Martes, 24 de Octubre de 2017
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Colombia

Santos y Timochenko firman la paz con un bolígrafo hecho de una bala

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La guerrilla más antigua de Latinoamérica dijo adiós a las armas en una emotiva ceremonia llena de simbolismos, en la cual el jefe de las FARC y el presidente colombiano firmaron un acuerdo de paz con un bolígrafo hecho con una bala usada en combate, reporta la AP.

El líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", pidió perdón a las víctimas de un conflicto de más de medio siglo, mientras que el mandatario Juan Manuel Santos dio la bienvenida a la democracia a quienes por años, dijo, fueron sus más fuertes "enemigos".

Tras su formalización, el convenio de paz enfrentará ahora una nueva prueba el 2 de octubre, cuando los ciudadanos acudan a votar en un plebiscito sobre el tratado, aunque las encuestas señalan que la mayoría lo respaldará.

"Todo acuerdo de paz es imperfecto", reconoció Santos, aunque aseguró que es el mejor que pudieron lograr.

El escenario de la firma del acuerdo, el centro de convenciones de Cartagena, se convirtió en un espacio cargado de símbolos que mostraban los deseos de paz: la bala convertida en pluma —a la que Santos llamó "balígrafo"—, los cientos de invitados ataviados de blanco, la presencia de comandantes guerrilleros que hasta hace poco habrían sido capturados al aparecer en un lugar público y aviones de guerra que surcaron los aires con la misión no de bombardear, sino saludar la ceremonia.

"Hoy, cuando comienzan su tránsito a convertirse en un movimiento políticos sin armas, como jefe de Estado de la patria que todos amamos le doy la bienvenida a la democracia. Cambiar las balas por los votos, las armas por las ideas", dijo Santos.

"No más muertos, ni jóvenes mutilados por una guerra absurda", señaló el mandatario, quien por momentos tenía los ojos vidriosos por la emoción.

La ceremonia contó con un coro de mujeres afrodescendientes que clamaron por el desarme y niños que cantaron el "Himno a la Alegría" de Beethoven.

El "balígrafo" con el cual se firmó la paz fue hecho con una bala usada en la guerra, a la que se le extrajo el resto de la pólvora. Se fabricaron unos 500 similares, para mostrar que el país prefiere la letra a la violencia.

"Que nadie dude que vamos hacia la política sin armas", aseguró poco antes Timochenko ante miles de asistentes entre los que se encontraban víctimas de lado y lado, muchas de ellas con lágrimas en los ojos y caras de asombro.

"Nosotros vamos a cumplir y esperamos que el Gobierno cumpla", añadió Timochenko. Repitió que el comienzo del conflicto y su prolongación fueron motivados por la desigualdad y la injusticia social.

Paralelamente, Timochenko consideró a Santos "un valeroso interlocutor", capaz de soportar con "entereza" las presiones de los sectores opuestos a la firma del acuerdo. Mientras, envió un mensaje a sus subordinados, a los cuales calificó de héroes del pueblo.

A nombre de la FARC, el jefe guerrillero pidió "perdón a todas las víctimas por todo el dolor que hayamos podido causar en esta guerra".

El momento del discurso de Timochenko tuvo su nota curiosa, pues un avión lo interrumpió hacia el final con un fuerte estruendo que asustó a los presentes.

"Esta vez vienen a saludar la paz y no a descargar bombas", dijo riendo Timochenko, tras el paso de la aeronave de guerra.

El acuerdo busca que las FARC abandonen las armas, se incorporen a la vida política como fuerza civil y se logre un resarcimiento de las víctimas. La guerra interna colombiana dejó más de 220.000 muertos, miles de desaparecidos y millones de campesinos desplazados a las ciudades.

En las Sabanas del Yarí, al sur del país, donde la semana pasada culminó la décima conferencia de las FARC, unos 1.000 guerrilleros se mostraron eufóricos cuando Santos y Timochenko firmaron el acuerdo y gritaron lo mismo que muchos de los asistentes al centro de convenciones de Cartagena: "sí se pudo, sí se pudo".

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, confió que todos los colombianos se unan en torno al acuerdo.

"Aliento a las partes a que permanezcan fuertemente comprometidos", dijo el funcionario del organismo multilateral.

A la firma asistieron 2.500 invitados, entre ellos unos 15 presidentes y el rey Juan Carlos de España.

El camino que trajo a los colombianos a este punto comenzó a fines de 2012 cuando representantes de las FARC y el Gobierno se sentaron a una mesa de diálogo inicialmente en Noruega y luego en Cuba. Sin embargo, Santos dijo la víspera que los primeros sondeos informales comenzaron al menos un par de años antes.

El 2 de octubre los colombianos tendrán la posibilidad de rechazar o avalar en un plebiscito el acuerdo que busca terminar con la guerra interna.

Según la última encuesta disponible, 54% de los colombianos le dará su voto al "sí" en el plebiscito, frente a un 34% que dirá "no". El 12% de los consultados desconocía el tema o se abstuvo de responder, de acuerdo con el estudio realizado por la firma Cifras y Conceptos la semana pasada.

Para que el acuerdo de paz sea refrendado se necesitan poco más de 4,5 millones de votos de los 35 millones de ciudadanos aptos para sufragar.

Unas 500 personas se dieron cita a primera hora de la mañana del lunes en Cartagena para expresar su rechazo a los acuerdos de paz. La manifestación contó con la presencia del expresidente y mayor opositor al proceso Álvaro Uribe (2002-2010).

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Bebe

No se preocupen que ese es el proyecto cambiar las balas por los votos como mismo hicieron chavez el pedofilo de Daniel Ortega etc.lo proximo sera comprar esos votos de los mas pobres por supuesto.y en cinco anos o antes recuerdenlo el proximo presidente sera el terrorista timochenko.y colombia otra venezuela.ya lo veran 

Imagen de Anónimo

Los muertos al hoyo y los politicos al pollo.

Imagen de Anónimo

Y ahora el "cara de guante de rasgos asiáticos" -que todos bien conocemos- seguro que se postula o le hacen la labor cualqueira de los chicharrones del Socialismo del Siglo XXI para EL Premio Nobel de la Paz. (y hasta va y se lo dan) El Lapón Libre.