Domingo, 17 de Diciembre de 2017
12:16 CET.
Brasil

Tres consecuencias de la crisis brasileña

Dilma Rousseff afirma que le dieron un golpe de Estado. No es verdad. Le aplicaron la Constitución con saña política, pero dentro de los márgenes de la ley. Los poderes legislativo y judicial la desalojaron de la Casa de Gobierno mientras se lleva a cabo un proceso de impeachment. En 1992, con la entusiasta ayuda del Partido de los Trabajadores (PT, el de la señora Rousseff), fue expulsado el presidente Fernando Collor de Mello por el mismo procedimiento. El que a impeachment mata a impeachment muere.

La salida de Dilma tiene (al menos) tres tremendas consecuencias políticas y sociales.

En el plano internacional se descabeza el loco proyecto del Socialismo del Siglo XXI. Aunque Brasil no formaba parte del núcleo duro (Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua), el godfather de esa banda era el profesor marxista Marco Aurelio García, fundador y arquitecto del Foro de Sao Paulo, amigo de las FARC, gran consejero de Lula da Silva y de Dilma Rousseff y hombre muy cercano a los servicios cubanos de inteligencia. Ello ocurre en el peor momento para la corriente populista en América Latina, hoy en caída libre.

Sucede tras la imputación por cohecho (recibir sobornos) a Cristina Fernández de Kirchner y a su hijo Máximo, por lo cual pueden acabar en la cárcel, y junto a la inmensa crisis venezolana, que arrastrará a Nicolás Maduro si la oposición consigue que se cumplan las leyes y logra llevarlo a las urnas por medio del proceso revocatorio.

Acaece poco después de la caída en picado de la popularidad de Michelle Bachelet por la corrupción de la que acusan a su hijo, y de la sacudida económica que estremece a Ecuador, cuyo gobierno, carente de recursos, ya consume un 44% del PIB nacional (era un 22% cuando Correa llegó al poder).

La segunda consecuencia importante de la salida de Dilma tiene que ver con la reevaluación de los programas asistencialistas ejecutados por el gobierno del PT. Se suponía que el plan de ayuda "Bolsa Familia" (en realidad, creado bajo otros nombres por Fernando Henrique Cardoso) era un modelo para la inclusión social y el fin del hambre y la pobreza en el país, pero cada año son más los brasileños que solicitan la asistencia del Estado.

En sus inicios, unos 12 millones de personas recibían una cantidad en metálico, sujeta a que vacunaran a los hijos y los enviaran a la escuela —lo que es una magnífica idea—, pero hoy percibe ese dinero un 26% del país: más de 50 millones de brasileños. ¿Cómo puede proclamar el PT, como si fuera un triunfo, tras más de una década en el poder, que hay menos pobres y se ha terminado el hambre, cuando el número de personas adscritas a "Bolsa Familia" se ha cuadruplicado? Eso, en gran medida, es un contrasentido.

Hay un elemento perverso en medir la calidad de los gobiernos por la intensidad del gasto social en que incurren. Siempre es necesario y justo ayudar a quienes lo necesitan, pero el objetivo de cualquier sociedad basada en la existencia de la propiedad privada y el mercado libre (como es Brasil teóricamente), debe ser crear las condiciones materiales y subjetivas para que cada familia sea capaz de sostenerse adecuada y responsablemente sin necesidad de acudir a las transferencias de recursos de quienes lo han conseguido previamente.

Dicho sea de paso, Lula da Silva y Dilma Rousseff no inventaron el populismo ni la corrupción en Brasil. Se limitaron a llover sobre mojado. El gigante latinoamericano tiene una vieja tradición populista en la que comparecen todos los ingredientes del mercantilismo: clientelismo, capitalismo de amiguetes, proteccionismo, y un largo etcétera que inevitablemente desemboca en la corrupción.

Afortunadamente, la tercera e importantísima consecuencia tiene que ver con eso: el surgimiento de la conciencia de que hay que luchar contra la corrupción, no solo porque esa práctica nefasta encarece todos los bienes y servicios que la sociedad adquiere, sino porque pudre el sistema político y los fundamentos morales en un país que ya estaba especialmente predispuesto y anestesiado.

¿Para qué esforzarse en estudiar y trabajar si todo lo que hay que hacer es mediar entre el Gobierno y la corrupta empresa privada (Odebrecht) o pública (Petrobras) para conseguir una buena tajada que debe repartirse con los políticos y funcionarios? El joven juez federal Sergio Moro se ha convertido en un ídolo nacional y la operación que dirige, Lava Jato, en la urgente llamada de atención sobre la corrupción, un mal cuyo alivio no puede esperar un día más.

¿Será Brasil, por fin, el país del futuro? Esta crisis puede ser un buen punto de partida. Ojalá así sea.

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 23 ]

Imagen de Anónimo

Visto desde afuera del Brasil, pienso que lo acontecido tiene más que ver con la búsqueda y protección de Lula por parte de Dilma, que otra cosa.Lula siempre me pareció alguien que llegó de la mejor manera al poder, con consenso y carrera, y poco a poco se fue transformando en un corrupto, capaz de ocultar de todo y a todos los que tuvieran algo que ver en el abultamiento de sus cuentas bancarias.

Imagen de Anónimo

Por lo que vemos en la foto el corrupto Lula tambien le hace cosquillitas a la guerrillera comunista.

Imagen de Anónimo

cam una vez mas habla sin conocimiento de causahay corrupcion en Brazil desde Don Pedro,Dilma seequivoco e aplicar medidas economicas pero de ahia impeachment va mucho,los corruptos se apoderarondel poder,pobre Brazil lo q t espera

Imagen de Amadeus

Pie de foto.Lula (ebrio): Coño búlgara, después del acto "déjate querer"Vilma: Mira que eres salao. Tate quieto que nos están viendo.

Imagen de Amadeus

@ Anónimo - 16 Mayo 2016 - 2:05 am.El único golpe que veo, es el golpe de sol que le han dado a su moropo. La destitución de la búlgara asaltadora de banco se ha hecho a través de los canales y procedimientos legales y constitucionales, a los que ella también puede apelar.  No he visto tanques y ni soldados en la calle.Keine jabita heute?

Imagen de Plutarco Cuero

El New York Time hace raton y queso que perdió el rumbo ... es muy parecido al GranMamon pero con grises ... realmente dan grima como  BBC Mundo ...

Imagen de Anónimo

RAC, ¿tú no eras la que decías que Dilma no iba pa fuera? Y ahora hablas de los votos que tuvo, ¿por qué no hablas de la baja aceptación que tiene actualmente, según las encuestas? Suponiendo por un momento que Dilma no sea corrupta, habría que sospechar de ella por el modo en que quiso encubrir a Lula y por el modo en que habla de "golpe de Estado". Nada más por esos dos hechos, se merece lo que ha ocurrido.

Imagen de Anónimo

El NYT  ayer  describio  lo q esta pasando en Brasil . La verda no tiene IDEOLOGIA  . Los  CORRUPTOS no quieren ir a la carcel para eso hay q acabar con la investigacion Lava Jato  y solanente desde el poder  conseguiran por eso dieron el GOLPE PARLAMENTAR a una Presidenta LEGITIMADA  x 43 M de votos  . (rac)

Imagen de Anónimo

Algunos aqui quieren poner a Dilma al nivel de ministros y funcionarios corruptos, No. Esto es como poner al Papa al nivel de los cardenales y diaconos, No, el juicio empieza por Dilma ya que la vara de medir es a quien mucho tiene mas se le exige. Dilma y Lula no tienen parangon en la corrupcion en Brasil. Que renuncie como los demas, si es igual a los demas ante la ley. A cada cual le toca su hora, es su turno ahora.

Imagen de Plutarco Cuero

Sociolismo o SucioLismo del siglo XXI en picada ... Cubanos del MINSAP a sus policlínicos ... Corruptos a la cárcel ... Los hermanos pinsones ... que diga Castro ... a chupar vergajos ...