Domingo, 17 de Diciembre de 2017
18:03 CET.
Vista a Rusia

La democratización frustrada

La evolución de la Rusia postsoviética es un tema fascinante para los interesados en la geopolítica contemporánea. El paso, en apenas un cuarto de siglo, de un régimen postotalitario a una imperfecta democracia electoral, seguido por la ulterior regresión al autoritarismo competitivo, ofrecen un panorama suigéneris sobre las dinámicas de cambio institucionales en el mundo actual.

A estas alturas es un hecho notorio que la democratización rusa fracasó. La triple transición —de superpoder a potencia regional, de economía de comando a capitalismo neoliberal y de monopartidismo a democracia precaria— impactó, con su complejidad y simultaneidad, el nacimiento del nuevo orden. Además, la resiliencia y penetración de la cultura política soviética en distintos estratos de la sociedad lastraron, desde el inicio, el alcance y calidad de la organización y acción cívicas, necesarias para la salud democrática. Todo ello en un contexto de conflictos separatistas y tensiones interétnicas.

La rusa fue una transición polarizada e incompleta, en donde emergieron partidos sin base social, cuyos dirigentes provenían, en gran parte, del antiguo régimen. Una política anclada en el Estado y en la lealtad a sus ocupantes, una frágil representación política encarnada en individuos carismáticos, ante la debilidad partidaria, y altos niveles de apatía y desafiliación ciudadanos fueron, desde etapas tempranas, rasgos del régimen político poscomunista. En cuyo seno, los enemigos de la democracia, provenientes de la vieja nomenclatura, permanecían activos y poderosos, dentro del funcionariado y la sociedad misma.

Si bien el gobierno de Boris Yeltsin (1991-1999) cumplió con los estándares electorales mínimos, no alcanzó los niveles de una democracia liberal y consolidada. En el último trimestre de 1993, con la supresión violenta de la Duma y la aprobación de una nueva constitución presidencialista —hoy vigente— la joven democracia rusa se degradó. Se fortaleció un estilo de hacer política relacionado con la cercanía de los oligarcas al presidente, la pobre rendición de cuentas y el usufructo espurio de los recursos estatales.

Las elecciones presidenciales de 1996, desarrolladas en un ambiente de crisis económica, creciente desigualdad y pobreza, mafias rampantes y escándalos de corrupción, dieron como ganador a un envejecido Yeltsin; que contó con el auspicio de los grandes medios privados, el abuso de los recursos públicos y el apoyo financiero y político de Occidente. Pese a ello, en aquellas reñidas elecciones concurrieron diferentes plataformas políticas, incluyendo a una oposición comunista empoderada en el Legislativo y en los gobiernos locales. Serían los últimos comicios competitivos de la Rusia postsoviética.

De tal suerte, la coalición ganadora encabezada por Yeltsin tuvo pocos incentivos para acometer, durante una década, la democratización de fondo de Rusia. La democracia, identificada por muchos rusos como avenida a las promesas de la modernidad occidental, no trajo los resultados esperados. El deterioro agudo de los indicadores socioeconómicos amplificó el desencanto y pasividad ciudadanos frente a la política. Abriendo la puerta al regreso de un liderazgo interesado en reconstruir un modelo abiertamente autocrático de gobierno. Aquellos polvos trajeron estos lodos.

La autocracia restaurada

El proceso de restauración autocrática en Rusia se completó, en lo fundamental, durante el primer mandato de Vladimir Putin (2000-2008).

Al mundo empresarial se le impuso, a partir de una reunión sostenida en junio de 2000 en la dacha presidencial, un pacto forzoso que establecía el monopolio estatal de la agenda política, bajo la promesa de proteger la iniciativa privada y darle acceso al reorganizado mercado nacional, así como a los recursos y contratos estatales.

Entre 1999 y 2002, el partido oficial, llamado Unidad (luego, Rusia Unida), controló la mayoría de escaños de la Duma —Cámara baja del Legislativo—, tras una serie de alianzas puntuales con comunistas y liberales, que marginaron alternativamente a ambas fuerzas del control del parlamento. Esta operación se completó con la restructuración del Consejo de la Federación—Cámara alta— con miembros afines al Ejecutivo.

Simultáneamente, se anuló la autonomía de los poderes regionales. Para 2004 ya funcionaban en Rusia siete distritos federales, dirigidos por enviados de Putin, que controlaban el presupuesto y los órganos de seguridad regionales. Los nuevos gobernadores ya no serían electos, sino designados por el presidente y confirmados por parlamentos locales copados por el oficialismo.

Se establecía, desde arriba, un nuevo pacto de gobernabilidad, bajo el cual la competencia o contestación al poder presidencial devenían tabú para las elites rusas. El ansia de orden de los empresarios , temerosos de perder las propiedades (mal)adquiridas en los 90; de las masas, interesadas en mantener la seguridad, los empleos y prestaciones del Estado; y hasta de la "oposición leal", que disfrutaría de un rol subordinado dentro del régimen, privilegió la estabilidad autoritaria antes que el desarrallo democrático. En el discurso político oficial, términos como "dictadura de la ley" (léase, injerencia reforzada de los órganos de justicia y policiales en la vida pública), sustituyeron a la noción y las prácticas del Estado de derecho. Y la democracia manejada al pluralismo político.

Tras dos períodos consecutivos de Putin, sobrevino la presidencia de Medvedev (2008-2012), quien intentó un mejor balance entre los tecnócratas aperturistas y los miembros del aparato de seguridad dentro de la elite del Kremlin. Anunció una apertura económica a la innovación tecnológica y la inversión extranjera, un sistema político menos cerrado y mejores relaciones con Occidente. Este mandato mostró los límites de una modernización autoritaria —acotada a la esfera económica y, en menor grado, a la administración pública, sin liberalización política y con Putin como poder tras el trono—.

Si bien la retórica aperturista generó expectativas incumplidas en la clase media y en Europa y EEUU, bajo el gobierno de Medvedev se extendió, previa reforma constitucional, el periodo presidencial y parlamentario, fortaleciendo al grupo en el poder. Para septiembre de 2011, con la anuencia de un presidente dócil, Putin anuncia su regreso a las lides presidenciales, contando con la estabilidad y estructura políticas construidas durante casi 12 años. Sin embargo, la respuesta de un importante segmento de la ciudadanía sacudió, al menos momentáneamente, la hegemonía putinista. Abrió paso a una nueva etapa, más autoritaria, del régimen ruso.

El sistema Putin

Para numerosos expertos en los asuntos rusos, la autocracia constituye un factor permanente de la historia del país euroasiático. Este modo de concebir y ejercer el poder adopta la forma de un Estado fuerte, capaz de responder a las demandas de seguridad, redistribución y modernización que acechan al país desde el siglo XVI. Lo que ha favorecido, desde Iván el Terrible a la fecha, la recurrencia de un poder personalizado, militarista e imperial; concentrador de todos los recursos humanos y materiales de la nación.

En este siglo, dicho modelo ha adoptado la forma de un autoritarismo competitivo, en que lo primero —el poder autocrático— avanza cada vez más en detrimento de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. Se trata de un régimen de fachada civil, en el cual si bien las instituciones democráticas —elecciones, parlamento, partidos— formalmente subsisten; el oficialismo posee y emplea un amplio conjunto de recursos —manipulación electoral, control de medios, abuso de recursos públicos, formas de represión y movilización— desequilibrando la cancha en su beneficio.

En el sistema Putin, el presidente monopoliza las decisiones claves, apoyado por los servicios de seguridad y las fuerzas armadas. Las formas no institucionales de gobernanza ligan concéntricamente, alrededor del presidente, a sus allegados de la antigua KGB, sectores de la burocracia y caudillos regionales; con arreglo a criterios de lealtad, parentesco, procedencia territorial o laboral. Y si bien semejante personalismo amplifica los déficits institucionales del Estado ruso, sirve a corto plazo para distribuir recursos, movilizar adherentes, garantizar la lealtad al poder y la reproducción del régimen.

Viejos rasgos de la era soviética —cuadros promovidos por su lealtad antes que por su desempeño, métodos administrativos y policiacos para tratar con los disidentes— se combinan hoy con la extensión del clientelismo social y la participación de varios grupos de interés en el usufructo de la renta pública, distribuida por el Estado.

Dado el control estatal sobre buena parte de la economía —en especial la producción de hidrocarburos y la industria de defensa— y la amplia empleomanía pública políticamente dependiente, no es sorpresa que las cotas de popularidad de Vladímir Vladímirovich se hayan mantenido altas por tanto tiempo. Ayudadas, coyunturalmente, por la ola de nacionalismo y xenofobia revanchista generadas tras la crisis y ocupación de Crimea. De tal suerte, la mezcla de represión, clientela y propaganda ha cocido un peculiar menú político en Rusia, en el cual la desacreditada democracia no figura como ingrediente apetecible para amplios segmentos de la ciudadanía.


Este artículo apareció en La Razón. Se reproduce con autorización del autor.

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Comentarios [ 14 ]

Imagen de Anónimo

Occidente no aprende . Por que no dejan a los rusos en Paz y que se organicen como ellos quieren ? Ahhh , no . La maldita ingerencia . EE UU y su pandilla siempre metiendo el hocico donde no le llaman . Rusia no es EE UU ni tampoco es Portugal ni nunca sera como Mexico . Cada pais tiene sus propias costumbres , idiosincracia y cultura . El NWO se esta encargando de eliminarlas alli donde no tiene resistencia pero en Rusia choca contra un muro y eso les jode . Yo no digo que Putin sea un santo pero es necesario . Sin Putin no habria un cotrapeso a la Roma Imperial que entonces arrasaria imponiendo su voluntad y convertiria al mundo entero en su colonia . Los rusos no quieren saber nada de Occidente y el 90 % de los rusos apoya a Putin . Por que es tan dificil de entender ? En Hungria hay un ultranacionalista que tampoco gusta al NWO . Si no eres docil como una lombriz te sacuden . Por eso Raul no abre el puno . Para que poner el cuello asi de jamon ? Lo rusos no quieren democracia . punto . En Espana hay democracia y se largan los espanoles por cientos de miles . En Mexico hay democracia y cada dia cruzan miles la frontera . La democracia tambien = pobreza , explotacion , miseria . Si Putin no es fuerte ya Rusia estaria troceada y repartida entre las familias illuminatis . Y ahora me voy a South Beach en mi chevy descapotable mientras escucho a Nicki Minaj porque me da la gana . 

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Pero porque pretende calcar el modo de vida "occidental" y afirmar que el que no lo practique es antidemocratico e incorrecto, vivo en Rusia hace mas de veinte años y pude ver el cambio del comunismo atrasado de Gorvachov a la podredumbre de Yelsin y despues al renacer ruso que ahora se vive gracias a Putin, los Rusos son personas cultas y exquisitas, pero a la vez muy basicos y cerrados en sus costumbres, si la inmensa mayoria de los rusos votan por Putin es porque es a el al que quieren, sea como sea se sienten representados y protegidos por el y su gobierno. 

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nonmo de las 2:07 : si usted piensa que vivir en democracia es simplemente votar,pues esta bien equivocado.La democracia es un entorno,es una sociedad civil,donde,incluso,maquillarse y ser bi,pluri,a..sexual es una derecho de todos.Reprimir y propagandizar ideas ultraradicales ya sean nacionalistas,anexionistas ,fascistes,comunistas,eso si no es derecho.Al pueblo ruso hay que democratizarlo,no crgarle la herencia de radicalismo ciego y esclavizante de los zares  los Primeros Secretario.En cuanto a la economia,lo enos que hubieran tenido que hacer ,no es repartirse el Pais entre los funcionarios del PCUS y sus amigs y familiares,sino,reparir la propedad entre todo el pueblo ruso.En fin,el mismo estado servil ,el mismo regimen autoritario en forma diferente.Nada de hombres libres y prosperos,que es lo que importa.Cuba va camino a lo mismo...la herencia comunista!!!!

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Putin es un hombe de mucha inteligencia y mucho valor, supo sacar a Rusia del desastre que dejo Gorvachov agravado con las estupideces y extrema corrupcion del borracho de Yelsin, hoy Rusia vueve a ser potencia gracias a el, acabó de un golpe con el terrorismo Checheno como unico se puede acabar con el terrorismo a sangre y fuego.

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Quien dice que Putin esta contra el NWO (Nuevo Orden Mundial)? Putin es parte de este plan de los mas poderosos del planeta para esclavizar al mundo. Solo esta disputando la tajada que le corresponde, se comporta como un dictador y esta al servicio de las elites banqueros, su dinero esta ahi, ayuda a realizar guerras que convienen a los poderosos, vacunas forzadas, control policial, esas son tacticas del NWO y el las cumple.

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@ Que manera mas torcida?Usted es gran acefalo que piensa que el concepto de democracia cambia segun la posicion geografica, disparate o descaro? Democracia y agua es lo mismo en cualquier parte del planeta, sea ocidente, oriente y quinta con los mangos. Asi que Cuba,China,North Korea tienen democracia, pero no es la que le gusta a occidente? Verdad? Personas como usted no deberian existir. Para quien hablas acefalo?

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Hay que prohibir el partido comunista y suspender de por vida a todo el que halla tenido un cargo "publico" cuando la dictadura. Algunos acuerdos asi lo aplicaron en Rumania, Alemania y Polonia con buenos resultados. No me gustaria ver un cartelito de PCC en la cuba futura son de ideologia radical y antinaturales. Los comunistas son tan asesinos como los nazis, la Eta o los del Isis. 

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Trump adora  a Putin, según sus propias palabras. Nada como un poco de poder para causar admiración entre los imbéciles.

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 Anónimo - 14 Mar 2016 - 12:07 am. te comportas como el perfecto idiota convencido de su propia sabiduria. En Rusia no hay democracia porque el multipartidismo y las elecciones son un fraude, no funcionan, lo que funciona es un hato de mafiosos, Putin arraso con todo y solo permite algunas cosas como en Cuba. Que hayan partidos, free internet, poder comprar vender no significa democracia. El crecimiento ruso esta en los bolsillos de los mafiosos, pocas inversiones ro de Rusia, siguen dependiendo del petroleo, muchas regiones son pobres ya que Moscu lo acapara tsiendo una urbe de las mas caras del planeta. Salarios pobres, trabajos malos, precios elevados, impuestos altos, bajo nivel de vida para un pais poderoso en recursos. Periodistas asesinados, no te dice eso sobre la libre expresion? Democracia? Putin no es popular, el mismo se gasta millones en su autobombo en los medios. Muchos rusos lo votan por la propaganda y porque que no tienen a nadie mas, pero no lo quieren, en 2014 un dollar eran 36 rublos rusos, hoy son 75! La otra causa es que los mismos rusos son enemigos de la democracia, siempre han buscado un tipo duro que ponga orden al relajo y luego tienen las consecuencias. El articulo no es exacto pero esta muy bueno en lineas generales. Hablo por experiencia, no por oidas ni leidas.

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Que manera mas torticera de tergiversar las cosas y llamar al roble , pino . En Rusia hay democracia , no es la que le gusta a Occidente pero es democracia al fin y al cabo . Hay multipartidismo y se vota cada 4 anos . Cuantos presidentes de gobierno y jefes de Estado gozan de mas de un 80 % de aprobacion popular ? Putin multiplico por 4 el PIB de Rusia en solo 15 anos y metio en la carcel a los oligarcas y mafiosos que desangraban al pais. Lo que jode a EE UU y a su pandilla comparsa es que Rusia ha dicho NO a los planes del NWO y es un hueso que se atraganta cada vez mas . Y claro , la maquinaria propagandistica echa humo intentando tumbar al Zar . Hay democracia en Espana ? Donde hay cientos , repito cientos de politicos corruptos condenados en firme y donde una ley electoral injusta condena a un partido que tiene 2 millones de votos a 4 miserables diputados ? Es democratico un pais donde solo eres presidente si puedes gastarte mil millones de dolares ? O que me dicen de la teocracia medieval del golfo persico donde las mujeres son ceros a la izquierda del cero . Rusia no es Occidente . Nunca lo fue . En Rusia los hombres no se maquillan , toman vodka y defienden a sus mujeres . Por que todas las democracias tienen que ser iguales ? En Cuba no hay democracia porque no se vota , en Rusia se vota y tampoco hay democracia . La campana de desprestigio contra Rusia no funciona , los rusos no se la tragan y Rusia Unida volvera a arrasar en las urnas .