susana Álvarez, madre de una bebé de seis meses que murió en el Hospital pediátrico J.M. de los Ríos, uno de los centros de salud de referencia en el país, afirmó que los niños están muriendo por la falta de materiales médicos y medicinas.

En la sesión del jueves los diputados oficialistas no participaron, pues luego de haber entrado al hemiciclo decidieron abandonarlo.

La oposición habla de voluntad de diálogo

Por otra parte, a pesar de las convocatorias a huelga, para este viernes, y a marchar hacia el Palacio de Miraflores el próximo día 3 de noviembre, la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) dijo que se sentará en una mesa de diálogo con el chavismo.

"(Tenemos) la decisión de ir el domingo a decirle al representante del papa y a los representantes del Gobierno la necesidad de retomar de manera urgente la agenda electoral para solventar esta crisis", afirmó el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba.

Torrealba dijo que en ese potencial diálogo se podría llegar a un acuerdo político, que aprobase el Parlamento "mediante una enmienda constitucional", con el fin de realizar unas elecciones adelantadas para elegir presidente, gobernadores y alcaldes.

Sin embargo, varios voceros del antichavismo como el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles y el propio presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, han asegurado que no acudirán a la cita que tendrá lugar en la isla de Margarita.

Maduro, entretanto, dijo que "llueva, truene o relampaguee" participará en la reunión que abrirá el domingo un diálogo político entre su Gobierno y la oposición.

"Vamos a seguir trabajando todas las medidas necesarias para que el diálogo se instale, tenga éxito y Venezuela derrote el golpe de Estado parlamentario que ha activado la derecha golpista con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos. Los vamos a derrotar, con más paz, diálogo, igualdad, justicia", agregó.

Horas antes, el presidente anunció que su Gobierno hará una inspección a las empresas del sector agroindustrial y farmacéutico del país este viernes, y que aquella que secunde la huelga general convocada por la oposición será "recuperada por la clase obrera".

Por su parte, el diputado Diosdado Cabello, primer vicepresidente del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), convocó el jueves a los partidarios del chavismo a movilizarse hasta Miraflores el 3 de noviembre para defender a Maduro, justo el día que la oposición tiene convocados a sus seguidores.

"Derrota viene para la burguesía, el 3 (de noviembre) el pueblo se va para Miraflores (...) el 3 le diremos al mundo: Venezuela se respeta", dijo al tiempo que advirtió de que el oficialismo no permitirá que la oposición entre al municipio caraqueño de Libertador, donde se encuentra el palacio presidencial.

En este escenario, Amnistía Internacional divulgó un comunicado advirtiendo de que teme que "la violencia pueda intensificarse en el marco de las nuevas manifestaciones convocadas por la oposición, generándose abusos masivos por parte de las fuerzas del orden venezolanas".

La oposición venezolana redoblará este viernes la presión contra el presidente Nicolás Maduro, con una huelga general que el gobierno prometió conjurar con intervenciones militares de las empresas que cesen sus actividades.

La huelga: derecho constitucional

Por su parte, la Confederación de Industriales de Venezuela llamó el jueves a sus empresas a "dar libertad" a los empleados de participar en la huelga convocada por la MUD este viernes por ser la protesta "un derecho constitucional", reportó la AFP.

En tanto, la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) dijo que responderá al llamamiento porque la crisis afecta "en su inmensa mayoría" a la fuerza laboral.

Según la firma Venebarómetro, Maduro se enfrenta a una impopularidad del 76,4% y un 67,8% se dice a favor de revocar su mandato, que concluye en enero de 2019.

Para el Gobierno, la marcha a Miraflores y la huelga repiten el "libreto" del 11 de abril de 2002, cuando una movilización hacia la casa de Gobierno derivó en un golpe de Estado que sacó del poder a Hugo Chávez durante tres días.

Diosdado Cabello, número dos del chavismo, consideró que los directivos de la patronal Fedecámaras deberían ser llevados "presos", así como el empresario Lorenzo Mendoza, presidente del grupo Polar, mayor productor de alimentos de Venezuela.

Mendoza, a quien Maduro acusa de ser punta de lanza de la "guerra económica" con la que ——dice— el sector privado y la oposición buscan derrocarlo, participó en la manifestación de la MUD.

Según los medios de comunicación, la planta de Polar en Los Cortijos, al este de Caracas, fue rodeada de agentes de inteligencia. "Vinieron a amedrentar", denunciaron trabajadores de la empresa.

Al apoyar el llamamiento de la MUD, el primer vicepresidente de Fedecámaras, Carlos Larrazábal, señaló que no se trata de un paro patronal, sino una "huelga ciudadana".

"Esa es una gran diferencia con respecto al pasado", dijo Larrazábal, al aludir al hecho de que, al día siguiente del golpe contra Chávez, el entonces líder de Fedecámaras, Pedro Carmona, se autojuramentó presidente de Venezuela.